PAÍS
Quiroz sincera límites de Ley Miscelánea: admite que incentivos no aseguran más empleo
El propio ministro lo admitió: el plan no asegura más empleo y apunta más a evitar despidos que a crear nuevos puestos, en un mercado laboral que sigue debilitado y sin repuntar con fuerza. [ACTUALIZADA]
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, volvió este jueves a la Cámara a defender la Ley Miscelánea —el proyecto de Reconstrucción—, pero esta vez con un tono más crudo: reconoció que los incentivos tributarios estrella —como el crédito de hasta $83 millones para sueldos— no garantizan que se creen nuevos empleos.
La admisión llegó tras el emplazamiento de la diputada Gael Yeomans (FA), quien puso el dedo en la llaga: el beneficio podría terminar sin impacto real en contratación. Quiroz no esquivó el punto. “No hay ninguna garantía de que se vaya a contratar más gente”, lanzó, precisando que el instrumento también busca evitar despidos. Es decir, más que empujar nuevas plazas, funcionaría como red de contención en un mercado laboral todavía golpeado, con un desempleo que bordea el 8% y lleva más de 30 meses sin ceder con fuerza.
Aun así, el ministro mantuvo la meta política: bajar la desocupación al 6,5% en cuatro años. Pero al mismo tiempo marcó distancia de promesas categóricas. “El proyecto no puede garantizar nada”, dijo, enfatizando que todo descansa en estimaciones econométricas. Un mensaje que buscó diferenciarse de la administración de Gabriel Boric, a la que apuntó por haber comprometido resultados que —según él— no se cumplieron.
Desde la oposición, las alertas no tardaron. Yeomans advirtió que estos incentivos podrían terminar siendo “beneficios tributarios para las grandes empresas” y propuso un camino alternativo: subsidios directos al empleo, más focalizados y con efecto inmediato en contratación.
El tono subió aún más cuando el diputado independiente Carlos Bianchi calificó el escenario de “gravísimo”. Su advertencia fue directa: si las proyecciones fallan, programas como la PGU podrían quedar en la cuerda floja en pocos años.
Oposición arremete contra Quiroz
Las declaraciones del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reconociendo que la Ley Miscelánea no garantiza mayor generación de empleo desataron duras críticas desde la oposición en la Comisión de Hacienda.
El diputado Daniel Manouchehri (PS) calificó la exposición como “vergonzosa”, acusando falta de certezas. “Nos están pidiendo un voto de fe (…) este proyecto no garantiza nada”, cuestionó, advirtiendo además un eventual deterioro fiscal y rechazando que la reforma se base en “supuestos” o “creencias”.
En la misma línea, la diputada Lorena Fries (FA) sostuvo que los dichos del ministro refuerzan las críticas al diseño de la iniciativa. “No se asegura la inversión y (…) no se garantiza que se contrate a más gente”, afirmó, concluyendo que la propuesta termina favoreciendo a los sectores de mayores ingresos sin impacto claro en empleo.
Flanco PDG
Pero el flanco político más incómodo se abrió por el lado del Partido de la Gente. En su exposición, Quiroz pasó por alto el reciente acuerdo para fijar en 12,5% el impuesto a las pymes de forma permanente, lo que encendió alarmas en la bancada. El jefe de diputados PDG, Juan Marcelo Valenzuela, exigió “respetar la palabra”, recordando que ese compromiso fue clave para destrabar la idea de legislar la Ley Miscelánea.
El ministro intentó ordenar el cuadro explicando la trayectoria del impuesto: 12,5% hasta 2028, luego alzas graduales hasta 23% en 2030. Sin embargo, defendió que, con el crédito al empleo, la tasa efectiva podría incluso bajar a 7,8% para las pymes. Un argumento técnico que no logró apagar del todo el ruido político.
Como si faltara algo, la sesión también dejó en evidencia errores en las cifras presentadas por Hacienda, específicamente en la recaudación estimada por menor contrabando de cigarrillos, con diferencias de hasta $2.000 millones respecto del proyecto.
Para evitar que el debate siga entrampado, oficialismo y oposición acordaron armar una mesa técnica durante la semana distrital. La apuesta: llegar con números afinados y menos flancos abiertos cuando la tramitación se retome en mayo.