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Kast endurece libreto migratorio: anuncia “Plan Retorno” y mayor plazo para retener a indocumentados
La estrategia legislativa para agilizar expulsiones y el nuevo plan de salidas voluntarias contrastaron con la falta de precisiones para alcanzar su promesa de campaña de deportar a 330.000 inmigrantes irregulares.
En su primera rendición de cuentas ante el Congreso Pleno en Valparaíso, el Presidente José Antonio Kast apostó por revivir uno de los pilares más duros de su plataforma electoral: la agenda de control migratorio y el combate al crimen organizado transnacional. En un discurso cruzado por la urgencia de recuperar la seguridad en las zonas limítrofes del norte, el jefe de Estado endureció la retórica oficial al advertir: “Lo dijimos en campaña y hoy lo volvemos a reiterar: quienes entraron por la ventana, de manera clandestina e ilegal, más pronto que tarde, van a tener que abandonar el país”.
Para dar sustento legal a esta advertencia, el Ejecutivo anunció el envío de un paquete legislativo coordinado por el Ministerio de Seguridad e Interior. El Mandatario precisó que la iniciativa buscará “fortalecer el control migratorio, la capacidad de expulsión efectiva y ampliar los plazos de retención” de personas indocumentadas, una medida clave para destrabar los complejos nudos burocráticos del sistema actual, donde el límite legal de retención vigente es de apenas cinco días. Asimismo, Kast adelantó la creación del “Plan Retorno”, un programa que, según sus palabras, buscará incentivar “la salida voluntaria de inmigrantes ilegales que se encuentran en Chile”, aunque omitió detallar cuáles serán los mecanismos económicos o administrativos que viabilizarán dicho proceso.
Dudas logísticas
El despliegue del relato de “mano dura” ocurre en un momento político complejo para La Moneda, marcado por una baja en la popularidad presidencial debido a la escasez de resultados tangibles en sus primeros meses de gestión. Mientras el Presidente exponía en el hemiciclo la necesidad de “declararemos una guerra total al crimen organizado” y asociaba el alza de homicidios a bandas internacionales como el Tren de Aragua, a solo cuadras del Congreso la policía se enfrentaba con manifestantes que protestaban activamente contra los recortes presupuestarios impuestos por el plan de austeridad —Ley Miscelánea o Plan de Reconstrucción— del Gobierno.
La viabilidad de la meta gubernamental de concretar las 330.000 expulsiones sigue generando profundas dudas entre expertos y la ciudadanía. Si bien Kast destacó acciones previas como la excavación de zanjas y el despliegue de drones, la ausencia de un cronograma financiero y logístico para ejecutar las reconducciones masivas mantiene la incertidumbre sobre si la propuesta logrará traducirse en realidades medibles o si se quedará en un efectista diseño declarativo. Por ahora, el blindaje de La Moneda frente al fenómeno migratorio descansa en una severa promesa de orden que comenzará de inmediato su trámite parlamentario.