Investigación
“Tengo un motorola en 110 mil”: Las movidas de Verónica Sabaj para eliminar sus chats
La exjueza Verónica Sabaj cambió de celular y migró sus aplicaciones dos días antes de que la PDI incautara su teléfono. Un informe forense revela una posible manipulación deliberada de los dispositivos para eliminar registros, con más de 28 mil archivos recuperados tras ser borrados.
“Hola buen día señora Verónica… el celular de qué precio lo necesita”, le escribió el contacto “Angela Computación” a Verónica Sabaj, el 22 de enero del año pasado. La jueza de la Corte de Apelaciones de Santiago estaba haciendo averiguaciones para adquirir un nuevo aparato telefónico, un día después de que The Clinic destapara su estrecho vínculo –“pacto forever”– con el abogado Luis Hermosilla.
“Tengo un motorola e4 en 110 mil o redmi 13c en 150 mil… cual le llevo… o tengo un Samsung usado que se lo puedo dejar en 60 mil”, insistió la empleada de la tienda Faratechs, ubicada cerca del domicilio particular de la magistrada. Ese mismo día, poco después de las 14 horas, Sabaj vinculó un nuevo teléfono –Galaxy A11– a su correo electrónico, dato extraído desde su teléfono original incautado por la Policía de Investigaciones.
La información recuperada forma parte de un informe de la PDI –al que accedió la Unidad de Investigación de El Mostrador– en el que se detalla que Verónica Sabaj no solo adquirió un nuevo celular, sino que efectuó una migración de aplicaciones a su nuevo aparato el mismo día que fue “notificada del sumario y de la apertura del cuaderno de remoción en su contra”. Dos días después, el 24 de enero, su teléfono personal fue incautado.
La revisión del informe de análisis forense realizado a dos de sus celulares –un Samsung Modelo A55 y un iphone 12 color negro– concluye la existencia de una intervención deliberada para “no dejar registros de conversaciones” y una eventual manipulación con el objeto de someterlos a un “proceso de restauración total o parcial”, situación detectada y luego revertida por el software forense Celebrite-UFDR.
Mensajes borrados
Las primeras aplicaciones del equipo Samsung Galaxy A55 de Verónica Sabaj –hoy destituida y formalizada en una arista del caso Audios– fueron instaladas a mediados de septiembre de 2024, fecha que coincide con dos noticias relevantes de la época: la incautación de equipos tecnológicos de la exministra Ángela Vivanco en la Universidad Católica y la entrega de los chats de Luis Hermosilla a la Comisión de Ética de la Corte Suprema.
Del total de datos y archivos extraídos del dispositivo, el peritaje forense detectó “17.410 artefactos que fueron previamente borrados y recuperados por el sistema forense Cellebrite-UFDR”, en su mayoría con metadatos temporales, registrados entre diciembre de 2024 y enero de 2025.
Respecto de mensajes de texto, el dispositivo forense extrajo y recuperó 3.172 de estos, entre los que se encontraron 19 borrados. En el caso de mensajería de WhatsApp se pudo recuperar 978 chats, de los cuales 38 fueron borrados sin posibilidad de visualización. De los 940 restantes, asegura el informe, “solo 66 de ellos contiene de manera parcial, mensajes que pueden ser visualizados y, por lo tanto, son susceptibles de ser analizados”.
El resto de los 874 mensajes provenientes de la aplicación figuran como encriptados y habrían sido borrados a través de la configuración “Disappearing Messages”, una modalidad del mismo dispositivo que permite ir borrando los mensajes, previo ajuste de un tiempo determinado de almacenamiento.
El análisis de las aplicaciones instaladas reveló que el equipo, además, contaba con dos servicios de mensajería encriptada: Signal y Confide. En ambos casos, asegura el informe, el software forense no pudo acceder a las conversaciones registradas, pero sí a los contactos de usuarios de Signal.
Entre los 12 nombres cercanos a Verónica Sabaj –en la actualidad con cautelares de arresto domiciliario total y arraigo nacional–, destacan la exministra Ángela Vivanco, el abogado y actual embajador en Israel, Gabriel Zaliasnik, el ministro Juan Cristóbal Mera, el notario Francisco Leiva, y el abogado Samuel Donoso Boassi, que aparece en el chat con las iniciales SDB.
Otro aspecto llamativo relacionado al mismo aparato, es que la entonces magistrada tenía una cuenta de Instagram asociada al teléfono con el nombre de “userjuanasoto”, desde donde envía un mensaje el 19 octubre de 2022 a María Inés Cortés, señalándole: “por fa escríbeme a mi celular. Soy la V. Sabaj”.
Sobre el teléfono celular iphone 12, otro de los aparatos incautados, el informe señala que fue habilitado en agosto de 2023 y que la instalación de las primeras aplicaciones –Google Maps y WhatsApp– datan de octubre del mismo año. Si bien el teléfono aparece registrado a nombre de Sabaj, el informe señala que en el directorio de contactos del otro celular de la magistrada aparecen dos líneas asociadas al aparato, una con nombre de “Verónica Sabaj Corte” y otra a nombre de “Matita Linda”, hija de la magistrada, lo que hace suponer que ambas utilizaron el teléfono.
Del total de datos y archivos del aparato, el informe señala que existe un total de 11.001 “artefactos” que fueron previamente borrados y recuperados por el sistema forense Cellebrite-UFDR, de los cuales 10.715 mantienen metadatos registrados entre agosto de 2023 y enero de 2025.
El 25 de enero del año pasado se comprobó además que la aplicación de WhatsApp fue reinstalada y habilitada en el equipo. Ese mismo día, en horas de la tarde –asegura el informe–, el celular fue entregado en dependencias de la Brigada Anticorrupción Metropolitana por parte del abogado de Verónica Sabaj.
Cabe precisar, agrega el documento, que la entrega del aparato se realizó un día después de las diligencias de incautación de los otros dispositivos electrónicos incautados, tanto en su domicilio como en la Corte de Apelaciones de Santiago, los cuales también fueron sometidos a análisis forenses, entre ellos, los discos duros de tres notebooks.