Ominami se cuadra con la clase política: «Estamos viviendo en una atmósfera tóxica que favorece las acusaciones falsas»
El ex senador socialista se lamenta del ambiente de desconfianza que hace ver el país como un lugar lleno de traficantes de influencia y corruptos. Sensación de la que también culpa a la prensa.
El ex senador socialista Carlos Ominami, que será formalizado el próximo 9 de marzo por delitos tributarios, escribió una columna publicada hoy en La Tercera, titulada «La mala onda». El político, en la misma línea de Pablo Longueira el fin de semana pasado, se queja de un ambiente negativo en la opinión pública, que en forma gratuita le hace daño a la clase política.
«Esta desconfianza ha aumentado de manera exponencial. No hay duda de que en Chile han existido y existen malas prácticas, se perpetran delitos graves y se cometen abusos. Es así, pero es igualmente cierto y puedo decirlo con conocimiento de causa, que estamos viviendo en una atmósfera tóxica que favorece las acusaciones falsas, los comentarios tendenciosos, la propagación de todo tipo de rumores infundados que terminan haciendo un grave daño», aseguró.
Ominami se queja de la contradicción entre el discurso y la práctica a la hora de juzgar. «Prácticamente ninguna de las instituciones se salva de estas malas prácticas. Todas dicen respetar la presunción de inocencia, el debido proceso y la autonomía. Pero a menudo estos principios son violados»
Otra parte de su alegato va hacia la prensa culpable de crear una atmósfera poco real. «Cuando se lee la prensa, se escucha la radio o se ve la televisión, queda la imagen de Chile como un país gobernado por una asociación ilícita, entre traficantes de influencia, corruptos, pillos y truhanes. Este no es el Chile real».
El ex senador reconoce que el ambiente de desconfianza se basa en hechos reales. «Es cierto, hay poderosos que abusan. La colusión de las farmacias o la del papel tissue son graves. Están probadas por las propias autodenuncias de quienes las protagonizaron. Hay otras denuncias como la de la colusiónde los supermercados que tiene que ser investigada a fondo porque, aunque no sea popular decirlo, no está probada»
Ominami explica que a su juicio «estas denuncias pueden terminar desvirtuadas en los tribunales, pero el perjuicio es irreparable. En los medios se pone la atención en las acusaciones, a menudo con ribetes de escándalo. Pero cuando un acusado prueba su inocencia, eso no es noticia.»
Judicialmente se le imputa a Ominami haber cubierto gastos de campaña con boletas por servicios no prestados a SQM por un total de $150 millones.