Publicidad
Bolsonarismo se convierte en la primera fuerza política en el Congreso

Bolsonarismo se convierte en la primera fuerza política en el Congreso

Publicidad

El PL de Bolsonaro emerge como la principal fuerza del Congreso brasileño tras liderar la elección en el Senado y la Cámara de Diputados. El nuevo mapa parlamentario refuerza el peso de la derecha y condicionará al próximo gobierno.


El Mostrador Fuente Preferida

Las elecciones generales de este domingo no solo definieron el paso de Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva a la segunda vuelta presidencial. También alteraron de manera significativa la correlación de fuerzas en el Congreso, con un fuerte avance del Partido Liberal (PL) y de las fuerzas de derecha y centroderecha tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.

El cambio más contundente se produjo en el Senado. El PL consiguió 19 de las 54 bancas que estaban en disputa y, sumadas a los nueve senadores cuyos mandatos continúan, llegará a 28 de los 81 escaños a partir de febrero de 2027. Será la mayor bancada con la que un partido inicie una legislatura desde la Constitución de 1988. El PT de Lula quedará muy por detrás, con nueve representantes, seguido por el MDB con ocho.

La nueva composición entrega a la derecha una posición especialmente relevante en una Cámara Alta que posee atribuciones que van mucho más allá de la aprobación de leyes. El Senado participa en la ratificación de nombramientos para el Supremo Tribunal Federal, el Banco Central, agencias reguladoras y embajadas, y además tiene competencia sobre eventuales procesos de impeachment contra ministros del STF. El avance conservador, por lo tanto, tendrá impacto directo sobre el margen de acción del próximo gobierno.

El avance del PL se extendió también a la Cámara de Diputados, donde el partido se convirtió en la principal fuerza política. Con el 99,9% de los votos escrutados, la colectividad obtuvo 121 de los 513 escaños, 24 más que en las elecciones anteriores. La federación Brasil da Esperança, integrada por PT, PCdoB y PV, quedó en segundo lugar con 82 diputados, seis menos que en 2022.

El resultado amplía considerablemente la distancia entre el PL y el bloque encabezado por Lula. La colectividad de Bolsonaro tendrá cerca de una cuarta parte de toda la Cámara y llega además acompañada por una presencia importante de otros partidos situados en la derecha y la centroderecha. El escenario, sin embargo, seguirá marcado por la fragmentación partidaria y por el papel del llamado centrão, conjunto de partidos que suele negociar sus apoyos en función de cada votación y de su relación con el Ejecutivo.

El crecimiento del PL fue particularmente visible en los dos mayores colegios electorales del país. En São Paulo obtuvo 19 de las 70 bancas, frente a 11 de la federación encabezada por el PT. En Minas Gerais consiguió 21 de los 53 diputados federales, casi duplicando los 11 obtenidos en 2022 y superando ampliamente los 13 escaños alcanzados por PT, PCdoB y PV.

La elección parlamentaria adquiere así una dimensión adicional frente al estrecho balotaje presidencial del 25 de octubre. Si Lula consigue un nuevo mandato, deberá gobernar con un Congreso donde su fuerza política quedó significativamente por debajo del PL y tendrá que construir acuerdos con partidos de centro para sacar adelante su agenda. Si Flávio Bolsonaro llega a la Presidencia, en cambio, encontrará a su propio partido convertido simultáneamente en la principal bancada de ambas cámaras.

La disputa por el poder en Brasil, por lo tanto, ya dejó una definición independiente del resultado presidencial: el PL emerge de la elección como el partido dominante del nuevo Congreso, con 121 diputados y 28 senadores. El control efectivo de las votaciones dependerá de las alianzas que consiga construir, pero la elección consolidó una correlación de fuerzas parlamentarias claramente más favorable a la derecha para la legislatura que comenzará en 2027.

Publicidad