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Matrimonios frente al mar y celebraciones en destino: la tendencia que cambia los eventos Tendencias Crédito: El Mostrador.

Matrimonios frente al mar y celebraciones en destino: la tendencia que cambia los eventos

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Bodas, graduaciones y encuentros corporativos comienzan a salir de los salones tradicionales para incorporar el paisaje, la gastronomía y el alojamiento como parte de la experiencia. En destinos costeros como Viña del Mar, el mar se integra cada vez más a las celebraciones.


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La forma de celebrar está cambiando. El tradicional salón de eventos ya no es necesariamente el único protagonista de matrimonios, graduaciones, aniversarios o encuentros empresariales: el entorno comienza a ocupar un lugar relevante en la elección del espacio y en la experiencia que se busca entregar a los invitados.

Ceremonias frente al océano, terrazas, alojamiento para los asistentes y propuestas gastronómicas integradas forman parte de esta tendencia, que lleva las celebraciones hacia distintas locaciones y convierte al destino en un componente más del evento.

Del salón tradicional a las celebraciones en destino

La búsqueda de experiencias más completas está modificando los criterios utilizados al momento de organizar una celebración. Además de la capacidad o infraestructura del recinto, aspectos como el paisaje, la gastronomía, el hospedaje y la posibilidad de desarrollar diferentes momentos en un mismo espacio adquieren mayor importancia.

En ese escenario, los destinos frente al mar aparecen como una alternativa para bodas, aniversarios, graduaciones y eventos corporativos.

Viña del Mar reúne algunas de estas características gracias a su borde costero y cercanía con Santiago. La posibilidad de combinar una ceremonia o evento con gastronomía y alojamiento permite extender la experiencia más allá de algunas horas de celebración.

“Hoy las personas buscan vivir una experiencia completa. Valoran que sus invitados puedan disfrutar del paisaje, la gastronomía, la comodidad de hospedarse en el mismo lugar y un servicio personalizado que haga de ese día algo realmente inolvidable”, explican desde Sheraton Miramar Hotel & Convention Center.

Matrimonios frente al mar: el paisaje se incorpora a la ceremonia

Uno de los ejemplos más visibles de esta transformación son los matrimonios. La posibilidad de realizar ceremonias y recepciones en espacios exteriores o con vistas al océano permite que el paisaje forme parte de la ambientación del evento.

En Viña del Mar, Sheraton Miramar es uno de los recintos que ha incorporado esta modalidad. Ubicado frente al océano Pacífico, dispone de más de 1.100 metros cuadrados destinados a eventos, cinco salones de diferentes capacidades, un salón para hasta 600 personas y terrazas con vista al mar.

En el caso de las bodas, las ceremonias y recepciones pueden adaptarse al estilo de cada pareja. A ello se suma la posibilidad de que familiares e invitados se hospeden en el mismo lugar donde se desarrolla la celebración.

Este último elemento adquiere especial relevancia cuando los asistentes deben trasladarse desde otras ciudades o cuando la pareja busca extender el matrimonio hacia una experiencia que incluya estadía.

Crédito: El Mostrador.

Graduaciones y eventos corporativos también cambian de formato

La transformación no se limita a los matrimonios. Las graduaciones también comienzan a incorporar distintos elementos dentro de una misma celebración, combinando cenas, fiestas, producción audiovisual y espacios exteriores.

En el mundo corporativo ocurre un fenómeno similar. Reuniones, convenciones y lanzamientos comienzan a considerar espacios que, además de cumplir una función práctica, permitan generar instancias de encuentro entre colaboradores o clientes.

En estos casos, factores como la flexibilidad de los espacios, el entorno y la gastronomía pasan a formar parte de los criterios utilizados para seleccionar una sede.

Gastronomía y alojamiento se integran a la experiencia

La comida también adquiere un papel relevante dentro de esta nueva manera de organizar eventos. La propuesta ya no necesariamente se limita a un menú tradicional, sino que puede incorporar diferentes formatos según las características de la celebración.

En el caso de Sheraton Miramar, la oferta contempla desde banquetes hasta estaciones gastronómicas y cócteles de autor, adaptados a los distintos tipos de eventos.

El alojamiento, por su parte, permite concentrar diferentes etapas de la celebración en un mismo lugar y reducir los desplazamientos de los asistentes.

Así, el cambio en la manera de celebrar está llevando a que la elección de una locación considere cada vez más elementos. El espacio deja de funcionar únicamente como el lugar donde ocurre el evento y pasa a integrarse a la experiencia, con el paisaje, la gastronomía y la estadía como parte de una misma celebración.

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