PAÍS
Crédito: Agencia UNO
Elizalde: Ley miscelánea apunta a “transferir recursos en favor de los sectores más pudientes”
Además señaló que la propuesta de Estado de Excepción es la “primera muestra explícita” de una vocación “iliberal” de la administración Kast.
El exministro del Interior, Álvaro Elizalde (PS), defendió la construcción de una coalición opositora amplia, desde el Partido Comunista (PC) hasta la Democracia Cristiana (DC), pero advirtió que su unidad debe sostenerse en un proyecto común comprometido con la democracia y los derechos humanos.
En una entrevista con BioBioChile, el exsecretario de Estado sostuvo que una alternativa con vocación de mayoría no puede limitarse a sumar partidos. A su juicio, “un proyecto progresista debe apartarse de cualquier gobierno autoritario en el mundo”.
“La oposición es diversa, hay matices, hay diferencias, pero también hay visiones compartidas. En ese contexto, creo que ha habido importantes grados de unidad, sobre todo porque las propuestas que ha formulado el gobierno están lejos de responder a lo que realmente el país necesita. La reforma tributaria impulsada por el ministro (Jorge) Quiroz, presentada como un Plan de Reconstrucción, pero que en rigor es una iniciativa que tiene por objeto transferir recursos en favor de los sectores más pudientes, perjudicando las políticas sociales que benefician a los sectores medios y más vulnerables, fue rechazada prácticamente por todos los actores de la oposición”, señaló.
El dirigente socialista planteó que esa propuesta también debe promover los derechos sociales, reducir las desigualdades, impulsar la inversión y preparar al país para los efectos de la inteligencia artificial y la robótica en el empleo.
Consultado por la relación del PC con Cuba, Elizalde señaló que ese asunto forma parte de las diferencias que deben discutirse dentro del progresismo. No obstante, afirmó que existe una mayoría comprometida con la defensa de la democracia y los derechos humanos en todos los países.
También coincidió con el expresidente Gabriel Boric en que la izquierda necesita definiciones claras, aunque sostuvo que la construcción de una mayoría exige reconocer la diversidad existente entre sus distintas fuerzas.
Críticas a la reforma de seguridad
Elizalde calificó como una “mala reforma” la iniciativa constitucional de seguridad impulsada por el Gobierno. Cuestionó especialmente el estado de excepción propuesto, debido a que podría extenderse hasta 240 días sin ratificación del Congreso y permitiría suspender derechos y libertades constitucionales.
Según el exministro, esa disposición constituye la “primera muestra explícita de una vocación iliberal” del Gobierno del Presidente José Antonio Kast.
“Es una mala reforma. Por un lado, es redundante, toda vez que plantea normas que no son necesarias en el marco constitucional vigente. Hay una opinión generalizada del mundo académico respecto de que la Constitución establece la obligación del Estado de proteger la seguridad de las personas. Y en lo que innova, representa propuestas que se han denominado iliberales, esto es, que van vaciando a la democracia de contenido, que pasan a llevar los contrapesos y límites que deben existir en el ejercicio del poder en un sistema verdaderamente democrático”, señaló.
“El Estado de Excepción que plantea, por un lado, no tiene controles parlamentarios periódicos, se puede extender hasta por 240 días para que recién sea necesaria la ratificación del Congreso y, adicionalmente, permite no solo restringir, sino que suspender derechos y libertades establecidas en la Constitución. Un instrumento de esta naturaleza podría ser mal utilizado porque estamos hablando de una norma que va a tener carácter permanente. Sin lugar a dudas, constituye la primera muestra explícita de una vocación iliberal de parte del gobierno del presidente Kast”, agregó.
Además, acusó al Ejecutivo de haber llegado a La Moneda sin una propuesta concreta en seguridad y sostuvo que el ministro del área, Martín Arrau, debió elaborar la reforma con improvisación. A su juicio, el proyecto privilegia el impacto comunicacional por sobre la eficacia contra la delincuencia.
Elizalde también pidió fortalecer las herramientas destinadas a seguir el dinero del crimen organizado y llegar hasta sus beneficiarios finales, en lugar de concentrar la persecución únicamente en quienes ejecutan los delitos.
Respecto de la controversia con Argentina por el estrecho de Magallanes, respaldó el uso de los canales diplomáticos y consideró inadecuado escalar el conflicto hacia el ámbito militar. Asimismo, descartó competir por la presidencia del Partido Socialista en las elecciones internas de abril.
La interna socialista y la casa de Allende
Frente a la renuncia del senador Fidel Espinoza a la bancada del PS, Elizalde evitó evaluar el nivel de fragmentación interna y sostuvo que corresponde a la mesa directiva resolver las diferencias mediante los organismos regulares del partido.
También declinó calificar la gestión de la actual conducción socialista y descartó competir en la elección partidaria de abril. “No está en mis planes ser candidato a la presidencia del Partido Socialista”, afirmó.
Respecto de la venta de la casa del expresidente Salvador Allende a un privado, Elizalde defendió a la familia del exmandatario y sostuvo que fue objeto de críticas injustas. Según afirmó, el Estado pretendía adquirir el inmueble por un valor inferior al precio de mercado.
El exministro lamentó que no prosperara la idea de convertir las antiguas residencias de Allende, Patricio Aylwin y otros mandatarios en casas museo. Añadió que la familia Allende preservará el mobiliario de valor histórico y lo pondrá a disposición para su exhibición pública, pese a que el inmueble será adquirido por un privado.
Inscríbete en el Newsletter +Política de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informado/a con noticias precisas, seguimiento detallado de políticas públicas y entrevistas con personajes que influyen.