Gastronomía
Créditos: El Mostrador.
La Guía Michelin abre una nueva era en el vino con la creación de La Uva Michelin
Con más de 125 años de trayectoria, la Guía Michelin inaugura La Uva Michelin, una distinción que evaluará bodegas de todo el mundo con criterios rigurosos e independientes, destacando el talento, la identidad y la constancia de sus productores.
Con más de 125 años destacando la excelencia en gastronomía y hospitalidad, la Guía Michelin amplía ahora su campo de acción con una nueva distinción dedicada al universo vitivinícola: La Uva Michelin. Tras la creación de las Estrellas en 1926 y las Llaves en 2024, esta iniciativa busca consolidarse como un referente para los amantes del vino, evaluando bodegas y dominios de distintas regiones bajo un método riguroso, transparente e independiente.
Desde hace años, la Guía ha puesto en valor las cartas de vinos, los maridajes de calidad y el trabajo de los sumilleres. Con la creación de esta nueva distinción, esa experiencia se proyecta ahora hacia los territorios donde nace el vino, reconociendo no solo productos, sino también trayectorias, saberes y visiones de futuro.
“Tras guiar a los amantes de la gastronomía hacia las mejores mesas en más de 70 destinos y hacia alojamientos excepcionales en todo el mundo, la Guía Michelin se complace en abrir un nuevo capítulo con el universo del vino. Esta nueva referencia está dirigida tanto a los neófitos curiosos como a los expertos apasionados, y destaca a las mujeres y los hombres que, en todo el mundo, dan forma con talento y exigencia a las bodegas de hoy y de mañana”, declara Gwendal Poullennec, director Internacional de la Guía Michelin.
Reconocer a quienes dan vida al vino
La Uva Michelin distinguirá a dominios vitivinícolas de todo el mundo, poniendo en el centro a los profesionales que los impulsan: viticultores, cooperativas, asociaciones y casas matrices. La Guía busca visibilizar historias únicas, tradiciones transmitidas por generaciones y propuestas innovadoras, evaluadas bajo una metodología estricta e independiente.
El objetivo es ofrecer a los consumidores una referencia confiable que permita descubrir proyectos sólidos, con identidad y vocación de excelencia, más allá de modas o coyunturas.
Una escala clara para orientar a los amantes del vino
La nueva clasificación se expresará a través de 1, 2 o 3 Uvas, además de una categoría de dominios recomendados.
- Tres Uvas: Productores excepcionales, cuyas elaboraciones mantienen un alto nivel en todas las añadas.
- Dos Uvas: Productores de excelencia, destacados dentro de su región por su calidad y consistencia.
- Una Uva: Productores de gran nivel, con vinos de carácter y estilo, especialmente logrados en sus mejores cosechas.
Recomendado: Productores confiables, seleccionados por su regularidad y calidad sostenida.
La distinción se basa en cinco criterios universales, aplicados de manera uniforme en todo el mundo.
La evaluación considera, en primer lugar, la calidad de la agronomía, poniendo el foco en la salud del suelo, el equilibrio de las cepas y el cuidado de la viña como factores determinantes en la calidad final del vino. A ello se suma el dominio técnico, que analiza el rigor y la precisión del proceso de vinificación, así como su fidelidad al terruño y a la variedad. También se valora la identidad, entendida como la capacidad de los vinos para expresar su personalidad, su origen y su cultura.
El análisis incluye, además, el equilibrio entre acidez, taninos, madera, alcohol y dulzor, buscando una armonía integral en cada elaboración. Finalmente, se considera la constancia a lo largo del tiempo, evaluando distintas añadas para comprobar la regularidad del productor, incluso en años complejos, y su capacidad de evolución.
Inspectores especializados al centro del proceso
Las futuras selecciones estarán a cargo de un equipo internacional de inspectores especializados en vino, todos empleados del grupo Michelin. Este grupo, conformado por exsumilleres, críticos y expertos en producción, formulará sus recomendaciones de manera colegiada, con total independencia.
Cada integrante será seleccionado por su experiencia, integridad y capacidad para evaluar dominios de distintas partes del mundo con rigor y objetividad.
2026: el debut en dos territorios emblemáticos
El primer capítulo de La Uva Michelin se escribirá en 2026 en dos regiones icónicas del vino francés: Burdeos y Borgoña. Burdeos se ha consolidado como un referente histórico gracias a sus grandes bodegas y proyección internacional, combinando tradición, prestigio e innovación.
Borgoña, en tanto, destaca por su enfoque íntimo y profundamente ligado al patrimonio. Sus fincas familiares, de escala humana, reflejan una cultura de rigor, dedicación y transmisión generacional que ha forjado su reconocimiento mundial.
Con este debut, la Guía Michelin busca celebrar la diversidad, la historia y la riqueza cultural del vino, marcando el inicio de una nueva etapa en su labor de selección y recomendación.