Senado deshuesa proyecto insignia de La Moneda
¡Hola a todos! Un fantasma recorre La Moneda: el fantasma de Fernando Cerimedo. El operador digital argentino, reconocido como el rey de los trolls, se ha transformado en una verdadera pesadilla para el Gobierno, quien tuvo que salir a aclarar su vínculo con personeros del Ejecutivo, luego de una serie de reportajes publicados por El Mostrador.
- El mismo día que Nadia Beller confirmó a nuestro medio que Fernando Cerimedo, acusado de mandarla a matar con un par de sicarios, trabajó en la campaña presidencial de José Antonio Kast, el subsecretario del Interior Máximo Pavez aseguró por primera vez a la prensa que no existía ningún vínculo que “nosotros podamos reconocer y explicar”.
Pero una cosa es decirlo y la otra probarlo. Y eso es precisamente lo que busca un grupo de parlamentarios – Juan Santana, Daniel Manouchehri, Jaime Araya y Gonzalo Winter– quienes han solicitado explicar al Gobierno qué fue exactamente lo que hizo el operador digital en las campañas del rechazo y en la que llevó a La Moneda al Presidente Kast. No solo eso, Santana escaló el caso al Ministerio Público.
- Tampoco en el Congreso le ha ido bien al Gobierno. La propuesta de reforma constitucional de seguridad ha enfrentado escollos por parte de RN, con Paulina Núñez a la cabeza, y también de la oposición, quienes le bajaron el pulgar al icónico proyecto del Ejecutivo. La iniciativa estaría “clínicamente” muerta. Al menos, como se conocía hasta ahora.
La ausencia de votos favorables a la reforma de seguridad ha puesto en el tapete que la mayoría oficialista en el Senado, en cualquier momento, puede naufragar: basta que uno de los cuatro senadores investigados —Calisto, Flores, Kusanovic o Gahona— tropiece judicialmente para perder el control de la Cámara alta. Con 26 de 50 escaños, Kast tiene poco margen de maniobra en caso de que alguno cambie el Congreso por Capitán Yáber.
- Nuevamente dramas fronterizos. Argentina corrigió a su jefe de la Fuerza Aérea y confirmó que el Estrecho de Magallanes es chileno, pero el episodio deja una pregunta menos diplomática: ¿Cuántas “confusiones” hacen falta para configurar un patrón? Entre declaraciones, documentos y hasta un incidente, la secuencia aconseja algo más que pasar página. El Gobierno podrá dar el asunto por cerrado, pero en Magallanes la ingenuidad geopolítica parece tener cada vez menos espacio. Así, por lo menos, lo planteó el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich.
Para cerrar el anuncio de un evento: el Foro Madrid aterriza en Santiago con Kast como anfitrión estelar y Chile convertido en vitrina de la derecha ultraconservadora que rehuye del apelativo”ultraderecha”. La cita, fechada estratégicamente en torno al aniversario del Rechazo, reunirá a Vox, Fidesz y otros referentes del conservadurismo global.
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Reforma de seguridad: Senado desarticula proyecto insignia de La Moneda
La reforma constitucional de seguridad del Presidente José Antonio Kast, tal como fue presentada a la ciudadanía, está clínicamente muerta. Lo que resucite de las mesas prelegislativas será un proyecto mutilado, una versión microscópica de su apuesta inicial. Lo que abre un debate entre un rotundo fracaso y salvar los muebles del naufragio.
- Con calculadora en mano, los bolsillos vacíos, y detrás de una ruidosa campaña de prensa, La Moneda ingresó el proyecto de ocho enmiendas al Senado sin estar ni cerca de los 29 votos necesarios para mover una línea de la Carta Magna, y el choque con la realidad golpeó con fuerza los muros del palacio presidencial y al equipo legislativo del ministro de Seguridad, Martín Arrau.
El cadáver de la reforma original comenzaría a ser trozado esta semana en los pasillos del Congreso y no ingresaría todavía a la Comisión de Constitución del Senado. Lo anterior debido a que solo hay tres o cuatro puntos de acuerdo -de 8- entre los republicanos y los partidos de Chile Vamos. Más una “contradicción vital”: se acordó con el Ejecutivo reducir a 30 días el Estado de Excepción por Seguridad, la autorización del Senado por 4/7 tras el decreto presidencial y la eliminación de la interrupción de comunicaciones sin orden judicial.
- En ese contexto, La Moneda se vio obligada a retirar la “suma urgencia” de 15 días, sustituyéndola por una “urgencia simple” o directamente dejándola “sin urgencia” para ganar tiempo. Es el clásico repliegue táctico cuando estás a punto de sufrir una humillante derrota. La nueva orden del día en Palacio es “podar” el paquete de ocho puntos, salvar tres o cuatro indispensables y dividir el texto: tirar una parte al tacho del olvido y el resto al canasto de las leyes simples.
El proceso de negociación ha ido decantando la arquitectura del proyecto original y el bisturí legislativo ya ha extirpado de la negociación constitucional los elementos considerados más “iliberales” y “peligrosos”, según la oposición, para el debido proceso: interceptación de comunicaciones sin orden judicial, unilateralidad del Presidente, plazos de excepción desmedidos, pérdida automática de derechos sociales de la Carta Fundamental en salud y educación. Eso, hasta ahora.
- Los negociadores también han rediseñado elementos estructurales para dotar al proyecto de un estándar democrático viable: el Registro de Organizaciones Criminales y la facultad presidencial de declarar de forma discrecional una organización terrorista o criminal –con posterior ratificación del Senado en sesión secreta– será modificado de raíz. Se busca que la designación sea una materia estrictamente penal y procesal conducida por el Ministerio Público y los tribunales de justicia, eliminando la intervención de criterios políticos o del Consejo de Seguridad Nacional (Cosena).
Pero hay discrepancias insalvables en la derecha. Eliminar el nuevo Estado de Excepción y reformar el de Emergencia es el nudo principal que mantiene trabado el avance de la reforma. El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, se resiste a retirar la herramienta excepcional, insistiendo en que se requiere un mecanismo constitucional de alta intensidad para intervenir enclaves del crimen organizado con apoyo de las Fuerzas Armadas. En la vereda opuesta, el comité de RN y la presidenta del Senado Paulina Núñez –más la oposición– exigen eliminar completamente este nuevo estado, proponiendo en su lugar fortalecer y flexibilizar el actual Estado de Emergencia.
- La estrategia de contingencia apunta ahora a separar la reforma constitucional en dos vías: mantener en el texto de la Carta Fundamental únicamente tres o cuatro enmiendas o posiblemente fusionarlo con enmiendas constitucionales presentadas por el PS y el PPD que conciten consenso. Y, en paralelo, tramitar una batería de proyectos de ley ordinaria de seguridad para canalizar las normas penitenciarias, el registro de bandas y el aumento de penas por asociación delictiva.
El fantasma de los desafueros vuelve a quitar el sueño a Kast
El Gobierno no gobierna el Senado con una mayoría política. Gobierna con una mayoría en suspenso, sujeta a lo que resuelvan distintos tribunales y fiscalías. Esa es la verdad incómoda que esta semana volvió a asomar con el allanamiento al senador UDI Sergio Gahona: el oficialismo ya no vigila tres causas judiciales que podrían quitarle el Senado. Vigila cuatro.
Pero el tiempo corre a favor de Kast. Hasta ahora.
- Miguel Ángel Calisto —independiente de la bancada Evópoli— arrastra un desafuero que la propia Fiscalía no logra ni siquiera agendar —dos cortes se han declarado incompetentes o han suspendido la audiencia— y encima estrenó una segunda causa, la de Junaeb, con su celular ya en manos de la PDI.
- Camila Flores (RN) y Alejandro Kusanovic (suspendido de RN) siguen investigados por devoluciones de sueldos de sus equipos.
- Y ahora Gahona, indagado por el mismo caso Junaeb que golpeó a Calisto, entra a la lista de senadores oficialistas que un fiscal puede sacar de la sala con una sola resolución.
El dato que nadie en La Moneda quiere decir en voz alta es aritmético y brutal: el oficialismo tiene 26 de 50 escaños, el mínimo posible para ser mayoría. Basta que caiga uno para quedar empatado. Basta que caigan dos para dejar de ser mayoría. No es una hipótesis lejana: es una cuenta regresiva con cuatro nombres propios.
Esto no es una anécdota judicial aislada, es el precio de la fórmula con la que el Gobierno armó su bancada: sumó votos afines, no militantes, y ahora paga la factura de esa alianza construida sobre lealtades frágiles y prontuarios activos. Evelyn Matthei ya lo dijo sin eufemismos: perder esa mayoría significa depender del Partido de la Gente para blindar a los ministros de Kast de una acusación constitucional. Ese es el verdadero costo político de cada nuevo allanamiento.
El Gobierno puede seguir llamándolo “mayoría”. Pero una mayoría que depende del calendario de audiencias de cuatro tribunales no es una mayoría: es un plazo.
- La oposición tampoco navega en agua limpia.Loreto Carvajal (PPD) aparece en la trama Bielorrusa por un pago de $300 millones para gestionar un nombramiento notarial, y Karol Cariola (PC) sigue imputada en el caso Chinamart por tráfico de influencias. A esa lista se suma, con un pie en cada vereda, Matías Walker: senador de Demócratas, también mencionado en la trama Bielorrusa por una transferencia que explicó como préstamo personal. Ninguna de estas causas tiene desafuero solicitado ni movería el quórum como sí lo haría un cuarto tropiezo oficialista.
Magallanes: coincidencias que se estrechan
¿Cuándo una sucesión de errores, desprolijidades o confusiones deja de ser una serie de episodios aislados y empieza a constituir un patrón que Chile debe tomar en serio?
La pregunta vuelve a instalarse después de que el ministro de Defensa argentino, Carlos Alberto Presti, tuviera que llamar a su par, Fernando Barros, para aclarar los dichos del jefe de la Fuerza Aérea trasandina, Gustavo Valverde. Presti atribuyó sus palabras a una “confusión y desprolijidad” y fue categórico: “no está en discusión que el Estrecho de Magallanes es chileno”. Con ello, Buenos Aires corrigió públicamente a uno de sus máximos mandos militares y permitió bajar la temperatura de un episodio que había escalado rápidamente.
- El problema es que Valverde no fue el primero. En abril, el jefe del Servicio de Hidrografía Naval argentino, contraalmirante Hernán Montero, había afirmado que “la boca de Magallanes es argentina”, mientras que en 2021 una Directiva de Política de Defensa argentina había incorporado la “exploración, estudio y control conjunto” del Estrecho de Magallanes y el Mar de Hoces, antecedente que ya había provocado una protesta chilena. A ello se suman otros episodios recientes, como el incidente de infraestructura militar argentina que en 2024 traspasó algunos metros el límite chileno.
Tomados por separado, pueden ser errores; observados en secuencia, explican por qué en Magallanes existe preocupación por una eventual continuidad.
Es justamente esa lectura la que ha planteado el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, quien ha pedido no considerar el episodio como un hecho aislado. “Esto no es algo espontáneo. La ingenuidad tiene un límite”, sostuvo, reclamando que Argentina explicite que tanto el Estrecho como sus costas están bajo soberanía chilena y que Chile refuerce su presencia en el extremo austral.
- Su posición coincide con la advertencia formulada por la internacionalista Paz Zárate, quien antes de la aclaración del ministro Presti cuestionó que la primera respuesta argentina pudiera ser considerada suficiente y advirtió sobre el riesgo de que Chile interpretara demasiado rápidamente como un cierre definitivo lo que requería una lectura más cuidadosa.
La paradoja es que La Moneda ha optado por una lectura, que algunos califican como naif. El Presidente José Antonio Kast agradeció la respuesta argentina y sostuvo que ella reconocía la soberanía chilena sobre el Estrecho. Ahora, después de la llamada entre los ministros de Defensa, ambos gobiernos dieron formalmente por superado el incidente.
- Jurídicamente, la posición no es discutible: los tratados de 1881 y 1984 están vigentes y Argentina acaba de reafirmarlos, mientras su ministro de Defensa declaró expresamente que la soberanía chilena sobre el Estrecho no está en discusión.
Pero el debate político es otro: qué hacer con la reiteración de declaraciones provenientes de autoridades argentinas que obligan periódicamente a Chile a recordar una soberanía que, en teoría, nadie debiera poner en duda.
- En ese punto aparece también un flanco comunicacional para la Cancillería chilena. No es que el canciller Francisco Pérez Mackenna haya estado completamente ausente: respondió con un video tipo TikTok a Valverce y calificó de “indiscutible” la soberanía chilena sobre el Estrecho.
Pero en una materia que corresponde directamente a Relaciones Exteriores, la iniciativa terminó desplazándose hacia La Moneda y, finalmente, hacia Defensa, cuyo ministro fue quien recibió la llamada de su contraparte argentina y terminó encabezando el cierre del episodio.
- La imagen que queda es, al menos, la de una Cancillería que no ha tenido el protagonismo político que naturalmente debiera corresponderle en una controversia de soberanía.
El episodio, por tanto, puede darse por cerrado diplomáticamente, pero no necesariamente como asunto estratégico.
Argentina corrigió a su jefe militar, reconoció expresamente que el Estrecho de Magallanes es chileno y ambos gobiernos acordaron pasar la página. Eso es positivo y debe ser consignado. Pero también es legítimo preguntarse cuándo una acumulación de declaraciones, documentos y episodios deja de ser una colección de “errores” y empieza a exigir una respuesta de Estado más sistemática.
- El desafío para Chile no es administrar una crisis con Argentina, sino evitar que la buena relación entre ambos gobiernos termine confundiendo cooperación con ingenuidad geopolítica.
El cerco parlamentario por Cerimedo en La Moneda
Cuando El Mostrador publicó dos reportajes sobre el vínculo de Fernando Cerimedo, el rey de los trolls, con dos personeros de La Moneda –Alejandro Irarrázabal y Felipe “Yeti” Costabal–, quienes trabajaron juntos en la denominada “Casa del Rechazo”, hablamos de una sombra que sobrevolaba el Palacio de Gobierno. Hoy, casi una semana después, el panorama se ha tornado aún más oscuro.
- La reticencia de incorporar el tema en la agenda de los grandes noticiarios, cedió ante la insistencia de parlamentarios por aclarar la relación que tuvieron el jefe de asesores del Segundo Piso y el director de la Secom con el hombre acusado de contratar a dos sicarios para asesinar a su expareja en Bolivia, Nadia Beller, quien ayer aseguró en una entrevista a El Mostrador que Cerimedo era “cercano” y había trabajado en la campaña del Presidente José Antonio Kast.
Hasta ahora, se sabe que hay varias iniciativas en curso y otras en estudio que apuntan a esclarecer qué fue lo que realmente hizo Fernando Cerimedo en ambas campañas: una comisión especial investigadora que está reuniendo firmas, una denuncia en fiscalía realizada por el diputado Juan Santana (PS) y una invitación a Irarrázaval a la comisión de ciencias presidida por el diputado Daniel Manouchehri. El cerco, lentamente, comienza a estrecharse.
- La eventual visita de Irarrázabal al Congreso, promete un face to facede antología, pues el interrogatorio –en caso de llevarse a cabo– sería encabezado por el principal opositor de la administración de José Antonio Kast. La situación, comentan quienes conocen la interna, incomoda al jefe de asesores del Segundo Piso, un hombre reconocidamente parco y ajeno a la exposición pública.
Para el diputado Jaime Araya (PPD) existen elementos que una indagatoria judicial debería aclarar, entre ellos, el eventual vínculo del operador de la ultra derecha Latinoamericana con la campaña presidencial de José Antonio Kast. “Me parece que no podemos tapar el sol con un dedo y que existe una sospecha razonable que se debe investigar en profundidad”, comentó a +Política.
- Gonzalo Winter también abrió otro flanco, quizás todavía más delicado: pidió a la Segegob aclarar si la Secom coordinó, financió o entregó información a cuentas anónimas que amplifican contenidos favorables al Gobierno. La pregunta adquiere relevancia porque algunas de esas cuentas han utilizado públicamente el lenguaje de las “minutas” y hasta protagonizaron una suerte de “huelga” contra el organismo encabezado por Felipe Costabal.
Sobre todos ellos, por cierto, se encuentra la figura del Presidente José Antonio Kast. Hasta ahora, una de las preguntas más difíciles de contestar es si Cerimedo tuvo algún papel en su campaña presidencial, como señaló Nadia Beller. Porque no solo hay acusaciones políticas y referencias públicas a esa posibilidad, lo que falta es una respuesta desde La Moneda que despeje las dudas.
- El Gobierno está en una encrucijada y deberá responder tarde o temprano. Antes del cierre de esta edición, el subsecretario de Interior Máximo Pavez respondió por primera vez a los requerimientos de la prensa, asegurando que no existía ningún vínculo que “nosotros podamos reconocer y explicar”. Pero una cosa es decirlo y la otra probarlo. Todavía, al parecer, falta mucho paño que cortar.
Kast trae a Chile la batalla cultural de la derecha ultraconservadora
El V Encuentro Regional de Foro Madrid aterriza en Santiago el 3 y 4 de septiembre con José Antonio Kast en el centro de una cita que busca proyectar a Chile como uno de los nuevos polos de la derecha ultraconservadora internacional.
- La propia organización escogió el país por el “profundo significado político” que atribuye a la llegada de Kast a La Moneda y vinculó el encuentro al aniversario del Rechazo de 2022.
La fecha difícilmente pasa inadvertida: el 4 de septiembre de 1970, Salvador Allende obtenía la primera mayoría presidencial; 52 años después, en la misma fecha, el Rechazo se imponía ampliamente en el plebiscito constitucional. Ahora, en ese mismo calendario político, Foro Madrid llega con un lema que resume su apuesta: “Una nueva era para Iberoamérica”.
- La convocatoria reúne a dirigentes y referentes de Vox, Fidesz —el partido de Viktor Orbán—, FPÖ, Fundación Disenso y Heritage Foundation, entre otros. Kast ya había participado en los encuentros de Buenos Aires y Asunción; esta vez lo hará como Presidente, poniendo a La Moneda en el centro de una red política que se define como una alianza internacional contra el socialismo y que articula sus debates en torno a libertad, soberanía, seguridad y “defensa de Occidente”.
Aunque fueron invitados, parte de la derecha tradicional optaron por mantenerse al margen. Evópoli se restó y RN no participará institucionalmente, aunque el diputado Francisco Orrego será expositor en el panel sobre el escenario político chileno.
- La presencia de Orrego, panelista de Sin Filtros, ocurre además tras nuevos roces con dirigentes de su propia colectividad, luego de que respaldara el informe de la comisión investigadora sobre el 18-O, que cuestionó el actuar del Estado en materia de orden público durante la crisis de 2019.
Republicanos, en cambio, respalda la cita y La Moneda defiende la participación de Kast. La eventual asistencia de Javier Milei sigue sin confirmación oficial, aunque el Gobierno busca concretar una bilateral con el mandatario argentino, en la que Magallanes y otros asuntos de la agenda bilateral estarían entre los temas a abordar.
Así, el foro que pretende exhibir el nuevo peso internacional de Kast llega con una paradoja política: mientras el Presidente busca proyectar hacia afuera la nueva derecha que ayudó a construir, dentro de su propio sector persiste la disputa sobre hasta dónde acompañar ese proyecto.
Si tienen algún comentario, duda o información que quieran compartir, pueden escribirnos a maspolitica@elmostrador.cl.
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