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Gustavo Lagos, pionero del litio en Chile: “Si nos ponemos de acuerdo políticamente, sí podemos ser el líder mundial del litio” PAÍS

Gustavo Lagos, pionero del litio en Chile: “Si nos ponemos de acuerdo políticamente, sí podemos ser el líder mundial del litio”

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Héctor Cossio López
Por : Héctor Cossio López Editor General de El Mostrador
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Lagos Cruz-Coke es un pionero en materia de litio. En 1986 escribió el libro “El litio, un nuevo recurso para Chile” y a comienzos de los 90 buscó financiamiento para innovar en baterías para buses eléctricos. Además, hace solo unas semanas expuso ante la Comisión de Minería del Senado su propuesta sobre el mineral, la que coincidió en varios puntos con la Estrategia Nacional del Litio presentada anoche por el Presidente Gabriel Boric. En concreto, opina que, si las cosas se hacen bien y no “nos pasamos peleando políticamente”, Chile puede, en efecto, transformarse en el líder mundial del litio, porque “literalmente estamos sentados en una mina de oro. Tenemos los dos metales más importantes en la lucha contra el cambio climático –el litio y el cobre– y resulta que tenemos las mayores reservas de ambos”, subraya.


Gustavo Lagos Cruz-Coke tiene todas las credenciales para ser definido como un visionario. A fines de la década de los 70 terminó su doctorado en Electroquímica en la Universidad de Leeds y se unió el equipo de científicos –liderado por M. Stanley Whittingham– que descubrió en esa década el primer cátodo de intercalación del litio. La primera piedra de una investigación que llevó a Whittingham, junto con John B. Goodenough y Akira Yoshino, a obtener 40 años más tarde, en 2019, el Premio Nobel de Química por el desarrollo de la batería de iones de litio.

En 1986, Lagos Cruz-Coke publicó el libro El litio, un nuevo recurso para Chile, y poco antes de iniciarse la década de los 90 del pasado siglo, intentó sin éxito obtener financiamiento para desarrollar baterías para buses eléctricos en Santiago. Retomó el tema del litio en la década del 2000 y, posteriormente, dos años antes de que los pioneros de las baterías ganaran el Nobel, publicó su segundo libro sobre el tema, titulado El desarrollo del litio en Chile: 1984-2017.

Siendo uno de los grandes expertos en la materia, hace poco más de un mes fue invitado a exponer ante la Comisión de Minería del Senado su propuesta sobre el litio, oportunidad en la que estuvieron presentes, además de parlamentarios, la ministra de Minería, Marcela Hernando, y los máximos representantes de SQM, Albemarle, pueblos atacameños y el Consejo Fiscal Autónomo. Reconoce, sin falsa modestia, que varios de sus puntos formaron parte también de los lineamientos generales que el Presidente Gabriel Boric dio a conocer anoche, cuando presentó –en cadena nacional– su Estrategia Nacional del Litio.

-¿Cómo evalúa los anuncios que hizo el Presidente en materia del litio?
-En primer lugar, me parece inteligente que el Presidente haya hablado de la Estrategia Nacional del Litio y no de la Política Nacional del Litio, porque la política nacional solo se da cuando hay un acuerdo mayoritario y eso no lo hay todavía. Vamos a ver cuál será la reacción a este discurso y a esta propuesta. Pero lo importante de una estrategia nacional es que no aplica solo a este Gobierno, sino que tiene visión de futuro a largo plazo, para cuya aprobación necesitamos transversalidad política, cosa que también el Presidente mencionó en su discurso. Yo pongo énfasis en que esta estrategia será exitosa en la medida que se alcancen los acuerdos políticos necesarios.

-Una de las propuestas centrales es poner a Codelco a la cabeza de las negociaciones público-privadas. ¿Cómo aprecia ese rol en su relación con SQM, que tiene los derechos de explotación en el salar de Atacama hasta 2030?
-Me parece muy bien. De hecho, yo propuse esto en el Senado ante la Comisión de Minería, para que fuera Codelco el que liderara las negociaciones para ver qué pasa con SQM y las concesiones de SQM en el futuro. Esto no significa que le pongamos una camisa de fuerza y le digamos a Codelco que tiene que tener mayoría o minoría, ni nada. Le decimos ‘OK, explore las mejores posibilidades, porque usted tiene todas las condiciones para poder hacer esto en forma adecuada’. Tiene un departamento de evaluación de proyectos, sabe de exploraciones, tiene departamento legal, tiene operaciones internacionales y, por lo tanto, se puede desenvolver perfectamente en la evaluación de las mejores condiciones para explotar el salar de Atacama. Pero hay que tener una cosa clara, ahí tiene que haber una licitación, porque uno no puede asignar a dedo, incluso Codelco tampoco podría asignar a dedo cuáles van a ser las condiciones. Estas condiciones tienen que ser licitadas internacionalmente, y las condiciones de esa licitación tienen que ser muy bien estudiadas antes de hacer la licitación. Y el ganador puede ser SQM o puede ser otra empresa. Y por supuesto que el Estado va a estar presente. ¿En qué condiciones va a estar presente? Eso ya es otro tema.

-Sobre lo mismo, el Presidente anunció que la columna vertebral de la estrategia es que sea el Estado el que tenga el control en el guarismo del 50+1.
-Ahí hay un aspecto en que yo quisiera ver el texto para poder opinar en forma. Porque él habla de que el Estado tenga más del 50% de la propiedad. Pero no sé a qué se refiere exactamente, si se refiere a todos los proyectos, si se refiere a algunos de los proyectos que se van a licitar o si se refiere a algunos de los proyectos que ya están en marcha. Eso no me quedó totalmente claro y creo que es necesario ver el texto. Pero, en todo caso, creo que eso va a ser sujeto de debate porque, obviamente, imponerle al Estado que sea más del 50% de la propiedad de las empresas explotadoras del litio, puede no significar el mejor negocio para Chile. El objetivo no es que el Estado sea mayoría, sino que Chile gane lo más posible. Ese es el objetivo real. 

-¿Por qué no sería el mejor negocio para Chile que el Estado tenga el control de la propiedad?
-Porque, de partida, es posible que el Estado no tenga las competencias para dirigir una operación que en este momento ciertamente no puede dirigir, porque no tiene los técnicos suficientes, los profesionales suficientes para extraer litio, y refinarlo y llevarlo a producto, exportarlo. Y no tiene las oficinas internacionales, que son muchas, porque el litio se vende distinto que el cobre, porque es un negocio muy distinto al cobre. Pienso que tenemos que dejar que hablen los números, tenemos que dejar que se evalúen los proyectos. Y ahí tenemos que ver qué es lo más conveniente para el Estado de Chile, para el país.

-El Presidente planteó una meta ambiciosa, que Chile se convierta en el líder mundial de la explotación del litio. ¿Cómo ve esa meta sabiendo que Chile no es el único actor?
-En Chile estamos sentados, literalmente, en una mina de oro, porque tenemos los dos metales más importantes en la lucha contra el cambio climático y resulta que tenemos las mayores reservas de ambos. Tenemos que aprovecharlo. Hay mucho camino por andar, si ponemos los recursos y hacemos las cosas bien, yo creo que a Chile le puede ir muy bien. La meta que se propone el Presidente es elevada, claro, pero existe la posibilidad de cumplirla, porque tenemos los recursos financieros para hacerlo y porque, si nos ponemos de acuerdo en cómo hacer las cosas, lo podemos hacer muy bien. Si no nos ponemos de acuerdo y nos pasamos peleando en el Parlamento y en otros medios políticos, por supuesto que esto va a ser un fracaso.

-¿Cree que la estrategia está llegando a tiempo o un poco tarde? Lo pregunto porque, en un informe reciente de Goldman Sachs, se hablaba que había una disminución importante del precio del litio y que probablemente podría caer en el futuro. ¿Qué tan oportuna es esta Estrategia Nacional del Litio?
-El litio, al igual que todos los otros metales, tiene un precio cíclico, tiene ciclos altos y bajos, y eso no va a cambiar, va a haber ciclos altos y bajos en el futuro. Y el precio de largo plazo con que se están evaluando los proyectos en este momento es del orden de entre 15 y 20 mil dólares por tonelada de carbonato de litio, entendiendo que el precio histórico ha sido mucho más bajo. Por tanto, es una oportunidad enorme para Chile. No vamos a tener el precio gigante que tuvimos en el 2022, que fue tres o cuatro veces más que eso, no lo vamos a tener posiblemente durante todo el rato, pero a lo mejor en algunos periodos sí. Cuando disminuya la oferta, el precio va a ser mucho más alto. Por lo tanto, yo diría que no, Chile no ha perdido oportunidades que sean irrecuperables, porque quedan todavía 20, 30 años para poder llegar a 2050, que es el año que se propone para llegar a la carbononeutralidad. Y, por lo tanto, el litio es uno de los dos metales del mundo que son más importantes en la lucha contra el cambio climático, y el otro es el cobre.

-Junto con la creación de la Empresa Nacional del Litio, se creará un Instituto Tecnológico y de Investigación Público de Litio y Salares, el que estará emplazado en Antofagasta. ¿Cuáles, piensa, serán los objetivos de este instituto y la ganancia en materia de innovación?
-Pienso que el Instituto de Investigación va a tener muchos objetivos distintos. Por supuesto, innovación en los procesos, pero también la sostenibilidad de los salares. Y, por lo tanto, yo creo que ahí tiene un gran campo para ejercitarse. Va a estar centrado en Antofagasta, que es la principal región que tiene las reservas de litio de Chile y la principal región de las reservas del mundo, en realidad. Entonces, está bien que sea en Antofagasta, pero ahí tienen que participar todos los académicos chilenos que puedan hacerlo y también internacionales. Este será un instituto que va mucho más allá de la región, va a estar asentado en la región, va a estar seguramente dirigido por la región, pero tiene que abrirse a los mejores científicos y técnicos del mundo, porque va a tener recursos relativamente importantes, que ningún otro instituto en años recientes ha tenido. Entonces, es una oportunidad, es una oportunidad para hacer cosas de primer nivel. 

-¿Qué le parece la consideración de incorporar como una materia relevante la sostenibilidad de la explotación del litio y el diálogo con las comunidades atacameñas?
-Eso es fundamental, el Estado tiene que hacer un proyecto dirigido a determinar las condiciones de explotación sostenible de los salares. Eso no se ha hecho y hay que hacerlo, porque nadie más que el Estado lo puede hacer. No lo pueden hacer las empresas. Tampoco lo pueden hacer las universidades. Tiene que hacerlo el Estado, con el concurso de todos, pero tiene que hacerlo el Estado. El Presidente habló de la preservación y la conservación de los salares, la creación de una red de protección de salares es fundamental, porque, si no explotamos estos salares en forma sostenible, quiere decir que estamos destruyendo una fuente de riqueza, que no es solamente de minerales, sino que también es de biodiversidad. Y en cuanto a las comunidades, claro que tienen que participar en esta estrategia. Muy centralmente, no podemos hacer proyectos que estén en contra de la comunidad, tenemos que integrarlas a cada uno de los proyectos, de tal forma que estos se hagan con la plena participación de ellos y además aportando a la forma de vida que tienen esas comunidades.

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