PAÍS
Secretismo rodea posible reunión entre José Antonio Kast y Donald Trump en la ONU
El 22 de septiembre arranca una nueva sesión de la Asamblea General de la ONU, instancia donde Kast hablará por primera vez como Jefe de Estado. Lo anterior, en medio de cuestionamientos por el manejo diplomático del Ejecutivo y lo que fue la candidatura de Bachelet como telón de fondo.
Hoy debería llegar a Nueva York el Presidente José Antonio Kast, a fin de debutar en la Semana de Alto Nivel de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, instancia donde los jefes de Estado expondrán sus prioridades ante los desafíos globales.
La apuesta de La Moneda para esta primera participación pasa por traducir la visita en resultados concretos en materia de cooperación, inversión y relaciones internacionales, una tarea que adquiere especial complejidad en medio de la disputa comercial entre Estados Unidos y China, escenario que obliga a Chile a mantener un delicado equilibrio entre sus principales socios.
Ese equilibrio será –de acuerdo con fuentes de La Moneda– uno de los ejes que Kast buscará proyectar en su primer discurso. La agenda contempla además una serie de encuentros bilaterales con mandatarios y primeros ministros, aunque permanece abierta una de las interrogantes más importantes del viaje: si finalmente habrá una reunión entre el Presidente chileno y Donald Trump, quien es considerado hoy como alguien muy cercano al mandatario de Argentina, Javier Milei.
“Ya tenemos reuniones bilaterales confirmadas con varios primeros ministros”, adelantó Kast la semana pasada en Radio Agricultura.
La eventual cita con Trump, sin embargo, continúa sin confirmación oficial. Consultado sobre este tema, el canciller Francisco Pérez Mackenna optó por mantener la cautela y señaló que la delegación tendrá “muchas reuniones bilaterales que van a ser de gran interés”. Sobre la posibilidad de un encuentro con el mandatario estadounidense, dijo: “Conté lo que puedo contar”.
Más allá de las bilaterales, la Cancillería llega a Nueva York con dos objetivos específicos sobre la mesa. Primero, conseguir respaldos para la candidatura de Valparaíso como sede de BB&J, organismo de Naciones Unidas vinculado a la protección y gobernanza de los océanos. El segundo apunta a promover el denominado “Compromiso de Santiago”, iniciativa suscrita por Perú, Bolivia, Argentina, Ecuador, Uruguay, Paraguay y Chile para fortalecer la cooperación frente al crimen organizado y la delincuencia transnacional.
El viaje se produce en un momento especialmente exigente para la política exterior del Ejecutivo, pues a las definiciones que deberá adoptar frente al escenario internacional se suman los cuestionamientos por el manejo de la relaciones con Argentina y la controversia en torno al estrecho de Magallanes. También está la compleja relación con el embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, cuyas intervenciones sobre asuntos de política interna han generado varias tensiones.
El conjunto de estos episodios ha abierto un flanco para la gestión de Pérez, quien deberá responder por la conducción de la política exterior ante la Cámara de Diputadas y Diputados. El canciller fue citado a una interpelación para el próximo 28 de septiembre, apenas días después del regreso desde Nueva York.
Para el diputado y presidente de la Democracia Cristiana, Álvaro Ortiz –quien integra la comitiva que acompañará al Mandatario– el primer discurso de Kast debería reflejar “lo bueno y lo malo que está ocurriendo en nuestro país”, además de mostrar “la diversidad que también existe”, con el fin de representar a “Chile y no a un sector político determinado”.
“Voy con expectativas muy positivas para que finalmente se logre una señal internacional respecto a la institucionalidad, respecto a la democracia, pero también honrando el cargo que la ciudadanía le entregó a José Antonio Kast”, dijo a El Mostrador.
“Multilateralismo relativizado”
Para el académico del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Gilberto Aranda, las expectativas respecto al discurso del Presidente Kast en Naciones Unidas apuntan a “que finalmente podamos tener mayores luces de lo que son las líneas maestras de la política exterior chilena”.
“La verdad es que en el programa de gobierno y en el primer discurso a la nación no encontramos trazos de lo que es la política exterior; es decir, desapareció de las narrativas. Lo hemos ido todos verificando a cuentagotas”, dijo.
A juicio del experto en geopolítica es posible hablar de un “multilateralismo que comparece, pero siempre después de alineamientos”, como, por ejemplo, sucede respecto de la participación en el Escudo de las Américas. “Si yo tomo como un indicio lo que dijo el canciller respecto a que EE.UU. era el aliado principal estratégico de Chile, uno entendería que el alineamiento es lo primero y, por lo tanto, solo después comparece algún tipo de multilateralismo, un multilateralismo relativizado podríamos decir”, sostuvo.
Asimismo, Aranda indicó que actualmente estamos en tiempos de “minilaterialismos”, en referencia a grupos de Estados que se coordinan en función de fines específicos. “En ese sentido, el actual Gobierno, junto con propiciar el alineamiento, también considera que se puede participar en algunos foros, pero con un compromiso distinto a lo que hicieron muchos gobiernos en el pasado”, afirmó.
“Es el espacio básicamente en el que se está moviendo la administración Kast respecto a su política exterior. Y, por lo tanto, el hasta dónde está dispuesto a comprometerse en el sistema multilateral va a depender de que no obstaculice su política de alineamiento principal con algunas de las potencias”, agregó.
No obstante –a juicio del académico– es necesario ser cautos sobre los resultados. “Muchas de las apuestas que hizo el propio Gobierno respecto a que la afinidad política iba a significar un mayor grado de respuesta positiva por parte de Estados Unidos, no sucedieron, por lo tanto, hay que ver cómo esto va a evolucionar”, puntualizó.
Kast y sus vaivenes con la ONU
El estreno de José Antonio Kast ante Naciones Unidas tendrá un componente político difícil de separar de su propia trayectoria. Antes de llegar a La Moneda, el Mandatario construyó buena parte de su discurso internacional desde una posición crítica hacia el organismo y hacia lo que consideraba una creciente intromisión de instituciones multilaterales en decisiones soberanas de los Estados.
En 2018, por ejemplo, criticó la designación de Michelle Bachelet como alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y también cuestionó al organismo por sus planteamientos en materia migratoria. En ese contexto, sostuvo que Chile debía “dar una señal clara” frente a la inmigración ilegal. “Primero está Chile y después la ONU”, fue entonces una de las frases con las que graficó esa posición.
Tres años después, durante la campaña presidencial de 2021, esa crítica tomó una expresión más concreta. Su programa de gobierno planteaba que Chile abandonara el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, cuestionando que el organismo mantuviera una actitud crítica hacia el país, mientras dictaduras como Venezuela y Cuba formaban parte de esa instancia.
Pero esa relación con Naciones Unidas no ha permanecido estática. El propio Kast reconoció un cambio de perspectiva el pasado lunes 7 de septiembre, durante una entrevista con radio ADN. Consultado por sus antiguas declaraciones –incluida su referencia a la posibilidad de que Chile se retirara de la ONU–, el Jefe de Estado admitió que ha modificado su visión: “Tengo una mirada que ha evolucionado en el tiempo, porque también han ido cambiando las cosas en las Naciones Unidas”, afirmó.
Kast vinculó esa transformación con los cambios que, a su juicio, ha experimentado el propio organismo. En particular, apuntó al proceso de renovación de la Secretaría General y sostuvo que Naciones Unidas ha comenzado a reconocer que las formas de abordar determinados conflictos y desafíos internacionales “ya no son las mismas que hace cuatro o cinco años”.