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La Moneda va tras la DC para blindar idea de legislar de la ley miscelánea PAÍS Foto: AgenciaUNO

La Moneda va tras la DC para blindar idea de legislar de la ley miscelánea

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Andrés Cárdenas Guzmán
Por : Andrés Cárdenas Guzmán Periodista El Mostrador
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A las 08:30 en La Moneda, la DC se reunirá con el Gobierno en una cita clave para definir su postura frente al proyecto. Con la bancada dividida entre abrirse a legislar o mantener el rechazo, el Ejecutivo apuesta a aprovechar esa duda para asegurar más votos.


Sigue avanzando el proyecto de ley miscelánea –o Plan de Reconstrucción Nacional, como lo nombró el Gobierno– y en el Congreso el Ejecutivo actúa con la convicción de que ya tiene los votos para aprobar la idea de legislar.

Con el respaldo del Partido de la Gente (PDG) prácticamente en el bolsillo y un cronograma exigente para despacharlo antes de la Cuenta Pública de junio, La Moneda ahora pone la mira en la Democracia Cristiana (DC), que pasó de cerrar la puerta a… dejarla entreabierta, justo cuando el proyecto ya empezó a moverse en la Comisión de Hacienda.

La estrategia ha sido clara: asegurar primero los votos más “negociables” y después ir por los más dudosos. Y ahí aparece la DC.

Hace apenas días, la bancada falangista estaba alineada con la oposición. El 20 de abril –previo al ingreso del paquete– anunciaron sin matices que rechazarían la idea de legislar e incluso irían al Tribunal Constitucional. El jefe de bancada, Jorge Díaz, fue tajante: “Si hay que votar, nuestra bancada va a rechazar” el proyecto.

El argumento: se mezclan demasiadas materias –incluidos temas tributarios– en una sola iniciativa, lo que llevó a la oposición a explorar la posibilidad de impugnarla por inconstitucionalidad.

Pero en política una semana es una eternidad. Y el mismo diputado Díaz se encargó de abrir la ventana. “Nuestra decisión de rechazar puede variar con proyecto en mano”, le dijo a La Tercera el 22 de abril.

La reunión clave de este lunes

Para este lunes está prevista una reunión directa entre el Gobierno y la bancada DC. La apuesta es aprovechar el momento: dudas internas, diferencias estratégicas y presión política. En simple: convertir el “no tan no” en abstención o derechamente en votos a favor.

El Ejecutivo sabe que no necesita a toda la falange. Con algunos votos basta para blindar la aprobación en general y dar una señal de gobernabilidad en un Congreso fragmentado.

Todo esto ocurre en medio de una reforma que ya venía cuesta arriba. La megarreforma –con más de 40 medidas– ha sido criticada por incluir rebajas tributarias y cambios estructurales que la oposición tilda de “reforma tributaria encubierta” .

Aun así, el Ejecutivo lo empuja como eje central de su agenda económica y de reconstrucción postcrisis.

Giro en curso

En los últimos días, en la interna DC el tono ha cambiado. Ya no es un “no” categórico. Hoy no descartan aprobar la idea de legislar, aunque con condiciones y resistencias internas. Ese matiz podría ser oro para La Moneda.

Porque el Gobierno ya venía desplegado: reuniones, llamados y “pirquineo” voto a voto. Primero con el PDG, que puso exigencias como rebajas al IVA de medicamentos o ajustes pro clase media y que terminó abriendo espacio a un acuerdo.

Desde la bancada democratacristiana transparentaron que el giro responde, en parte, a que el proyecto ya no se tramitará solo en Hacienda, sino en varias comisiones, lo que abre espacio para modificarlo. O sea, mejor entrar al debate que pegar un portazo anticipado.

El jefe de bancada, Jorge Díaz, confirmó la cita del lunes en La Moneda para presentar reparos y propuestas al Ejecutivo. En la práctica, la mesa intenta ordenar a un partido tensionado entre el rechazo inicial y una apertura que hoy deja la puerta entreabierta a aprobar la idea de legislar.

Eso sí, la DC está lejos de ordenarse. Desde el Senado, Iván Flores marca la vereda contraria y pide llegar a La Moneda a ratificar el rechazo. Advierte que el proyecto no garantiza ni recuperación económica ni equilibrio fiscal y que puede golpear a las familias. “No puede titubear”, lanzó, bajándole el perfil a la cita del lunes como un gesto más protocolar que político.

Quien también abordó el tema fue el exdiputado y exjefe de bancada Eric Aedo, quien ha sido explícito en que sería “difícil de explicar” que la Democracia Cristiana bloquee una iniciativa asociada a la reconstrucción tras los incendios. Su tesis es simple: aprobar en general y dar la pelea después, incluyendo ajustes tributarios para equilibrar la carga.

Con todo, en Palacio hacen un cálculo optimista: el proyecto podría aprobarse en general con cerca de 100 votos, sumando oficialismo, PDG e independientes. Pero quieren más margen.

Oposición

Mientras tanto, el resto de la oposición endurece posiciones. El PPD ya adelantó rechazo y descartó cualquier coordinación con el PDG –al que acusa de haberse “vendido rápido”–. PS, PC y Frente Amplio empujan una línea similar: críticas al corazón tributario del proyecto y presión para dividir la iniciativa. Aun así, han ido construyendo una coordinación poco habitual entre ellos.

En ese tablero, la DC vuelve a quedar al centro, pero no como eje claro, sino como terreno en disputa. De hecho, desde el oficialismo ya instalan la idea de que ese rol de bisagra lo está ocupando el PDG, desplazando a la falange.

De todas formas, este lunes, el Gobierno intentará capitalizar la duda falangista, sumar votos y consolidar una victoria en general que, en la práctica, ya se da por encaminada. La pregunta es cuánto de esa victoria llevará el sello democratacristiano y cuánto confirmará que ese espacio ya cambió de dueño.

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