Valdés intenta calmar las críticas por el TPP: «La negociación fue muy bien hecha, no tuvimos que ceder prácticamente en nada»
«Cuando se tiene un socio, ciertamente se pierde soberanía en el sentido que de un día para otro no puedo hacer lo que quiera con la empresa. Ya no tengo la misma libertad que antes, pero la gracia es que mi socio tampoco», explicó el titular de Hacienda.
El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, se sumó a los funcionarios de gobierno que defienden la firma a partir de hoy del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) que incluye además de Chile a otros 11 países.
«Ser parte del TPP es ser parte de un club de los países desarrollados y abiertos, y eso tiene implicancias de todo orden. Chile gana con el TPP», aseguró Valdés.
El acuerdo, según sus críticos, perjudica a Chile al imponer un nuevo marco para la industria farmacéutica, que perjudicaría la comercialización de medicamentos genéricos. Además, instalaría un nuevo control sobre el rotulado de semillas que sería perjudicial para los productores locales. Y, por último, el tratado incluye nuevas normas sobre derechos de autor en Internet lo que atentaría contra la privacidad de los usuarios.
Sobre estas aprensiones que han sido expresadas por parlamentarios de todos los sectores, Valdés aseguró que «la negociación fue muy bien hecha, entonces no tuvimos que ceder prácticamente nada, porque ya teníamos comprometidas muchas cosas en acuerdos previos. Esto no es un tema solo de Chile, en todos los países que firmaron el TPP hay discusiones», afirmó.
En la misma línea, respecto al daño que el pacto implicaría para la soberanía del país, el titular de Hacienda explicó que «cuando se tiene un socio, ciertamente se pierde soberanía en el sentido que de un día para otro no puedo hacer lo que quiera con la empresa. Ya no tengo la misma libertad que antes, pero la gracia es que mi socio tampoco, entonces Estados Unidos y Australia ya no nos pueden tratar como antes, nos tratan bajo las reglas que hemos acordado».
Desde ahora, los países integrantes tienen dos años para ratificar el pacto por parte de sus respectivos congresos.