Coctelería
Crédito: El Mostrador.
Día Mundial del Tequila: las nuevas formas de consumir un destilado que va más allá del “shot”
Este 24 de julio se conmemora el Día Mundial del Tequila, una fecha que pone el foco en la historia y tradición del emblemático destilado mexicano. En Chile, su consumo comienza a incorporar nuevas prácticas, con mayor interés por el origen, la elaboración y las formas de degustación.
Cada 24 de julio se celebra el Día Mundial del Tequila, uno de los destilados más reconocibles de México y una bebida que, con el paso del tiempo, ha ampliado su presencia más allá de las celebraciones y la coctelería tradicional.
En Chile, esta evolución se manifiesta en el creciente interés por el segmento premium y en consumidores que prestan mayor atención a factores como la procedencia, los procesos de elaboración y la historia detrás de los productos que eligen.
Del “shot” a una degustación pausada
Una de las transformaciones tiene que ver con una de las imágenes más extendidas en torno al tequila: beberlo rápidamente acompañado de sal y limón.
En el segmento premium, la tendencia apunta hacia una degustación más pausada, que permita percibir el aroma, la textura y la evolución del destilado en boca. De acuerdo con el comunicado, la tradición mexicana invita a consumirlo lentamente y, en este tipo de productos, se recomienda servirlo muy frío y sin sal ni limón, debido a que estos acompañamientos pueden modificar sus características.
Este cambio también supone acercar el tequila a una lógica de degustación similar a la que existe alrededor de otros destilados, donde las particularidades de cada elaboración forman parte de la experiencia.
“Hoy existe un consumidor mucho más informado, que quiere conocer qué hay detrás de cada botella. El tequila dejó de ser solamente una bebida para celebrar; hoy también es una experiencia donde importan el origen, la tradición y la calidad del producto”, explica Joaquín Lajehanniere, cofundador de Casa Maia.
El origen y la elaboración ganan importancia
La procedencia es otro de los aspectos que comienza a adquirir mayor relevancia. Conceptos como denominación de origen, trazabilidad y elaboración artesanal aparecen entre los atributos considerados dentro del segmento premium, de manera similar a lo que ocurre con bebidas como el vino o el whisky.
Un ejemplo es Casa Maia, tequila elaborado bajo denominación de origen entre chilenos y mexicanos y producido en San Juanito de Escobedo, en los valles tequileros de Jalisco. Su perfil sensorial fue desarrollado junto a Zandra Gómez, reconocida como la mejor maestra tequilera de México en 2024.
El producto obtuvo recientemente una Medalla de Oro en la categoría tequila cristalino del Latin America World Spirits Competition 2026, realizado en Jalisco.
El tequila busca espacio más allá de los cócteles
Margarita y Paloma son algunas de las preparaciones habitualmente asociadas al tequila, pero el destilado también comienza a incorporarse a otras experiencias de consumo.
Además de cócteles como Negroni o Carajillo, las variedades premium están entrando en propuestas gastronómicas y maridajes, entre ellos combinaciones con postres que incorporan chocolate, vainilla o notas amargas.
Esta diversificación amplía las ocasiones en que se consume y lo aleja de su asociación exclusiva con fiestas o preparaciones rápidas.
Procesos que modifican su perfil
Otra de las tendencias está relacionada con los procesos utilizados para obtener distintos perfiles de tequila. Frente a los blancos tradicionalmente asociados al consumo rápido, las alternativas que incorporan añejamiento y filtrado pueden presentar características más suaves y equilibradas.
Esta variedad de perfiles también permite acercar el destilado a consumidores que anteriormente podían sentirse menos atraídos por su intensidad.
La historia detrás de la botella
El interés por el origen también se extiende a la identidad y presentación de los productos. En algunos casos, el diseño de las botellas busca comunicar aspectos vinculados con la historia y el concepto de la marca.
La botella de Casa Maia, creada por el diseñador chileno Ian Wallace, fue reconocida en los Indigo Design Awards 2026.
“Nuestro propósito es acercar a Chile una forma más auténtica de entender el tequila, respetando la tradición mexicana y mostrando que detrás de cada botella existe historia, origen y un enorme trabajo artesanal. Ver cómo evoluciona la forma de consumir este destilado nos confirma que ese cambio cultural ya comenzó”, concluye Lajehanniere.
Así, el Día Mundial del Tequila encuentra al destilado en un proceso de transformación en sus formas de consumo, donde la degustación, el conocimiento de su procedencia y los procesos de elaboración comienzan a adquirir mayor protagonismo.