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Foto: AgenciaUNO
Congreso le frena al Gobierno la meta de despachar “Escuelas Protegidas” antes de la Cuenta Pública
Se postergó su discusión en particular para este martes y empujó su tercer trámite en la Cámara de Diputados recién para después del 1 de junio. El Ejecutivo evalúa mecanismos para acelerar la tramitación, incluyendo la facultad presidencial de convocar sesiones especiales del Congreso.
El Gobierno llegó con urgencia puesta y expectativas altas, pero el Congreso volvió a marcarle el ritmo. El Senado aprobó este lunes en general el proyecto “Escuelas Protegidas”, con 24 votos a favor, 6 en contra, 11 abstenciones y un pareo, dando luz verde solo a la idea de legislar, en una jornada que terminó más lenta y más compleja de lo que esperaba La Moneda.
El Ejecutivo quería salir con el proyecto prácticamente listo antes de la Cuenta Pública del 1 de junio, pero no hubo caso: la discusión se alargó, no alcanzó a votarse el articulado y los comités terminaron acordando dejar la revisión en particular para este martes a las 16:00 horas. Con eso, el plan del Gobierno de mostrar la iniciativa despachada antes del discurso presidencial quedó archivado por ahora.
El efecto dominó fue inmediato: la Cámara de Diputados también quedó sin margen para retomar el tercer trámite esta semana, y recién podrá ver el proyecto después de la Cuenta Pública. En simple, el calendario legislativo se le corrió entero al Ejecutivo.
La votación dejó además una foto política bien clara. En contra se alinearon la senadora independiente Fabiola Campillai, junto a los comunistas Daniel Núñez, Claudia Pascual y Karol Cariola, además de los frenteamplistas Diego Ibáñez y Beatriz Sánchez. El resto del mapa se repartió entre apoyos y abstenciones, reflejando un Congreso lejos de cualquier consenso en la materia.
Detrás del proyecto hay seis artículos que apuntan a endurecer reglas de seguridad y convivencia en los colegios. Uno de los puntos más sensibles es la incorporación de un nuevo requisito para acceder a la gratuidad universitaria: no haber sido condenado por delitos graves contra las personas, la propiedad o infraestructura pública.
Otro eje relevante es la posibilidad de que los establecimientos implementen protocolos para revisar mochilas, bolsos u objetos personales. Eso sí, con candados: solo por motivos fundados, casos individualizados y verificables, prohibiendo controles masivos o discriminatorios. También se prohíbe cualquier desnudez o revisión corporal, se exige resguardo del estudiante y se obliga a informar a apoderados y eventualmente a policías si se detectan elementos peligrosos.
Incluso se detalla que si un alumno se niega a la revisión, deberán ser los apoderados quienes la realicen, mientras el menor queda bajo resguardo del establecimiento.
En paralelo, el proyecto también permite restringir vestimentas o accesorios que impidan la identificación facial, aunque con excepciones por salud, razones sensoriales, religiosas, culturales o climáticas, entre otras.
Gobierno insistirá
Pese al traspié en los tiempos, en La Moneda todavía no dan por perdido el control del cronograma. El Presidente puede activar la herramienta constitucional del artículo 32 y solicitar sesiones especiales del Congreso, obligando a su convocatoria “a la brevedad posible”. No es un recurso nuevo: ya fue utilizado en enero de 2025 durante la discusión de la reforma de pensiones bajo el gobierno de Gabriel Boric.
Por ahora, sin embargo, el hecho político es otro: el Gobierno quería un proyecto emblemático listo antes del 1 de junio y terminó con la tramitación corriendo contra el reloj, en un Congreso que volvió a mostrar que las urgencias, al menos las del Ejecutivo, no siempre son las que mandan.