Gastronomía
Las cocinas de México y Chile se encontrarán frente al mar de Algarrobo
Macerado en Vuelo: México llega a Algarrobo de la mano del chef Lalo de la Garza, que ha sabido conquistar a los chilenos con la autentica comida y sabores tradicionales de su país.
La cocina como viaje, el mar como escenario y dos tradiciones gastronómicas profundamente identitarias encontrándose en un mismo menú. Así se vive “Macerado en Vuelo: México”, la nueva edición del ciclo de experiencias culinarias de Macerado Algarrobo, que los días 6 y 7 de febrero propone un cruce sabroso entre la costa chilena y la cocina mexicana de raíz.
En esta ocasión, el vuelo aterriza en México de la mano del chef Lalo de la Garza, quien llega hasta Algarrobo con una propuesta que mezcla cocina popular, sabores tradicionales y técnicas contemporáneas, pensada para activar los sentidos desde el primer momento y disfrutarse sin prisa, en clave veraniega.
La experiencia está concebida como un recorrido en movimiento. Los primeros tiempos se viven al aire libre, en formato feria, con snacks y aperitivos inspirados en la calle y la costa mexicana: bocados intensos, directos, pensados para comer con las manos y abrir el apetito. Luego, los comensales pasan a sus mesas reservadas para un banquete de platos icónicos servidos para compartir, acompañados de una carta de bar temática disponible durante toda la noche.
El maíz como origen y relato
Parte del espíritu de este encuentro se conecta con Tlayolli, el proyecto del cocinero mexicano Eduardo de la Garza Rivera, donde el maíz es protagonista absoluto. Tlayolli —que en náhuatl significa planta de maíz— trabaja con maíz nixtamalizado, un proceso ancestral en el que el grano se cuece con agua y cal viva para luego ser molido y convertido en tortillas.
El resultado son tortillas hechas a mano, con textura y carácter, preparadas en el mismo lugar, que sostienen tacos llenos de identidad. El menú recorre distintas regiones de México: taco al pastor desde Ciudad de México, vampiro del norte, cochinita pibil de la península de Yucatán, rajas presentes en desayunos y comidas a lo largo de todo el país.
Eduardo nació en Torreón, al norte de México, y vive en Chile desde 2012. Llegó por un intercambio universitario de gastronomía y, en apenas 24 horas, decidió quedarse. Como muchos corazones migrantes, la nostalgia por los sabores de su casa fue el motor. En 2019 dejó su trabajo, abrió su primer local en Bellavista y apostó por mostrar una cocina mexicana auténtica, más allá del Tex-Mex que domina el imaginario local.
Un menú de verano
En Macerado en Vuelo: México, México y Chile se encuentran en un menú de seis tiempos que combina productos del mar chileno, recetas clásicas mexicanas y el sello casero de Macerado. La propuesta fluye entre la tradición de la comida callejera mexicana hecha en casa, la frescura marina y una línea de postres que reinterpreta ingredientes tradicionales desde una mirada contemporánea.
También habrá una opción vegana. Y es que más que una cena, la experiencia se vive como un panorama gastronómico relajado, donde el fuego, el maíz, el mar y la memoria dialogan sin solemnidad, celebrando el verano y el encuentro entre culturas. Una nueva experiencia culinaria con contenido, donde la cocina se transforma en un punto de unión entre territorios, historias y personas.
