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Agencia Uno
El océano que protegía a Chile está perdiendo su capacidad de hacerlo
Un informe científico advierte que el deterioro simultáneo del océano, el clima y la biodiversidad ya afecta a Chile. Además, plantea fortalecer la restauración de ecosistemas y mejorar el monitoreo para enfrentar los impactos del cambio climático.
- Océano pierde capacidad protectora: Un informe del Comité Científico Asesor de Cambio Climático advierte que el mar continúa absorbiendo calor y dióxido de carbono, pero ya muestra señales de agotamiento como regulador del clima y sostén de la biodiversidad.
- Crisis ambiental interconectada: El documento plantea que el océano, el clima y la biodiversidad están cambiando simultáneamente, generando transformaciones que se aceleran entre sí y que ya producen consecuencias económicas, sociales y ecológicas en Chile.
- Cambios visibles en aguas chilenas: El calentamiento y la acidificación del océano, la disminución del oxígeno, las alteraciones en su circulación y el retroceso de los glaciares se combinan con una mayor frecuencia de fenómenos extremos y olas de calor.
- Presiones agravan el deterioro: La contaminación, la sobrepesca, el cambio de uso de suelo y la expansión urbana afectan ecosistemas ya debilitados, provocando migración de especies, desaparición de bosques de macroalgas, degradación de humedales y floraciones algales nocivas.
- Riesgos compuestos: Los científicos alertan que sequías, incendios, olas de calor, pérdida de biodiversidad y alteraciones oceánicas pueden presentarse al mismo tiempo, mientras las instituciones todavía responden a cada fenómeno de manera separada.
- Estrés hídrico y comunidades vulnerables: La megasequía ha generado un déficit de precipitaciones cercano al 45% en la cuenca del Aconcagua, mientras alrededor del 70% de la población vive en zonas con creciente estrés hídrico. Pescadores artesanales, pueblos originarios y localidades costeras figuran entre los grupos más expuestos.
- Restauración como parte de la solución: El informe propone proteger y recuperar humedales, turberas, bosques nativos, praderas marinas y bosques de macroalgas, ecosistemas que capturan carbono, regulan el agua, amortiguan marejadas y sostienen la biodiversidad.
- Monitoreo fragmentado: Aunque Chile dispone de iniciativas como una red de 15 boyas oceanográficas en los fiordos patagónicos, estas carecen de financiamiento estable y coordinación. El desafío sería articular las normas e instrumentos existentes bajo una estrategia común.
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