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Frei sigue en el limbo DC: Tribunal Supremo aún no entra al fondo de su eventual expulsión
Una carta respaldada por 73 militantes reactivó la presión interna para que se zanje el caso del expresidente, mientras el TS renovado aún no entra al fondo y la directiva se mantiene al margen, invocando la autonomía del órgano disciplinario.
La situación partidaria de Eduardo Frei Ruiz-Tagle sigue sin desenlace. A casi diez meses de que el Tribunal Supremo (TS) de la Democracia Cristiana (DC) abriera una causa disciplinaria y suspendiera preventivamente sus derechos como militante, el organismo todavía no entra al fondo del expediente que puede terminar con su expulsión. Tampoco existe una fecha para hacerlo.
Desde el Tribunal Supremo confirman a El Mostrador que la causa continúa “pendiente” y aún no ha sido abordada por su actual composición. En el órgano explican que, tras la renovación parcial de junio, se encuentran “poniéndose al día” y despachando otras materias. Fuentes del TS recalcan que no advierten una demora especial ni que el caso haya sido relegado: el tribunal –dicen– continúa sesionando regularmente y resolviendo causas. Con todo, no entregan plazos ni anticipan cuándo Frei entrará en tabla.
El orden tampoco depende de la directiva nacional. Los estatutos entregan al propio Tribunal Supremo, por mayoría absoluta, la definición del mecanismo de vista y la priorización de las causas. Una eventual expulsión, además, exige el voto favorable de dos tercios de sus integrantes en ejercicio.
La agenda del organismo ha sido intensa. Durante el primer semestre emitió decenas de resoluciones vinculadas al proceso electoral interno de la DC y en junio calificó la renovación parcial del propio TS. En julio, ya con su nueva integración, resolvió el expediente del exvicepresidente nacional Gianni Rivera, cuya expulsión aprobó por seis votos contra tres.
Actualmente, además, el tribunal tiene responsabilidades en el proceso para renovar los tribunales regionales de las 16 regiones. El cronograma aprobado por el propio TS comenzó en agosto y contempla calificación e impugnación de candidaturas y resultados hasta la proclamación del 28 de octubre.
Miembros del Tribunal Supremo
El órgano está integrado por nueve titulares y es presidido por Julia Panez –abogada de la Universidad de Chile y exjefa jurídica de la Municipalidad de Santiago durante la administración de Irací Hassler–.
En junio se renovaron cuatro cupos: Alejandra Miranda –exconsejera nacional DC y vinculada profesionalmente a la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo–; Víctor Maldonado –sociólogo, exsubdirector de la Secom en el primer Gobierno de Michelle Bachelet y exsubsecretario de la Segpres en 2017–; Andrea Ruiz –vicepresidenta de la directiva provisional de la Falange de Abogados DC en 2024–; y Héctor Ruiz –abogado y exjefe de gabinete de Soledad Alvear–, este último reelegido.
Completan el TS Luis Eduardo Thayer Morel –abogado, histórico asesor democratacristiano y cercano a la senadora Yasna Provoste–; Matías Valdés –abogado especialista en derecho administrativo y exmilitante de la JDC–; María Constanza Tobar –abogada e integrante del Consejo Nacional de Televisión–; y Octavio Arellano –abogado, exalcalde y exconcejal de Los Andes–.
El Mostrador recabó antecedentes entre integrantes del TS bajo reserva e intentó, además, obtener la versión oficial de su presidenta, Julia Panez, quien hasta el cierre de esta nota no respondió los llamados.
El origen del expediente disciplinario
La actual causa contra Frei se abrió formalmente el 26 de noviembre de 2025. Ese día, la entonces directiva nacional remitió por unanimidad antecedentes al TS, por lo que calificó como una conducta reiterada contraria a decisiones partidarias. A ello se sumaron varias denuncias de militantes, incluida una presentación respaldada por 86 personas.
Uno de los episodios centrales fue la reunión que Frei había sostenido dos días antes en su domicilio con José Antonio Kast, en plena segunda vuelta presidencial. Pero el expediente fue más amplio: incorporó su opción por el Rechazo en 2022 pese a la definición oficial de la DC, su respaldo a la propuesta constitucional de 2023 cuando el partido llamó a votar En contra y apoyos electorales distintos de los definidos por la colectividad en 2024.
La mayoría del TS estimó entonces que los antecedentes daban cuenta de hechos que podrían constituir infracciones estatutarias y debían ser investigados. No declaró culpable a Frei: abrió el expediente, le dio plazo para presentar descargos y suspendió preventivamente sus derechos partidarios por 60 días prorrogables.
La decisión tampoco fue unánime. Sebastián Llantén, entonces integrante del tribunal –exsubsecretario nacional de la DC, vinculado al sector de Fuad Chahin–, votó en contra y dejó constancia de reparos sobre la admisibilidad de algunas presentaciones, el debido proceso y la suspensión cautelar decretada de oficio.
Frei respondió en diciembre cuestionando el procedimiento. En sus descargos alegó que parte de los hechos imputados estaban prescritos, objetó la suficiencia de los antecedentes respecto de su encuentro con Kast, pidió inhabilidades por supuesto prejuzgamiento y dejó establecido que no renunciaría a la DC.
Desde entonces, el expediente no registra públicamente una resolución de fondo. En junio, desde la defensa de Frei señalaban que no había habido nuevos movimientos, mientras el tribunal estaba concentrado en calificar las elecciones internas y resolver, entre otras materias, la causa de Rivera. El fallo de este último llegó finalmente el 8 de julio.
“Nadie es más grande que el partido en el partido”
Ahora se sumó una nueva presión desde las bases. Una carta fechada el 4 de septiembre y respaldada por 73 firmantes, entre militantes y dirigentes, vuelve a exigir la expulsión del expresidente y adhiere a requerimientos anteriores que, según el documento, se remontan a enero de 2024. El texto acusa a Frei de desconocer reiteradamente acuerdos partidarios y resume el reclamo con una frase: “Nadie es más grande que el partido en el partido”.
La carta, sin embargo, no ha alterado hasta ahora el curso del expediente. Desde el TS confirman que la presentación no aceleró su tramitación: la causa sigue sin fecha de revisión y la actual composición todavía no entra a discutirla.
El senador DC Iván Flores considera que el tiempo transcurrido ya exige una definición. “Cuando se recurre al Tribunal Supremo, este tiene la obligación de resolver”, señala a El Mostrador. Su planteamiento no apunta a anticipar el resultado: “Para que sí o para que no, pero que resuelva”.
Flores sostiene que detrás del expediente existe además una discusión que trasciende a Frei: el rumbo político de la DC. A su juicio, dentro de la colectividad conviven “dos posturas” y el partido debe definir con mayor claridad dónde se ubica antes de establecer “cuál es la vara” con que medirá las conductas de sus militantes.
También advierte que cualquiera de los caminos puede tener costos. Una eventual sanción podría arrastrar a militantes cercanos al exmandatario, mientras absolverlo o no sancionarlo puede profundizar el malestar del sector que reclama su salida. “Los problemas no se pueden eternizar; en algún momento hay que resolver”, afirma.
El fantasma de otro desprendimiento no es ajeno a la historia reciente de la falange. La fractura del plebiscito constitucional de 2022 –cuando la DC respaldó oficialmente el Apruebo y dirigentes relevantes optaron por el Rechazo– antecedió la salida de figuras como Ximena Rincón y Matías Walker, quienes posteriormente levantaron Demócratas, mientras otros sectores ex-DC confluyeron en torno a Amarillos.
Desde la actual directiva, sin embargo, ponen el acento en otro plano. La conducción asegura que sus preocupaciones inmediatas están en el despliegue territorial y en los efectos que tendrá para la colectividad la discusión sobre el sistema político y la Ley de Partidos, mientras recalca que el expediente Frei pertenece exclusivamente al ámbito del Tribunal Supremo.
Frei entre la DC y La Moneda
El caso sigue abierto mientras Frei mantiene un vínculo institucional activo con el Gobierno de Kast. El 29 de mayo, el Presidente lo designó embajador de Chile en Misión Especial ad honorem, para representar al país en actividades internacionales.
Ese vínculo volvió a hacerse visible el 8 de septiembre, cuando el exmandatario se reunió en Cancillería con Francisco Pérez Mackenna y el excanciller Ignacio Walker (exmilitante DC). Según informó Relaciones Exteriores, conversaron sobre el escenario internacional y sobre cómo continuar impulsando prioridades gubernamentales en seguridad, crecimiento, inversión y empleo.
El contraste es político. La nueva conducción democratacristiana encabezada por el diputado Álvaro Ortiz declaró al asumir en junio que la DC será oposición al Gobierno de Kast, aunque descartando una estrategia de “bloqueo” o “trinchera”.
Flores reconoce que ese acercamiento genera ruido interno. Según el senador, las actuaciones recientes del expresidente “no han sido del todo bien recibidas” por parte de la militancia y hoy lo colocan, en su opinión, en una posición distinta a la mayoría del partido.
La mesa de Ortiz, en cambio, evita pronunciarse sobre el fondo. Consultado por El Mostrador, el timonel de la DC reiteró que la directiva respeta “absolutamente” la autonomía del Tribunal Supremo y que corresponde exclusivamente a ese órgano resolver el futuro partidario del exmandatario.
Así, casi diez meses después de abierta la causa, Frei continúa formalmente en la Democracia Cristiana, pero con sus derechos partidarios suspendidos; ejerce una misión diplomática encomendada por un Gobierno frente al cual su partido se declara oposición; y el tribunal encargado de decidir su permanencia todavía no pone el expediente en tabla.