Alvarado salva a Quiroz en el minuto extra
¡Hola!, se vino el aguacero y en medio de la tormenta –que ha dejado tres muertos, más de 300 mil hogares sin luz y cientos de damnificados– el Presidente José Antonio Kast acaba de anunciar el uso del 2% del fondo de emergencia de manera preventiva.
- En medio de truenos y relámpagos, la megarreforma acaba de ser aprobada en el Senado, con rebaja del impuesto corporativo y reintegración tributaria, dos pilares que el ministro Quiroz defendió con dientes y muelas. La oposición anunció que recurrirá al Tribunal Constitucional y desde el Gobierno aseguraron estar preparándose para una “buena defensa”. El partido tiene pinta de alargue.
Si Quiroz fue el jugador expulsado a última hora por engañar al rival, Claudio Alvarado vendría a ser el algo así como el hombre que entra a definir el partido, cuando la confianza está en el suelo. Lo ha demostrado en varias ocasiones, privilegiando los resultados sobre el dogmatismo. Así lo demostró esta semana al asumir las últimas negociaciones del Proyecto de Reconstrucción Nacional.
- Desde el Congreso, el diputado Cristóbal Urruticoechea (PNL) anunció un proyecto que está levantando duras críticas por la crueldad oculta en ella : “Escucha su corazón”, una iniciativa que prometía ser voluntaria, pero cuya letra chica terminó espantando hasta a una de sus coautoras, la diputada Ximena Ossandón. La polémica revive un historial de controversias del parlamentario que, en febrero de este año, se casó con la senadora Vanessa Kaiser. El clan sumó un nuevo integrante.
A propósito de novedades, el exsubdirector jurídico del Servicio de Impuestos Internos, Cristián Vargas, convirtió en libro su experiencia laboral donde asegura que recibió presiones —siempre elegantes, nunca inocentes— para frenar las querellas que podían abrir la caja negra del financiamiento político. Entre advertencias de agentes de inteligencia, Vargas revive una época donde las “razones de Estado” terminaron por imponerse a la justicia.
- El Partido de la Gente volvió nuevamente al centro del tablero político. Mientras la megarreforma económica llega a su hora decisiva, Franco Parisi reaparece como el afinador de la bancada, negociando cambios y cobrando nuevas fichas al Gobierno. El problema es que el renovado poder legislativo convive con un frente interno bastante menos glamoroso: Investigaciones, observaciones del Servel y una reestructuración partidaria que lo instala en el centro de mando.
Para cerrar, una noticia internacional con repercusiones en Chile. El nuevo primer ministro de Hungría, Péter Magyar, ordenó cerrar el Mathias Corvinus Collegium (MCC), el influyente think tank conservador que durante años recibió millonarios recursos estatales del Gobierno de Viktor Orbán y que hoy está bajo la lupa al igual que la Political Network for Values, la corporación presidida por José Antonio Kast durante dos años, acusada de pertenecer a redes internacionales de financiamiento político.
El centro de pensamiento, cabe recordar, visitó en abril la Academia Diplomática Andrés Bello generando controversia en círculos diplomáticos.
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Claudio Alvarado, el jugador de Kast que ingresa en los minutos extras
La aprobación en el Senado de la megarreforma no fue un triunfo libre de costos. Mientras el ministro de Hacienda Jorge Quiroz un día firma acuerdos para dinamitarlos al día siguiente, el jefe de gabinete, Claudio Alvarado, hace esfuerzos extraordinarios por recoger los pedazos y salvar la palabra empeñada por el Ejecutivo.
- En la derecha explican que si este proyecto aún respira, es porque Alvarado ha sido un pilar fundamental para sostener la estructura antes de que todo colapse. Está haciendo –dicen– “extraordinarios esfuerzos” por limpiar el desastre de Quiroz y recuperar una credibilidad institucional que la soberbia técnica dejó al lado del camino.
Y esto no es poca cosa: el biministro ha sido el encargado de recomponer las relaciones ante senadores de oposición que arriesgaron su capital político por un acuerdo y terminaron trasquilados –en menos de 24 horas– debido a que Hacienda decidió desechar lo pactado sin consultar a nadie.
- Su relevancia se manifestó tras la crisis política en la tramitación de la ley miscelánea, luego de que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ingresara una indicación sorpresiva para rebajar el impuesto corporativo al 22%, lo que fue denunciado por la oposición como una ruptura de acuerdos y una “traición a la buena fe”.
Ante el riesgo de un colapso legislativo, según explican en el oficialismo, el hombre que se vino a la capital desde el frío de la Isla Grande de Chiloé, conversó del incidente con el Presidente Kast. El contenido de la conversación se mantiene en secreto, pero se sabe que abordaron el valor de “la palabra empeñada”.
Esta semana, advierten en la derecha, el biministro del Interior y de la Segegob se consolidó como un “restaurador de confianzas” con experiencia en recomponer puentes de diálogo. Su metodología de trabajo la comparan a la de un futbolista que anota en el último minuto o un arquero que alcanza la gloria en la tanda de penales. En definitiva, un salvavidas.
Alvarado no es un jugador que necesita liderar todo el proceso previo, sino que interviene en la fase final para destrabar conflictos críticos. Quienes lo conocen sostienen que su enfoque es netamente político, privilegiando los resultados sobre el dogmatismo y buscando construir “pisos sólidos” de confianza que impidan que las reformas sean revertidas.
- Un eje fundamental de su poder es su “credibilidad residual” ante la centroizquierda. Legisladores de oposición, como el senador Pedro Araya, lo consideran un “tipo derecho” por su profundo conocimiento de las formas parlamentarias. Según explican, su validación es tan relevante que la oposición ha exigido que cualquier nuevo diálogo con el Gobierno cuente con la conducción exclusiva de Alvarado.
A nivel interno, el biministro actúa como el gran ordenador de las filas oficialistas, gestionando las tensiones entre el Partido Republicano, la UDI y Renovación Nacional, buscando evitar descuelgues e implementado protocolos de comunicación que impiden que los partidos conozcan las decisiones del Ejecutivo por la prensa. Un jugador todoterreno.
Urruticoechea: el cuñado de los Kaiser y su “cruel” proyecto sobre el latido de los fetos
Cristóbal Urruticoechea, diputado del Partido Nacional Libertario, es desde febrero de este año esposo de la senadora Vanessa Kaiser —hermana de Johannes y Axel Kaiser—, tras una boda reservada en Pucón que solo se supo por Instagram. Con ese apellido ahora en la familia, el diputado impulsa el criticado proyecto “Escucha su corazón”.
Para dimensionar las implicancias éticas del proyecto, cabe señalar que la iniciativa pretende obligar a las mujeres que se encuentren en alguna de las tres causales en que el aborto es legal en Chile —riesgo vital de la madre, inviabilidad fetal de carácter letal o embarazo por violación— a escuchar los latidos del corazón del feto antes de acceder al procedimiento.
- Y si se niega, el articulado posibilita al facultativo a no practicar el procedimiento. El proyecto ha generado fuertes críticas en gran parte del espectro político, por considerarse cruel y una suerte de tortura para una mujer que ya está pasando por una fuerte carga emocional.
Esa letra chica le explotó en la cara esta semana. Ximena Ossandón (RN), coautora del proyecto, anunció que retira su firma: dijo que Urruticoechea nunca le contó que el “ofrecimiento” era en realidad un candado obligatorio. “Fue un error mío no haberlo leído”, admitió. Pero fue clara en algo más grave: le habría gustado que su propio compañero de bancada se lo dijera. No lo hizo.
- La iniciativa tiene un antecedente conocido: la norma impulsada por Viktor Orbán en Hungría, con la que distintos medios han comparado el proyecto chileno.
Nada de esto es nuevo en él. En 2022, defendiendo otro proyecto contra el aborto, declaró que “una mujer que ha sido violada y aborta, no se desviola, ni física ni moralmente”. La sostuvo hasta el final: “Eso es lo que yo dije y lo mantengo”. Casi terminó en la Comisión de Ética.
Urruticoechea no lo esconde: “Si de mí dependiera, no existiría el aborto en Chile”, ha dicho, calificando las tres causales vigentes de haber “convertido el crimen en ley”.
Las “joyitas” de Urruticoechea no abarcan solo el aborto. Su ficha acumula muchas otras controversias.
- En 2020difundió en Twitter una foto que, dijo, mostraba una “trampa vietnamita” instalada por la CAM contra Carabineros heridos en la Araucanía. Era falsa: la imagen provenía de un banco de fotos español y ni Carabineros ni la prensa lograron confirmar el supuesto ataque. Aunque borró el tuit, fue cuestionado por difundir información falsa.
- En 2022 volvió a aparecer en la prensa, esta vez por el uso de las tarjetas de combustible del Congreso: un reportaje de CIPER reveló que su entonces pareja, Tamara Küpfer, había cargado bencina 38 veces con fondos públicos —el caso con más registros de todo el Congreso—, también lo hizo un hijo del diputado. Küpfer declaró en 2024 que usó esas tarjetas durante casi cinco años y que Urruticoechea le aseguraba que el dinero se restituía cada mes; nunca ocurrió, hasta que el caso llegó a la Comisión de Ética y la Fiscalía de Valparaíso reactivó su investigación. Recién en mayo de 2024 el diputado devolvió 7 millones de pesos a la Cámara.
- En julio de 2024, en plena sesión donde se discutía un proyecto para endurecer las sanciones por crímenes contra la vida, Urruticoechea fue captado junto a Chiara Barchiesiretrocediendo un video para ver, otra vez, el tráiler de “Joker: Folie à Deux”. Terminó, una vez más, camino a la Comisión de Ética. Se defendió acusando a la prensa de “tergiversar las cosas”.
Impunidad: el libro sobre los casos Penta y SQM

Cristian Vargas y el exdirector del SII, Michel Jorrat.
Mientras asistía como testigo al juicio por el caso SQM, el mismo que terminó con todos los imputados absueltos, el abogado Cristian Vargas decidió que había que contar esa historia, tal y cual como él la vio cuando era subdirector jurídico del Servicio de Impuestos Internos (SII) y comenzó a ser presionado por distintas vías, siempre en forma muy sutil y apelando a la legalidad, para que no presentara querellas y de ese modo la fiscalía no pudiera investigar.
- Vargas, en buen chileno, le echó pa’ delantenomás y ya sabemos cómo terminó la historia: con él despedido, con los fiscales del caso renunciados y los dueños de Penta sancionados con bajas condenas y obligados a tomar los famosos cursos de ética que se convirtieron en el emblema de la impunidad y de la famosa “razón de Estado”.
Vargas había escrito cuentos, con anterioridad, pero nunca había publicado, por lo cual, a fin de perfeccionar su escritura, decidió tomar un curso sobre narrativa de no ficción guiado por el periodista Mauricio Weibel, quien posteriormente relató a uno de los editores de Penguin Chile que el libro que Vargas estaba confeccionando no solo era muy bueno, sino que además estaba muy bien escrito.
- El texto salió a la venta el mes pasado, bajo el sello Aguilar, pronto llegó al tope de los más vendidos. El libro relata muchos pormenores de lo que sucedió en el circuito del poder por aquellos años, como la advertencia que le hizo un funcionario de inteligencia en orden a que había pisado callos “muy fuerte” y a que “tienen un dossier sobre ti. Dicen que eres comunista”.
El mismo agente, a quien define como alguien que “no era un verdugo ni una víctima” le advirtió también que “quieren que sepas que no están jugando”. Cuando Vargas le preguntó quiénes eran “ellos” recibió una respuesta más propia de una mala película de espías que de un agente de la ANI: “Los que no necesitan nombres”, pero el abogado entendió con mucha agudeza a quienes se refería: “él no era uno de ellos. No tenía la riqueza ni el apellido. Pero se movía bajo esa sombra, cerca de quienes realmente decidían, atento a sus señales, útil a sus necesidades. Era uno de esos intermediarios sin los cuales no podrían actuar a distancia”.
El periodista Carlos Basso conversó con Vargas, a raíz de su libro, y este se explayó acerca de la forma en que opera el poder. La entrevista se puede leer en este enlace.
Orbán Files: Disuelven a organización de ultra derecha húngara que visitó Chile
Péter Magyar, el nuevo primer ministro húngaro, finalmente cumplió su promesa de campaña: ordenó la disolución de la Fundación Mathias Corvinus Collegium (MCC), el think thank de ultraderecha financiado por el gobierno anterior de Viktor Orbán, a quien José Antonio Kast reconoció como una “inspiración” en materia de política migratoria y familiar.
- El centro de pensamiento que se transformó en la principal cantera de ideas nacional-conservadoras del orbanismo y lugar recurrente de encuentros internacionales de líderes de la ultraderecha global, deberá cerrar sus puertas antes del 31 de julio próximo, según un decreto firmado por el vice primer ministro Ruff Bálint.
El anuncio se da en medio de las investigaciones realizadas para esclarecer los dineros entregados por el gobierno de Orbán a distintas agrupaciones conservadoras, entre ellas, la Political Network for Values (PNfV) –presidida por el actual mandatario de Chile, entre los años 2022 y 2024–, por financiamiento político irregular y uso indebido de fondos públicos.
- El Mathias Corvinus Collegium no es un think tankcualquiera. En Hungría se convirtió en un receptor continuo de financiamiento estatal, incluido el aporte del 10% de las acciones de la petrolera húngara MOL –equivalente a unos mil millones de euros–, cuyos activos serán nacionalizados por la nueva administración de Péter Magyar.
En el año 2022, según consignó una investigación del New York Times, la fundación ultraconservadora recibió de parte del Gobierno húngaro 1.700 millones de dólares, monto equivalente casi al presupuesto total del financiamiento a la educación superior del país europeo ese mismo año.
- La MCC también ha sido acusado de realizar costosos campamentos de liderazgos en Eslovaquia, en un hotel de lujo con dos restoranes, discoteca, piscina cubierta y spa, y otros encuentros similares en Hungría, además de servir para canalizar fondos para la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), la orgánica que reúne a cientos de grupos ultraconservadores alrededor del mundo.
La fundación no es desconocida en nuestro país. El mismo día que El Mostrador reveló que Political Network for Values sería investigada por las nuevas autoridades en Hungría –el 27 de abril de este año–, una delegación del Mathias Corvinus Collegium visitaba la Academia Diplomática de Chile.
- La visita generó ruido en círculos diplomáticos, debido a que nadie se explicaba la pertinencia de vincular a nuestros futuros diplomáticos con alumnos de un centro de estudios de ultraderecha acusado de corrupción, financiamiento político irregular y eventual uso indebido de dineros públicos.
La comitiva estuvo integrada por el director del Centro de Estudios Europeos de la MCC, Rodrigo Ballester, quien ha asegurado que “el conservadurismo es el nuevo punk” en Europa. El grupo fue recibido por la senadora Vanessa Kaiser en la sede el exCongreso en Santiago, evento que fue publicitado por la parlamentaria en su Instagram.
- Cinco días antes de la visita al país, Rodrigo Ballester se reunió con Axel Kaiser en la Fundación El Faro en Argentina, centro de pensamiento libertario que también ha sido cuestionado por recibir dineros provenientes del Gobierno de Javier Milei.
PDG de Parisi define el destino de la megarreforma
Mientras la Cámara de Diputados se prepara para votar el martes el tercer trámite de la megarreforma económica, el Partido de la Gente volvió a instalarse en el centro del tablero político.
Los 13 diputados de la colectividad aparecen como el factor que puede inclinar la balanza: aprobar definitivamente el proyecto o empujarlo a una comisión mixta. La definición se tomará este fin de semana, en una decisión que, otra vez, tiene a Franco Parisi marcando el compás.
Lejos de ofrecer un cheque en blanco al Ejecutivo, el fundador del PDG ya anticipó cuáles son las materias donde ve mayores diferencias. Puntos como el que pone fin al anatocismo, la invariabilidad tributaria y las compensaciones por proyectos frenados por razones ambientales asoman como los principales nudos.
“No hay ningún voto asegurado. (…) La responsabilidad del tercer trámite es otra cosa”, dijo el jefe de bancada, Juan Marcel Valenzuela.
En paralelo, el partido busca cobrar nuevas piezas de negociación, entre ellas presionar por el avance del proyecto que devuelve el IVA por la compra de pañales y medicamentos, y su influencia en la futura reforma al mercado de capitales. Este último punto directamente negociado por Parisi.
Pero el renovado protagonismo parlamentario convive con un escenario interno mucho menos auspicioso. El PDG enfrenta una cadena de flancos judiciales y administrativos: el Servel evalúa antecedentes por gastos no acreditados que incluso podrían derivar en una solicitud de disolución ante el Tricel, mientras el Ministerio Público investiga presuntas irregularidades ligadas a la administración anterior. A ello se suman cuestionamientos a las últimas elecciones internas y observaciones a sus balances financieros.
En medio de ese cuadro, la colectividad reordenó su cúpula tras la salida de Rodrigo Vattuone. Denisse Catalán asumió la presidencia nacional y Parisi quedó como vicepresidente, un movimiento que refuerza el control político del economista justo cuando el partido enfrenta una de sus pruebas más complejas.
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