Juego Limpio
El Mostrador
La revolución biotecnológica en la Patagonia chilena
Un proyecto impulsado por científicos de Portugal y la Universidad de Magallanes busca convertir a las cianobacterias patagónicas en la base de una nueva industria biotecnológica sustentable enfocada en medicina, cosmética e innovación verde.
En un pequeño laboratorio, casi oculto entre las frías aguas de la Patagonia chilena, podría estar el germen de la revolución biotecnológica del siglo XXI.
Vítor Vasconcelos, investigador portugués y director del Centro Interdisciplinario de Investigación Marina y Ambiental (CIIMAR), lidera un proyecto que tiene como objetivo transformar las cianobacterias –organismos microscópicos y antiguos que existen en nuestro planeta desde hace más de 3,5 billones de años– en la clave para una nueva economía verde y sostenible.
- Esta revolución tecnológica se desarrolla actualmente en colaboración con la Universidad de Magallanes (UMAG) y busca descubrir cómo es que estas bacterias han sobrevivido a cambios climáticos extremos, meteoritos y glaciaciones, para aplicarlas en áreas como la medicina, la cosmética y la industria.
Las cianobacterias, comúnmente conocidas como algas verdeazuladas, han sido históricamente vistas como una amenaza, debido a su capacidad para contaminar cuerpos de agua y afectar la pesca. Sin embargo, esa visión podría cambiar.
En lugar de mirarlas como un problema, la idea es tratarlas como una fuente inagotable de innovación biotecnológica. Esto, porque las cianobacterias producen una vasta gama de moléculas no tóxicas, muchas de las cuales tienen aplicaciones en medicina –especialmente en la lucha contra el cáncer– y en la creación de productos de salud, como los nutracéuticos.
- Y aquí viene realmente la clave de este estudio: cambiar el paradigma del desarrollo.
En lugar de explotar los recursos naturales de manera destructiva, el proyecto busca cultivar las cianobacterias en laboratorio, protegiendo los ecosistemas naturales y utilizando la biomimética: imitar las soluciones que la naturaleza ha desarrollado a lo largo de miles de millones de años.
Este modelo de trabajo es el que se pretende replicar en la región más austral de Chile, donde la UMAG jugará un papel clave en el establecimiento de un biobanco para el cultivo y estudio de estas especies únicas que habitan en las aguas cercanas a la Antártica.
El biobanco propuesto en la Patagonia no solo representa un avance científico, sino también una estrategia de conservación. Al tomar una pequeña muestra de estas cianobacterias de la naturaleza, los investigadores podrán cultivarlas de manera controlada en laboratorios, evitando así la explotación directa de los ecosistemas marinos.
De esta manera, se protegerán las praderas naturales de cianobacterias, garantizando que su biodiversidad se mantenga intacta mientras se exploran sus aplicaciones biotecnológicas.
Este modelo de sostenibilidad podría ser el inicio de una nueva industria verde en Chile, que no dependa de la explotación, sino de la innovación responsable.
Inscríbete en el Newsletter Juego Limpio de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informarte sobre los avances en materia de energía renovable en Chile y el mundo.