PAÍS
Foto: AgenciaUNO
“He sido malinterpretado”: ministro de Hacienda pisa freno tras abrir debate por decretos
Jorge Quiroz aclaró que “no todo se puede hacer” por esa vía, aunque defendió el uso de herramientas administrativas como parte normal de cualquier Ejecutivo. Ahora dice: “Tenemos tres herramientas para la acción: gestión, decretos y leyes”.
Después de varios días defendiendo que el Gobierno podía seguir avanzando “con gestión y decretos” incluso si la la Ley Miscelánea —o Plan de Reconstrucción Nacional— se entrampaba en el Congreso, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, salió ahora a poner paños fríos al debate. Desde Toronto, en una nueva jornada de “Chile Day”, el jefe de las finanzas públicas aseguró que sus palabras fueron “malinterpretadas” y negó cualquier intención de gobernar al margen del Parlamento.
“Tenemos tres herramientas para la acción: gestión, decretos y leyes”, explicó Quiroz ante inversionistas y empresarios, intentando desactivar la controversia que él mismo abrió hace unos días y que incluso obligó al Presidente José Antonio Kast a salir a respaldarlo públicamente desde Costa Rica.
“No todo se puede hacer por decreto”
El ministro ironizó con las críticas que recibió tras instalar la idea de avanzar administrativamente si la llamada “megarreforma” económica no consigue respaldo suficiente en el Congreso. “‘Oh, quiere gobernar por decreto, va a ser una dictadura’. No, no”, dijo, insistiendo en que los decretos son mecanismos habituales en cualquier administración y que existen porque la propia legislación entrega atribuciones al Ejecutivo.
Eso sí, esta vez introdujo un matiz que no había aparecido con tanta claridad en sus intervenciones anteriores: “Por supuesto, no todo se puede hacer por decreto”, reconoció, agregando que varias medidas también pueden impulsarse simplemente mejorando la gestión estatal.
Quiroz utilizó como ejemplo cambios regulatorios vinculados al uso de suelo urbano, asegurando que ciertas flexibilizaciones pueden implementarse mediante facultades ya contempladas en la normativa vigente. El punto no es menor: precisamente ahí se concentra parte importante de la apuesta económica del Gobierno, basada en acelerar inversión, destrabar permisos y reducir regulaciones.
“Quizás deberían ir a Chile y explicarle eso a la Cámara de Diputados”
En Toronto, el titular de Hacienda volvió además a desplegar el relato económico que viene instalando desde marzo: menos impuestos corporativos, menos trabas regulatorias y más espacio para el sector privado. Y lo hizo sin demasiados rodeos.
“¿Por qué no podemos bajar impuestos sin subir otros?”, preguntó ante el auditorio, apuntando contra “grupos de interés que tienen capturado al Estado”. Incluso comparó el impuesto corporativo chileno con el canadiense —13% versus 27%— y lanzó una ironía dirigida al Congreso: “Quizás deberían ir a Chile y explicarle eso a la Cámara de Diputados”.
El ministro también aprovechó de enviar un mensaje directo al mundo empresarial extranjero, intentando dejar atrás la incertidumbre que —según él— dejó el ciclo constitucional abierto tras el estallido y los procesos constituyentes. “Tuvimos algunos problemas, estábamos un poco confundidos”, admitió, antes de cerrar con una invitación bastante explícita: “Por favor, vuelvan”.
El ajuste discursivo de Quiroz ocurre después de una semana en que el Gobierno terminó reabriendo un flanco incómodo. Primero fue el propio ministro quien habló de gobernar mediante decretos si la ley miscelánea no avanzaba. Luego Kast reforzó esa idea recordando que durante su campaña ya había defendido el uso intensivo de facultades administrativas del Ejecutivo. Ahora, con la polémica instalada y la oposición acusando una deriva autoritaria, Hacienda intenta recalibrar el mensaje: sí a los decretos, pero dentro de los límites legales y lejos —dicen— de cualquier intento de reemplazar al Congreso.