Conclusiones PISA 2025: uso frecuente de IA no garantiza un mejor rendimiento escolar
La OCDE constató que los chatbots ya son utilizados para tareas escolares por la mayoría de los estudiantes, pero su uso diario se asocia con menores puntajes en ciencias. El organismo advierte que los resultados no prueban causalidad y destaca la importancia de una utilización guiada y crítica.
El uso de chatbots de inteligencia artificial (IA), como ChatGPT, se extendió entre los estudiantes, pero una mayor frecuencia no se traduce necesariamente en mejores resultados académicos. PISA 2025 detectó que quienes recurren diariamente a estas herramientas tienden a obtener puntajes más bajos en ciencias que quienes no las utilizan.
El informe PISA 2025 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) establece que la mayoría de los estudiantes de los países y economías participantes utiliza IA para trabajos escolares. Sin embargo, solo uno de cada cinco declaró hacerlo casi todos los días, mientras que el 14 % aseguró que nunca o casi nunca había recurrido a estos sistemas para las actividades consultadas.
Los usos más frecuentes fueron apoyar el aprendizaje, realizar investigaciones preliminares, redactar trabajos y resumir lecturas asignadas. En general, quienes no emplearon chatbots para tareas específicas obtuvieron mejores resultados que los usuarios.
La OCDE advierte, sin embargo, que estos datos no permiten concluir que la IA provoque una caída en el rendimiento. Las diferencias también pueden estar relacionadas con quiénes adoptan estas herramientas, sus condiciones socioeconómicas, sus necesidades académicas y la forma en que las utilizan.
Uso moderado y orientación escolar
Los estudiantes que emplearon IA semanalmente para ayudarse a aprender alcanzaron resultados similares a quienes no la utilizaron, una vez considerado su contexto socioeconómico. Para resumir textos o investigar temas nuevos, los usuarios moderados —entre una vez al mes y dos veces por semana— superaron a quienes recurrían a ella rara vez o casi todos los días.
El informe plantea que la utilización intencional y moderada puede contribuir al aprendizaje, mientras que un uso excesivo o sin orientación puede favorecer la distracción y una aproximación más superficial a los contenidos.
Cerca de seis de cada diez estudiantes señalaron que en clases tuvieron que evaluar la calidad de información producida por IA. Quienes recibieron esa preparación y emplearon regularmente estas herramientas tendieron a mostrar un desempeño ligeramente superior. La OCDE sostiene que ampliar el acceso, sin invertir paralelamente en orientación y formación crítica, difícilmente producirá beneficios educativos.
El organismo también alerta sobre una nueva brecha: estudiantes de sectores socioeconómicamente desfavorecidos tienen menos oportunidades de aprender a verificar contenidos generados por IA, aunque quienes usan estas herramientas con mayor frecuencia suelen provenir de entornos más aventajados.
Celulares y distracción en clases
PISA 2025 constató además que el 28 % de los estudiantes dijo que sus compañeros se distraían con dispositivos digitales durante la mayoría o la totalidad de las clases de ciencias. Esta situación estuvo asociada con menores puntajes en más de dos tercios de los sistemas educativos analizados y con un menor sentido de pertenencia a la escuela.
Casi la mitad de los estudiantes de países de la OCDE asiste actualmente a establecimientos donde están prohibidos los celulares, frente al 34 % registrado en 2022. La distracción fue reportada por el 27 % de quienes estudiaban bajo esa restricción, porcentaje que subió al 32 % en colegios sin políticas sobre dispositivos.
Pese a esa diferencia, la OCDE no encontró evidencia de que la expansión de las prohibiciones haya mejorado los resultados en ciencias o lectura. Por ello, recalca que la incorporación de tecnología requiere orientación pedagógica, reglas claras y formación para evaluar críticamente la información digital.