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Duro choque entre la diplomacia y la realidad arancelaria reabre debate sobre embajadores políticos
Mientras en Singapur, el canciller profundizó lazos en seguridad y economía, su gira a EE. UU. culminó en una derrota: una sobretasa arancelaria del 12,5%. El revés reaviva debate sobre el “tonelaje político” en la embajada en Washington y discusión sobre embajadores políticos versus los de carrera.
El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Francisco Pérez Mackenna, realizó dos giras internacionales independientes durante julio con resultados disímiles.
La primera tuvo como destino Estados Unidos, donde se reunió con su homólogo del Departamento de Estado, Marco Rubio. La segunda lo llevó al Sudeste Asiático, donde sostuvo un encuentro con el primer ministro de Singapur, Lawrence Wong, acordando profundizar la cooperación bilateral en materias de seguridad y economía.
Luego de que el jueves pasado la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) oficializara la aplicación de una sobretasa arancelaria del 12,5% a Chile —y a otras 59 economías bajo el inusual argumento de sancionar a países que no fiscalizan con eficacia la importación de bienes producidos con “trabajo forzoso”—, en diversos círculos políticos y diplomáticos se reabrió el debate sobre la relevancia de contar con un embajador en Washington que posea “tonelaje político” y experiencia diplomática.
Esta discusión se produce en un contexto de cuestionamientos hacia la designación de embajadores sin experiencia en la carrera, lo que ha generado reparos por parte de la Asociación de Diplomáticas y Diplomáticos de Carrera (ADICA).
Según la asociación, la histórica proporción del 80% de embajadores de carrera frente al 20% de confianza política se ha roto, alcanzando estas últimas el 30% o más. A esto se suma la preocupación por designaciones políticas que permanecen pendientes en países estratégicos como Colombia, Portugal, Italia, Hungría y Bosnia.
Desde el Edificio Carrera explican que el embajador de Chile en Estados Unidos, Andrés Ergas, desempeñó un rol clave como articulador político y anfitrión estratégico durante la reciente visita del canciller Pérez Mackenna a Washington a comienzos de julio.
La gestión de Ergas estuvo centrada en intentar contener el impacto de las alzas arancelarias impulsadas por el gobierno de Donald Trump.
El embajador coordinó y acompañó directamente al ministro en una reunión crucial de trabajo con el Representante de Comercio de EE. UU. (USTR), Jamieson Greer, con el objetivo de transmitir la preocupación nacional por la sobretasa y defender los intereses de los sectores exportadores afectados.
A pesar del optimismo inicial mostrado por el Ministerio de Relaciones Exteriores tras los encuentros con altas autoridades norteamericanas, el balance final de la misión dejó un sabor amargo.
La delegación chilena preveía un resultado exitoso; sin embargo, la contraparte estadounidense optó por imponer mayores aranceles, impactando de forma imprevista a sectores clave de la economía nacional.
“Tuvimos una reunión de trabajo constructiva para buscar entendimientos mutuos. Nuestro objetivo es claro: resguardar los intereses de Chile y proteger a nuestro sector exportador”, declaró Pérez Mackenna tras su encuentro con Greer. El canciller destacó la vigencia del TLC desde 2003 y el valor de las exportaciones chilenas en la cadena de producción estadounidense, las cuales proveen minerales críticos, alimentos y materias primas.
No obstante, en círculos diplomáticos señalan que este “golpe de realidad” —el choque entre los diagnósticos gubernamentales y el proteccionismo de Washington— evidencia los riesgos de negociar desconociendo la política local de destino.
Fuentes consultadas indican que ir al exterior “sin un mapa actualizado” neutraliza cualquier ventaja, reduciendo a los ministros a un rol reactivo y sin influencia real, mientras las potencias aplican medidas unilaterales.
Excanciller Valdés: “es imprescindible tener un animal político. Washington y el fin de las ilusiones ideológicas”
El excanciller y exembajador en Estados Unidos, Juan Gabriel Valdés, que, sin haber pasado por la Academia Diplomática, es uno de los diplomáticos que mejor conoce la realidad política norteamericana de los últimos 50 años, advierte que es “absolutamente imprescindible” que los equipos diplomáticos en Washington cuenten con un animal político que entienda la lógica del poder norteamericano.
Según expone a El Mostrador, no basta con tener experiencia financiera o técnica, sino que se requiere de alguien que aporte un “testimonio político” para evitar errores estratégicos y saber manejarse en un negocio que describe como “artesanal”.
“Yo creo hay gente que asumió la tesis de que al haber ganado el Presidente Kast el USTR (Jamieson Greer) iba a tener una actitud más contemplativa respecto a los aranceles con Chile… es un error. Esta gente no funciona de esa manera (…) Tiene que haber alguien que entienda lo que está pasando en política en Estados Unidos, porque si no se presta para ese tipo de ilusiones”, expresó.
El excanciller califica como un error “infantil” creer que la cercanía ideológica de líderes como Kast en Chile o Milei en Argentina con la derecha estadounidense garantiza un trato preferencial o una baja de aranceles. Asegura que la política exterior de EE. UU. no funciona bajo esa lógica de amistad, y que pensar que habrá una actitud de afinidad por eso es una ilusión sin arraigo en la realidad.
Argumenta que lo que se requiere en Washington no es gestión financiera, sino “entender la lógica de la política”, algo que describe como un negocio mucho más “artesanal” y basado en relaciones de poder y confianza personal.
No obstante, Valdés desmitifica la necesidad de pertenecer formalmente a la carrera diplomática para ser exitoso en las tratativas con el primer mundo, y cita lo ejemplos de Alejandro Jara y Paula Estévez como ejemplos de personas con gran talento.
Excanciller Fernández: “Pérez Mackenna hizo un gran alarde del éxito”
El también excanciller y exembajador de Chile en Washington, Mariano Fernández tiene una mirada mas categórica y cuestiona duramente la narrativa del canciller Pérez tras su paso por Washington.
Critica el triunfalismo con que regresó el ministro, dice, haciendo un “gran alarde del éxito” de su visita y de sus reuniones con su homólogo estadounidense; mientras, explica que ese discurso de éxito fue desmentido por la realidad inmediata, ya que apenas un día después de las reuniones, el gobierno de Estados Unidos decidió subir los aranceles a los productos chilenos, evidenciando una falta de resultados reales.
El excanciller sugiere una carencia en la representación actual al mencionar que al Gobierno le valdría más tener un embajador con “capacidad política y experiencia diplomática” para enfrentar la “megalomanía desmesurada” del mandatario norteamericano.
“Pérez Mackenna llegó haciendo un gran alarde del éxito de su pasada por Washington, de sus reuniones y ahora el gobierno de Estados Unidos decidió subirle los aranceles a Chile. Siempre vale la pena tener un embajador con capacidad política, sobre todo en Estados Unidos, pero lo que vimos realmente deja al embajador en Washington en malas condiciones para cumplir su tarea y con su canciller”, manifiesta Fernandez.
Aunque Fernández prefiere no centrar la discusión en si el embajador es de carrera o político, su análisis sobre la gestión en Washington es pesimista respecto al desempeño del actual representante. Afirma categóricamente que, bajo las condiciones actuales de impredecibilidad en la Casa Blanca, el embajador en Washington “juega poco papel”.
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