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Moreira dice que relación entre Chile y EEUU está afectada por “nubarrones”
“Siempre se puede considerar una lucha conjunta contra el crimen organizado y el narcotráfico, pero de ahí a imponernos un aumento del gasto militar o aún peor salirnos de la Corte Penal Internacional hay un salto enorme”, dijo el senador UDI.
El senador UDI Iván Moreira respaldó la respuesta del Gobierno frente a las recientes presiones de Estados Unidos y advirtió que el país debe mantener su autonomía ante los emplazamientos de Washington, tanto en materia comercial como en seguridad, ámbito en el cual Washington está pidiendo que distintos países, incluyendo a Chile, se incorporen a la coalición militar anti carteles impulsada por Pete Hegsethe, exigiendo que suban su gasto en Defensa, que participen de operaciones en conjunto y que abandonen la Corte Penal Internacional, a lo que se negó Chile.
En lo comercial, Moreira indicó que, a su juicio, el informe estadounidense que apunta a países utilizados por China para eludir aranceles forma parte de una estrategia de presión en el marco de la guerra comercial entre ambas potencias.
“Estados Unidos está en una campaña de presión a China en su guerra comercial y el informe conocido (ante) ayer es solo un eslabón más en esa cadena de amenazas y sanciones”, sostuvo el vicepresidente del Senado, quien valoró el pronunciamiento de la Cancillería frente al documento elaborado por la administración de Donald Trump.
El parlamentario enfatizó que, pese a que Chile considera a Estados Unidos un socio estratégico, ello no implica aceptar sin cuestionamientos los diagnósticos emanados desde Washington. “Chile tiene el mayor aprecio por Estados Unidos y lo considera un socio estratégico, pero eso no significa tener que aceptar cada uno de sus informes como ciertos, especialmente cuando no lo son”, afirmó.
Sus declaraciones se producen luego de que la Casa Blanca difundiera el informe The Great Transshipment Scam, documento que acusa a más de 40 economías de servir como puntos de tránsito para mercancías chinas destinadas a ingresar al mercado estadounidense evitando, total o parcialmente, los aranceles aplicados a productos provenientes directamente de China. El reporte sostiene que esta práctica habría significado pérdidas millonarias para el fisco estadounidense y plantea reforzar los mecanismos de control sobre las cadenas globales de suministro.
En el caso chileno, el documento no atribuye operaciones concretas de transbordo ilegal. Sin embargo, ubica al país en el grupo de economías que podrían ser utilizadas “oportunistamente” por empresas o exportadores chinos debido a factores como sus puertos, depósitos aduaneros, zonas francas, costos laborales o acceso preferencial al mercado estadounidense. También incorpora a Chile dentro de los denominados “corredores latinoamericanos”, junto a Argentina, Brasil, Colombia y Perú.
Gobierno descarta acusaciones
Desde la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) señalaron que Chile no fue consultado por Estados Unidos durante la investigación y manifestaron que el Gobierno tampoco comparte el análisis contenido en el informe.
La autoridad aseguró que el país administra su comercio exterior mediante controles asociados a sus acuerdos comerciales y mecanismos aduaneros compatibles con estándares internacionales. Asimismo, reconoció que Washington tiene una preocupación global por el eventual uso de terceros países para eludir sus medidas arancelarias, pero recalcó que a Chile no se le han presentado antecedentes que acrediten prácticas de ese tipo desde territorio nacional.
Moreira se alineó con esa posición y planteó que la cooperación entre ambos países debe mantenerse en aquellas materias donde existan intereses compartidos, especialmente frente al crimen organizado y el narcotráfico. Sin embargo, marcó distancia frente a eventuales exigencias estadounidenses que excedan ese ámbito.
“Siempre se puede considerar una lucha conjunta contra el crimen organizado y el narcotráfico, pero de ahí a imponernos un aumento del gasto militar o, aún peor, salirnos de la Corte Penal Internacional, hay un salto enorme”, sostuvo.
El emplazamiento adquiere especial sensibilidad para La Moneda, considerando que se produce mientras Chile mantiene negociaciones con Washington por materias comerciales y enfrenta las consecuencias de la política arancelaria impulsada por la administración Trump.
En ese escenario, Moreira reivindicó la posición expresada por el ministro de Defensa, Fernando Barros, quien cuestionó la idea de que los países latinoamericanos deban asumir automáticamente las prioridades estratégicas de Washington. “Como dijo correctamente ayer el ministro de Defensa: ‘No somos el patio trasero de nadie’”, afirmó el senador.
Barros había señalado que Chile puede participar en iniciativas de cooperación internacional en la medida en que estas respondan a sus propios intereses y necesidades. “Aquí hay una oferta de colaboración y uno puede participar en todo o en aquellas cosas que realmente necesita”, sostuvo el ministro, agregando que el país colaborará “en la medida que nos dé aquellas cosas que necesitamos y que nosotros podamos colaborar”.
Respecto de la petición estadounidense de elevar el gasto militar, el secretario de Estado señaló que se trata de una decisión soberana. “Ese es un tema que cada país tiene que ver en función de su realidad, de sus necesidades y de sus capacidades y prioridades”, afirmó.
Para Moreira, precisamente esa es la tensión que Chile deberá administrar en los próximos meses. “Chile debe buscar el delicado equilibrio entre nuestro mayor socio comercial y nuestro mayor socio estratégico, pero siempre resguardando nuestra soberanía y dignidad”, sostuvo.
El senador también vinculó la evolución de esta relación con el escenario político estadounidense. En su opinión, las elecciones de medio término de noviembre podrían contribuir a modificar el actual clima de presión y permitir una mayor claridad respecto del rumbo que tomará Washington.
“Esperemos que las elecciones de medio término de noviembre en Estados Unidos puedan ayudar a despejar el panorama y aclarar los nubarrones que afectan nuestra relación con ese país”, concluyó Moreira.