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Barros vs. Irarrázaval: la pugna en La Moneda por adhesión a coalición contra los cárteles de Trump PAÍS Agencia Uno

Barros vs. Irarrázaval: la pugna en La Moneda por adhesión a coalición contra los cárteles de Trump

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Carlos Saldivia
Por : Carlos Saldivia Periodista de El Mostrador
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Según explican fuentes de Palacio, en el seno del oficialismo republicano más cercano al Presidente Kast han aflorado dos visiones contrapuestas respecto al alineamiento geopolítico con Estados Unidos y la agenda de seguridad nacional. Ello motivó postergación en la firma del pacto sobre cárteles.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
La Moneda envió a Máximo Pavez a la cumbre anticárteles para mantener a Chile como observador mientras evalúa su adhesión. Una fuente diplomática cuestiona que exista esa categoría y advierte diferencias entre Barros y el segundo piso. La presencia de Eitan Bloch abre preguntas sobre quién conduce la negociación y qué garantías exigirá Chile para resguardar su soberanía frente a la iniciativa de Trump.La decisión del Presidente José Antonio Kast de enviar al subsecretario del Interior, Máximo Pavez, a la reunión de la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C), en República Dominicana
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Fue durante una reunión en La Moneda donde las diferencias entre el ministro de Defensa, Fernando Barros, y la dupla conformada por Eitan Bloch y el jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval, se volvieron insalvables.

La fricción radica en el enfoque estratégico que Chile debe adoptar frente a la presión de Estados Unidos para incorporar a las Fuerzas Armadas en el combate contra el crimen organizado transnacional.

Mientras el secretario de Estado defiende una postura más restrictiva respecto del uso de capacidades militares en tareas de seguridad, Bloch e Irarrázaval representarían una posición distinta dentro del Ejecutivo.

Esa fue una de las causas por las que en el Gobierno del Presidente José Antonio Kast se definió una postergación en la firma de la adhesión de Chile a la Coalición Americana contra los Cárteles (A3C) y por lo que el rol de nuestro país en el Escudo de las Américas se mantiene bajo discusión recurrente.

Según explican fuentes de Palacio, en el seno del oficialismo republicano más cercano al Presidente Kast han aflorado dos visiones contrapuestas respecto al alineamiento geopolítico con Estados Unidos y la agenda de seguridad nacional.

La fricción enfrenta dos escuelas marciales. En un polo, comentan, habita la alianza que se ha consolidado entre la dupla del asesor internacional Eitan Bloch –conocido como informalmente como el judío– y el jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval.

En el otro, Barros, uno de los hombres que trabajó en la defensa de Augusto Pinochet en Londres, donde articuló contactos con sectores conservadores británicos, incluida Margaret Thatcher, y según comentan en La Moneda, la diplomacia se le da con naturalidad.

Fuentes del Ejecutivo señalan que Bloch e Irarrázaval “juegan de memoria” y coordinan sus posiciones de manera fluida en La Moneda.

Bloch, de nacionalidad argentina y con trayectoria en materias de seguridad, además de estrechos vínculos con el lobby judío en Estados Unidos, mantiene un perfil asociado a labores de inteligencia y habría colaborado en la agenda internacional del Presidente José Antonio Kast.

Según las mismas fuentes, la dupla impulsa una integración más directa con las iniciativas de Washington, el Comando Sur y las políticas regionales orientadas a contener la expansión de los cárteles.

En contraste, explican entre los republicanos, el ministro de Defensa, Fernando Barros, encarna una línea orientada al resguardo de la soberanía y del marco constitucional.

Reconocido por su capacidad para resguardar la agenda legislativa de seguridad en el Congreso mediante el diálogo transversal, Barros ha manifestado reparos frente a una alineación automática con EE.UU. y a declaraciones unilaterales provenientes de Washington.

Mientras la dupla Bloch-Irarrázaval aboga por una mayor convergencia con Estados Unidos, ante lo que considera un escaso margen de maniobra regional, Barros privilegia una posición más cautelosa, orientada a contener los riesgos geopolíticos y preservar espacios de autonomía para Chile.

La pugna interna refleja –según explican en el oficialismo– la coexistencia de “dos almas” en la derecha chilena frente a la creciente influencia internacional sobre el Cono Sur.

Coalición de Américas contra los cárteles en pausa

Algunos en el oficialismo sostienen que fue Barros quien recomendó en Palacio mantener, por ahora, a Chile en calidad de observador y postergar una eventual incorporación formal a la coalición impulsada por Donald Trump. En esa línea se inscribiría también el envío del subsecretario del Interior a República Dominicana, con la misión de comunicar que Chile participa únicamente como observador.

Una alta fuente diplomática, sin embargo, cuestiona que esa categoría exista formalmente dentro de la instancia y advierte que persisten diferencias en el Ejecutivo respecto del nivel de compromiso que nuestro país debería asumir con Washington.

La decisión del Presidente Kast de enviar al subsecretario del Interior, Máximo Pavez, a la reunión de la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C) dejó abiertas varias interrogantes: qué instrucciones recibió la delegación chilena, qué significa exactamente su condición de observador y hasta dónde llegan las diferencias dentro del Gobierno respecto de una iniciativa de seguridad impulsada por Estados Unidos.

Pavez representa a Chile en la cita de República Dominicana, donde se discuten un marco de gobernanza y un plan estratégico para la coalición. La Moneda informó que el país no resolverá todavía su incorporación formal, pues antes necesita revisar nuevos antecedentes y consultar a otras instituciones.

La explicación oficial es que el subsecretario asistirá para recabar información, transmitir la posición provisional de Chile y llevar de regreso al Ejecutivo los resultados de las conversaciones. Pavez sostuvo que las materias en discusión involucran distintas carteras, entre ellas, Interior, Seguridad y Defensa.

El subsecretario explicó a La Segunda que Kast consideró más apropiado enviar a una autoridad política de su rango mientras no exista una posición definitiva sobre la adhesión.

La elección, sin embargo, significó reemplazar al ministro de Defensa, Fernando Barros, quien había representado a Chile en una reunión anterior de la A3C en Panamá y a quien se atribuye una posición más cautelosa frente a la incorporación. También se ha informado que Pavez viajó acompañado por el asesor presidencial Eitan Bloch, integrante del círculo directo del Presidente.

La fórmula del observador, por lo tanto, aparece como el punto intermedio con el que La Moneda intenta administrar una definición todavía abierta: participar de las conversaciones sin comprometer aún una adhesión formal a la coalición.

La fuente diplomática afirmó que a Pavez se le encargó comunicar que Chile participa en la coalición como observador. Pero cuestionó el alcance de esa fórmula: “Una categoría que por lo demás no existe”, señaló.

Su afirmación apunta a una interrogante que La Moneda no ha aclarado públicamente: si “observador” es una categoría reconocida en los documentos de la A3C, con atribuciones y límites definidos, o una descripción utilizada por el Gobierno chileno para explicar que participa en las reuniones sin incorporarse formalmente.

La distinción es relevante, porque de ella podría depender el acceso a información, la participación en reuniones o grupos de trabajo y el papel de Chile en futuras decisiones. También plantea una pregunta anterior: qué entienden los organizadores de la coalición por la presencia chilena y qué entiende La Moneda.

Los reparos de Defensa

En agosto, durante el foro de la A3C realizado en Panamá, Barros planteó públicamente que cualquier eventual acción u operación debía contar con la autorización de los países involucrados y que las decisiones de la coalición debían considerar el acuerdo de sus integrantes, según informó entonces el Ministerio de Defensa.

Esos antecedentes muestran una postura cautelosa respecto de la forma en que podrían adoptarse decisiones operativas. No acreditan, sin embargo, la existencia de una doctrina formal del ministro destinada a restringir toda cooperación con Estados Unidos únicamente a materias técnicas.

Una fuente diplomática estimó que Barros podría carecer de respaldo suficiente dentro del gabinete para tomar distancia de Trump. En el Edificio Carrera, en tanto, se comenta la ausencia de ambos secretarios de Estado en la cita de Santo Domingo.

El exministro de Defensa José Antonio Gómez también sostuvo que existe una disputa al interior del Gobierno y afirmó que Barros no estaría de acuerdo con incorporarse al sistema. En T13, Gómez consideró prudente que Chile mantuviera una posición de observación, debido a las implicancias operativas que podría tener el acuerdo.

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