Una ofensiva simultánea del Gobierno —con auditorías, retiro de decretos y anuncios económicos— reordenó la agenda política y dejó a la oposición descolocada, mientras el oficialismo tensiona sus propias filas y se abren flancos en materia ambiental, económica y de gobernabilidad.
El inicio del gobierno de José Antonio Kast puso el foco en su equipo más cercano: la operación política de Claudio Alvarado en el Congreso, las primeras dificultades comunicacionales de la vocera Mara Sedini, el repliegue digital de Iván Poduje y la compleja búsqueda del nuevo embajador en China.
La cumbre “Shield of the Americas” dejó una imagen elocuente: doce mandatarios latinoamericanos cerrando filas con Donald Trump en su propio complejo en Miami. En ese escenario, José Antonio Kast quedó relegado por el protocolo, mientras la señal política de alineamiento hemisférico quedó instalada.
No fue un espejismo producto del calor, ni un efecto del pavimento recalentado. La señal fue directa y al grano: 13 partidos políticos desaparecerán del mapa electoral.
Esta semana, tanto el Presidente electo como miembros del Partido Comunista dejaron atrás los pragmatismos tácticos y volvieron a las viejas ortodoxias, evidenciando que dogmas que animan los bordes de la política chilena, por izquierda y por derecha.
Previo a su visita al Cecot, el Presidente electo, José Antonio Kast, tuvo un gesto de estadista y se reunió con Lula da Silva, entendiendo que Brasil es el principal aliado de Chile en el continente y que, en el convulso contexto mundial, ese tipo de relaciones son valiosas que la ideología.
Antes de asumir, el gobierno de José Antonio Kast ya muestra cómo circulará el poder: disputas en el Segundo Piso, movimientos en embajadas clave y ministerios sensibles para los grandes grupos económicos, con costos políticos que comienzan a trasladarse antes del cambio de mando.
En medio de tensiones por el diseño del gabinete de José Antonio Kast, se multiplican las caídas y reacomodos de nombres, crecen las fricciones con los partidos y emergen controversias por nombramientos clave en la Alta Dirección Pública y por una acusación contra María Eugenia Sabbagh.
La captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos reconfigura el tablero regional, mientras en Chile el Gobierno de José Antonio Kast enfrenta tensiones internas por el reparto del poder, incertidumbre en seguridad y dudas sobre el rol de Michelle Bachelet en la ONU.
2025 marcó el cierre del ciclo abierto tras el estallido social y un giro del eje político hacia seguridad y crecimiento. Reformas, escándalos institucionales y una elección polarizada terminaron con la llegada de José Antonio Kast a La Moneda y el fin del Gobierno de Gabriel Boric.
Con Gloria Ana Chevesich a días de asumir la presidencia de la Corte Suprema, el pleno apura una norma clave sobre empleo a contrata para “ordenar la casa”, mientras el nuevo ciclo político se instala entre gestos, inducciones y tensiones institucionales.
A una semana de la elección presidencial, el oficialismo electo mira la política exterior y una extensa “luna de miel”, mientras el progresismo comienza a procesar su derrota.
La segunda vuelta presidencial marca el final de una intensa temporada política: se define el próximo ciclo, se ordena el traspaso de mando y se cruzan decisiones clave en La Moneda y el Poder Judicial, en una elección que puede romper todos los récords.
A una semana de la elección, las carteras de seguridad, migración y finanzas se convierten en los fierros más calientes del próximo Gobierno: cualquier figura que las asuma quedará sometida a una alta presión pública y política.
Las revelaciones sobre depósitos del CBR de Puente Alto tensan a la derecha y sacuden a Demócratas, mientras Frei se acerca a Kast y el Gobierno sortea otra acusación constitucional. Un cierre de semana marcado por fracturas y reacomodos en plena recta final electoral.
Las negociaciones tras la primera vuelta reordenan comandos y tensan a Republicanos y Chile Vamos, mientras el caso Muñeca Bielorrusa complica a Simpertigue. En paralelo, la ONU y el bacheletismo siguen atentos al balotaje que definirá el rumbo político y diplomático del país.