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Megarreforma tropieza en la última valla: Gobierno retira urgencia y aplaza su despacho hasta agosto PAÍS Foto: AgenciaUNO

Megarreforma tropieza en la última valla: Gobierno retira urgencia y aplaza su despacho hasta agosto

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La Moneda evitó una derrota segura al retirar la urgencia después de perder apoyos clave en el Senado. La reforma estrella de Kast quedó varada hasta agosto, pese al intento oficialista por cerrarla antes del receso regional. [ACTUALIZADA]


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
La Moneda frenó la votación al comprobar que no reunía los 26 respaldos necesarios para ratificar el informe de la comisión mixta. Un senador UDI anunció su rechazo, otros dos oficialistas abandonaron la Sala y Matías Walker y Rojo Edwards se disponían a votar en contra. La reforma estrella de Kast deberá esperar hasta después de la semana regional.
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El Gobierno sufrió este miércoles un duro revés legislativo en la última etapa de la megarreforma. Pocas horas después de que la Cámara aprobara el informe de la comisión mixta, La Moneda retiró la urgencia y el Senado aplazó la votación al quedar en evidencia que el oficialismo no contaba con los 26 votos necesarios para ratificarlo.

La petición para suspender la definición fue impulsada por el comité de la UDI, que buscó evitar que el Ejecutivo se expusiera a una derrota en la Sala. La solicitud prosperó y la votación quedó postergada hasta después de la semana regional, durante la primera semana de agosto.

El informe había sido aprobado previamente por la Cámara de Diputadas y Diputados por 80 votos a favor, 48 en contra y dos abstenciones. Sin embargo, la mayoría que La Moneda consiguió en esa corporación se evaporó al llegar al Senado.

“Están los votos, pero no están acá”

El senador Gustavo Sanhueza, de la propia UDI, anunció que rechazaría la propuesta. A ello se sumó la salida de la Sala de Enrique Van Rysselberghe, también de la UDI, y Vanessa Kaiser, del Partido Nacional Libertario.

Además, Rojo Edwards —independiente de la bancada RN— y Matías Walker se preparaban para votar en contra. Con esos desmarques y ausencias, el Gobierno quedó sin margen para aprobar el texto y optó por retirar el apuro antes que registrar una derrota.

El biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado, anticipó que la votación podría trasladarse hasta después de la semana regional. “Están los votos, pero no están acá”, afirmó, aludiendo inicialmente a la ausencia de Van Rysselberghe. Sin embargo, el escenario iba más allá de una silla vacía: había senadores de derecha y del centro político dispuestos a rechazar la fórmula.

Coquimbo y Huasco entran en la negociación

Walker vinculó directamente su voto con la exclusión de las zonas afectadas por el sistema frontal de los recursos contemplados en el proyecto.

“Lo advertimos con mucha convicción: no puede haber Ley de Reconstrucción sin los recursos para reconstruir la Región de Coquimbo y la Provincia del Huasco. Se posterga la votación de la mega reforma hasta que ello se garantice”, afirmó.

La exigencia reabre una discusión que el Gobierno intentó cerrar durante la comisión mixta. Parlamentarios opositores habían pedido incorporar a Coquimbo y Atacama en los fondos de reconstrucción, pero el oficialismo sostuvo que la instancia solo estaba facultada para resolver la discrepancia relativa a las compensaciones municipales.

Daniel Manouchehri (PS) incluso abandonó la comisión sin votar y acusó al Ejecutivo de dar un “portazo” a ambas regiones. Jorge Brito (FA) también cuestionó que los damnificados fueran utilizados para viabilizar una reforma sin recibir recursos suficientes.

La postergación entrega ahora a Walker y a otros senadores una nueva palanca para intentar incorporar garantías destinadas a Coquimbo y la provincia de Huasco antes de la votación definitiva.

La fórmula municipal pendiente

El informe resuelve el único artículo que permanecía abierto: el mecanismo para compensar a las municipalidades y al Fondo Común Municipal por la menor recaudación derivada de la exención de contribuciones a la primera vivienda de personas mayores de 65 años.

La propuesta establece que la Tesorería General de la República transfiera los recursos necesarios para que cada municipio reciba la misma proporción que habría percibido sin la exención.

El Servicio de Impuestos Internos deberá calcular anualmente la pérdida e informar los montos a la Dirección de Presupuestos y a Tesorería. Para acceder a los recursos, los municipios deberán mantener al día la información exigida por ley y acreditar una reducción de al menos 30% en sus tiempos de tramitación de permisos respecto del período 2023-2025.

El texto también entrega a Tesorería la cobranza administrativa y judicial de las deudas por patentes municipales y derechos de aseo, facultándola para otorgar facilidades de pago, condonar intereses y multas y retener devoluciones de impuestos de contribuyentes morosos.

La oposición ha cuestionado que la compensación —estimada en cerca de US$70 millones— sea financiada mediante recursos generales del Estado. El alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, advirtió que los contribuyentes terminarán financiando los “presupuestos estratosféricos” de comunas de mayores ingresos como Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea.

De la fotografía del triunfo al repliegue

El Gobierno pretendía cerrar la tramitación durante julio. La comisión mixta había aprobado rápidamente su propuesta y la Cámara la ratificó pocas horas después. Pero en el Senado, la fotografía del triunfo fue reemplazada por un repliegue de emergencia.

Parlamentarios abandonan la Sala del Senado tras la postergación de la sesión especial en que debía votarse la megarreforma.

El senador Iván Flores (DC) calificó el episodio como un “bochorno” y acusó al Ejecutivo de falta de pericia política. La presidenta del PS, Paulina Vodanovic, sostuvo que La Moneda no contaba siquiera con sus votos propios.

La reforma volverá al Senado durante la primera semana de agosto. Incluso si el Gobierno recompone su mayoría y consigue aprobar el informe, todavía deberá enfrentar los tres requerimientos ingresados por la oposición ante el Tribunal Constitucional y definir los vetos anunciados contra normas como el olvido financiero y la prohibición del anatocismo.

La Moneda llegó a la última valla convencida de que el trámite estaba resuelto. Pero un rechazo dentro de la UDI, dos abandonos de la Sala y los votos negativos de senadores bisagra bastaron para detener la carrera. Antes que perder, el Gobierno retiró la urgencia y pateó para agosto el cierre de su principal apuesta económica.

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