PAÍS
Delincuencia adolescente: la mayoría no reincide y minoría concentra el 43% de los delitos
Informe sobre responsabilidad penal adolescente del Ministerio Público revela una caída de 20% en los ingresos al sistema durante la última década, pero advierte que una minoría concentra gran parte de los delitos. La Fiscalía prepara una persecución más focalizada y con respuestas diferenciadas.
Esta semana la Fiscalía Nacional realizó el lanzamiento del informe sobre Responsabilidad Penal Adolescente en Chile (2015-2025). El documento da cuenta de las transformaciones en la delincuencia juvenil durante la última década y una marcada concentración de la actividad delictiva en un grupo reducido de adolescentes.
El estudio fue presentado por Ana María Morales, gerenta de la División de Estudios, Evaluación y Análisis Avanzado de Datos, y Alejandra Mera, directora de la Unidad Especializada en Responsabilidad Penal Adolescente, quienes analizaron la evolución de los ingresos de adolescentes al sistema penal destacando una disminución del 20% durante la última década.
Otro de los hallazgos evidenció la concentración de la actividad delictiva en una minoría de adolescentes, donde el 10% de los infractores concentra el 43% de los delitos, mientras que el 1% acumula el 12,5%. En esa línea, los resultados muestran que la delincuencia adolescente no se distribuye de manera homogénea entre quienes ingresan al sistema penal.
El perfil general de los adolescentes infractores, en tanto, se mantiene relativamente estable durante el período analizado. Se trata mayoritariamente de hombres de 16 y 17 años, confirmándose que la participación delictiva tiende a aumentar hacia el final de la adolescencia.
Cabe destacar que el comportamiento estudiado presenta importantes diferencias territoriales. Mientras a nivel nacional los volúmenes de 2025 todavía no recuperan los niveles de 2015, regiones de la Macrozona Sur -como Biobío, La Araucanía y Maule- presentan niveles de actividad superiores a los observados al comienzo del período.
La mayoría desiste, una minoría persiste
El informe también incorpora un análisis longitudinal de un grupo de 30.590 jóvenes durante once años, seguimiento que permitió identificar cinco trayectorias delictivas diferenciadas. Los resultados muestran que la mayoría de los adolescentes presenta trayectorias de baja intensidad y desistimiento temprano, concentrando su actividad durante los primeros años de la adolescencia y posteriormente abandonan de manera gradual la conducta delictiva.
En contraste, un grupo reducido equivalente al 2,4%, concentra el 13,4% de todos los delitos registrados y mantiene una actividad persistente a lo largo del tiempo.
Otro de los hallazgos es que los adolescentes con trayectorias persistentes no se caracterizan principalmente por su participación en crimen organizado ni por la comisión de delitos extremadamente violentos. Sus trayectorias se sustentan en la reiteración de delitos contra la propiedad, especialmente robos no violentos, y no se observa evidencia de una escalada sostenida hacia criminalidad de mayor gravedad.
Por otro lado, el crimen organizado -específicamente el microtráfico, el uso de armas de fuego y la aceptación de vehículos motorizados- tiene subida sostenida, sin embargo, de acuerdo a la presentación de la Fiscalía, este aumento refiere a una proporción de los ingresos registrado y no caracteriza el comportamiento de la cohorte estudiada.
“Esa evidencia que son delitos que están más arriba en el nivel de ingresos, con un número mayor de ingresos que al comienzo de la serie, que es diverso ese comportamiento al comportamiento general, es algo que al Ministerio Público le preocupa especialmente y sobre lo cual tenemos focalización de recursos y una política de persecución especializada en ese tipo de delitos”, dijo Alejandra Mera.
Evidencia para una política penal adolescente más focalizada
Dentro de las principales conclusiones expuestas, desde la Fiscalía destacaron que los resultados confirman que la delincuencia adolescente en Chile constituye un fenómeno heterogéneo, en el que conviven trayectorias de baja intensidad y desistimiento temprano, con un grupo minoritario de infractores que concentra una proporción sustancial de los delitos.
Asimismo, las estrategias diseñadas desde el Ministerio Público apuntarían, por un lado, a los delitos “de entrada” al sistema, y por otro, las carreras delictuales crónicas que requieren un enfoque especial desde la justicia penal.
Por ejemplo, priorizar el uso de salidas alternativas y uso de mecanismos de justicia restaurativa en etapas de menor gravedad para jóvenes que presenten perfiles de desistimiento delictual temprano; el diseño de políticas de disuasión focalizada dirigida al grupo de adolescentes que concentra una alta proporción de hechos delictivos. Además de una respuesta penal firme que deje clara las consecuencias de reincidir, combinada con intervenciones sociales que apunten al desistimiento del delito.
Así lo reiteró Ana María Morales Peillard, quien insistió en que el objetivo principal es poder identificar los perfiles persistentes y que existe un grupo muy reducido de adolescentes que concentra una parte importante de la actividad delictiva.
Morales enfatizó en que este grupo “altamente prolífico” no está caracterizado por patrones de escalamiento hacia criminalidad organizada ni delitos de extrema gravedad, sino que es una actividad delictual constante respecto de delitos contra la propiedad no violentos.
“Esto es importante desde la perspectiva del Ministerio Público porque nuestra política de persecución penal tiene un enfoque en el cual busca distinguir las fenomenologías asociadas al crimen organizado y a los delitos contra la propiedad. Pero también queremos transitar, en base a los hallazgos de este estudio, a la consolidación de una política de persecución penal también con un enfoque en la adolescencia. Por eso creemos que es muy importante el poder priorizar el uso de la salida alternativa y los mecanismos como la justicia restaurativa en los perfiles de desistimiento temprano y de menor gravedad”, dijo.
Morales agregó que desde la Fiscalía esperan “prontamente implementar una persecución penal focalizada en estos jóvenes con apoyo del Banco Interamericano”, mediante el apoyo de un estudio para diseñar un programa “que permita entregar estas respuestas de manera mucho más diferenciada con nuestro fiscal especializado en responsabilidad penal adolescente, que nos permita entonces distinguir la oferta que se va a entregar para esos perfiles de asistencia temprana, de aquella que va a estar enfocada precisamente a castigar y buscar la reinserción social de los perfiles más prolíficos o que generan delitos violentos que preocupan bastante a la ciudadanía”.
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