PAÍS
Te Deum Evangélico: Kast abre la puerta a escuchar recomendaciones “de cualquier sector político”
Diez días después de pedir a los suyos no quedar atrapados en la disputa con la izquierda, el Presidente volvió a marcar distancia del tono de confrontación y defendió una estrategia basada en entendimientos, ajustes y apertura a observaciones externas para sacar adelante su agenda.
José Antonio Kast volvió a correr algunos centímetros la línea de trinchera. Diez días después de utilizar el Foro Madrid para advertir a los suyos sobre el riesgo de quedarse atrapados en la disputa con la izquierda, el Presidente aprovechó este domingo su primer Te Deum Evangélico en La Moneda para insistir en una fórmula más pragmática: acuerdos, correcciones y disposición a escuchar más allá de las fronteras del oficialismo.
“Creo que hemos podido encontrar acuerdos en aquellas materias importantes, y seguimos trabajando en ello. Corrigiendo lo que haya que corregir, y escuchando las recomendaciones que nos quiera dar cualquier sector político”, afirmó al término del Servicio Nacional de Acción de Gracias, realizado en la Catedral Evangélica de Chile, en Estación Central.
El Mandatario sostuvo que su Gobierno ha conseguido entendimientos en materias relevantes y planteó que seguirá buscando respaldos, incluso si para ello debe introducir modificaciones y recoger observaciones provenientes de sectores políticos distintos al oficialismo.
“Pasamos por un momento duro, pero tenemos que salir adelante juntos”
La definición enlaza con la señal que Kast entregó el 3 de septiembre durante el Foro Madrid. Entonces, en contraste con el tono confrontacional que había marcado parte del encuentro, advirtió que uno de los riesgos para su sector era “quedarnos pegados en la disputa con la izquierda” y reivindicó la colaboración recibida de personas que incluso habían trabajado para impedir su llegada a La Moneda.
Ahora el escenario fue otro, pero el mensaje volvió a apuntar hacia la ampliación. Kast aseguró que desde que asumió ha buscado la “unidad nacional” y mencionó respaldos obtenidos en iniciativas sociales, reconstrucción y seguridad.
Sus palabras llegaron después de un duro diagnóstico desde el púlpito. El obispo Héctor Cancino del Valle habló de polarización, una “severa crisis económica”, “violencia pública inédita” y pérdida de confianza institucional, hasta describir el escenario como una “crisis del alma nacional”.
Kast recogió parte de ese diagnóstico. “Pasamos por un momento duro, pero tenemos que salir adelante juntos”, sostuvo, identificando dificultades en seguridad, empleo y vivienda. “El llamado a la esperanza es lo que más recojo”, agregó.
Cancino, por su parte, sostuvo que “Chile no necesita más profetas del desastre” y llamó a superar un pesimismo que, a su juicio, se ha instalado en el debate público.
La ceremonia marcó el regreso del Servicio Nacional de Acción de Gracias a la histórica Catedral Evangélica de Chile. Kast asistió junto a la primera dama, María Pía Adriasola, además de ministros, subsecretarios, altos mandos de las Fuerzas Armadas, diplomáticos y autoridades eclesiásticas.
Pero la señal política quedó fuera del templo. Tras llegar a La Moneda con un discurso construido durante años desde una identidad nítidamente confrontacional, Kast vuelve a poner el énfasis en una realidad menos épica y más propia del ejercicio del poder: para avanzar en el Congreso no basta con tener razón ni con los votos propios; también hay que negociar, escuchar y, cuando corresponda, corregir.