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Agencia Uno
Alessandri y Longueira se disputan el alma de la UDI
La UDI debate si ser el partido más leal y soporte del Ejecutivo o recuperar un peso político propio que evite ser absorbido por los republicanos. El sector de Longueira critica la pérdida de peso en el Congreso, y los apoyos de Alessandri defienden un crecimiento en el poder municipal y proyección.
Hace dos meses, el exsenador y exministro Pablo Longueira conversó extensamente con el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri, para explorar la posibilidad de una lista única para presidir la UDI. Sin embargo, no llegaron a un consenso para definir quién debía encabezar la lista. Días más tarde de ese encuentro, el “coronel” y fundador del partido confirmó que competiría para presidir la mesa directiva.
Esta semana en el diario El País, el diputado Alessandri anunció que competirá con Longueira por la presidencia de la UDI, en lo que se espera sea una de las batallas partidarias y generacionales más importantes del gremialismo en un cuarto de siglo.
La competencia al interior de la colectividad de Jaime Guzmán no solo zanjará la directiva que lidere las definiciones partidarias entre 2027 y 2029 y la política de alianzas para enfrentar las elecciones municipales, sino que también establecerá la naturaleza de su relación política con el Gobierno de José Antonio Kast.
Según explican en Suecia 286, la discusión central de las elecciones internas está orientada a quién fortalece más al partido.
“Hay que desdramatizar la competencia. Los partidos tienen que saber llevar adelante sus diferencias y creo que lo importante es que esta elección nos sirva para proyectar a la UDI hacia el futuro. Rescatar del pasado, pero también entender que los tiempos han ido cambiando. Hoy las necesidades del mundo popular y de las clases medias son otras, y tenemos que estar de acuerdo a esos tiempos”, advierte el diputado y vicepresidente de la UDI, Eduardo Cretton.
Y agrega: “Lo importante es que las elecciones internas sirvan para fortalecer a los partidos, no para dividirlos. Yo he visto a Pablo, que ha sido un hombre sumamente importante para la UDI, sobre todo para forjar ese carácter popular del partido, en una lógica de la UDI histórica versus la UDI actual. Creo que Jorge es una persona que proyecta futuro, pero que también rescata lo mejor de lo que fue la UDI que lideró Pablo”.
Dos visiones para el proyecto UDI popular
Mientras Jorge Alessandri se posiciona como el rostro de renovación y nuevas alianzas en el sector, explican que Pablo Longueira encarna el regreso de la “vieja guardia de los coroneles”, buscando la mística fundacional de Jaime Guzmán, un sello que los diferencie del Partido Republicano y el regreso de miles de militantes que desertaron de Suecia 286.
El sobrino nieto del expresidente Arturo Alessandri Palma, que milita en la UDI desde 2006, defiende que la colectividad debe ser el “soporte” del oficialismo para asegurar el éxito gubernamental y una continuidad.
En tanto, el exsenador por Santiago y exdiputado por Paine y Buin aboga por un partido con identidad propia y un marcado carácter popular que no sea un mero acompañante del Ejecutivo.
En cuanto a la táctica política, Alessandri defiende un método de crítica privada y “durísima” para no debilitar públicamente al Gobierno. Longueira, en cambio, es proclive a la “franqueza abierta”, llegando a calificar a los ministros técnicos como “yogures con fecha de vencimiento” y criticando la “falta de calle” del diseño gubernamental del Presidente Kast.
El factor Kast y el desempeño electoral
La relación con el Presidente Kast es un punto de diferencias clave, dado que el Mandatario renunció a la UDI en 2016 tras enfrentarse a la cúpula de “los coroneles” que Longueira representa.
Bajo la actual presidencia del diputado Guillermo Ramírez, la UDI consolidó una alta influencia en Palacio, con figuras como Claudio Alvarado y Máximo Pavez en roles de Interior y las vocerías. Por ello, sectores oficialistas temen que una victoria de Longueira resulte compleja para el Gobierno, debido a su tono díscolo y su historial de desencuentros con el Presidente.
El debate sobre el estado actual de la colectividad también divide a los postulantes. El sector de Longueira considera que el diagnóstico partidario indica un declive, señalando la caída de 40 a 18 diputados y acusando que la UDI se ha vuelto poco “relevante”.
Desde el bando de Alessandri rebaten esta tesis destacando un aumento del 50% en el número de alcaldes y los mejores resultados en concejales en dos décadas, defendiendo que los líderes actuales están “con los pies en el barro”.
Los quiebres internos en Suecia 286
La carrera por la mesa directiva ha provocado movimientos significativos en las lealtades internas. Alessandri cuenta con el respaldo explícito del actual timonel, Guillermo Ramírez, Eduardo Cretton, de la mayoría de los senadores (incluyendo a Iván Moreira) y de figuras como Jacqueline van Rysselberghe (JVR), quien ha optado por apoyar la renovación generacional.
Por su parte, Pablo Longueira mantiene el apoyo de militantes históricos como el exsenador y exministro Víctor Pérez, el sector “piñerista” de la tienda y cerca de la mitad de la bancada de los diputados. Su estrategia se centra en recuperar el “voto popular” que hoy se inclina hacia el Partido Republicano, apelando a una identidad social que considera extraviada.
Finalmente, el exministro de Sebastián Piñera ha sorprendido con su análisis del escenario externo, criticando la falta de interlocución con la “izquierda democrática” y advirtiendo la capacidad de acuerdo de Franco Parisi, a quien proyecta en una eventual segunda vuelta presidencial, debido a su sintonía con las demandas ciudadanas de soluciones transversales.
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