Gastronomía
Crédito: El Mostrador.
Una caleta “urbana” en Santiago: nuevo espacio busca acercar los sabores del mar a la ciudad
El proyecto, ubicado en el Mercado Urbano Tobalaba (MUT), combina restaurante, pescadería y venta de productos para el hogar en un mismo lugar. La propuesta busca replicar la experiencia de las tradicionales caletas chilenas en pleno corazón de Santiago.
La gastronomía ligada al mar suele estar asociada a los puertos, las caletas y las ciudades costeras. Sin embargo, una nueva propuesta instalada en Santiago busca trasladar esa experiencia a un entorno urbano, integrando cocina marina, productos frescos y venta directa en un mismo espacio.
Se trata de “Caleta de Locos”, proyecto que abrió sus puertas en el Mercado Urbano Tobalaba (MUT) y que apuesta por acercar la cultura gastronómica costera a quienes viven lejos del litoral, replicando dinámicas habituales de las caletas chilenas en plena capital.
La apuesta por llevar una caleta al centro de la ciudad
Ubicado en el nivel -2 del MUT, en el sector denominado “El Mercado”, el nuevo espacio marca el desembarco en Santiago del Grupo Gastronómico NH, conocido por proyectos desarrollados en la costa central como Vista Mar, en Maitencillo, y Luciano, en la Laguna de Zapallar.
La propuesta se aleja del formato tradicional de restaurante para transformarse en un espacio híbrido donde conviven distintas experiencias vinculadas al mar.
En el mismo recinto operan una barra gastronómica especializada en productos marinos, una pescadería y una línea de alimentos preparados para consumo en el hogar. De esta forma, los visitantes pueden optar por sentarse a comer o adquirir productos frescos para llevar.
“La idea es que las personas puedan vivir la experiencia de una caleta dentro de la ciudad”, explica Raúl Andrade, fundador de Grupo NH.
“Los clientes podrán elegir pescados enteros y pedir si lo prefieren fileteado, trozado o listo para cocinar, integrando servicio y producto en una misma experiencia”, agrega.

Crédito: El Mostrador.
Del mar chileno a la mesa
Uno de los principales ejes del proyecto es poner en valor la diversidad de productos provenientes de distintas zonas costeras del país.
“Queremos destacar la riqueza del mar chileno y acercarla al público de la ciudad. Mostrar productos de toda la costa y trabajarlos con respeto, para que el sabor esté realmente presente en cada plato”, señala Andrade.
La iniciativa busca responder a una tendencia creciente entre consumidores interesados en conocer el origen de los alimentos y acceder a productos frescos sin intermediarios, una característica habitual en las caletas pesqueras tradicionales.
Una cocina donde el producto es protagonista
La propuesta gastronómica está liderada por el chef Alexander Dioses, quien acumula más de tres décadas de experiencia trabajando con productos del mar.
A lo largo de su trayectoria ha colaborado con figuras reconocidas de la cocina latinoamericana, entre ellas el chef peruano Gastón Acurio, además de integrar equipos en restaurantes especializados como La Mar y La Calma.
Su propuesta culinaria apuesta por preparaciones reconocibles y centradas en la calidad de los ingredientes.
La carta contempla clásicos de la gastronomía costera chilena como ceviches, chupes, empanadas de mariscos y distintos sándwiches elaborados con pescados y productos marinos.
La oferta se complementa con una selección de vinos pensada para acompañar y resaltar las características de cada preparación.
Más allá del restaurante
La experiencia no termina en la mesa. El proyecto incorpora una línea de productos congelados diseñada para quienes buscan replicar parte de la experiencia gastronómica en sus hogares.
Entre las alternativas disponibles figuran preparaciones como machas a la parmesana, camarones apanados y diversos tipos de chupe, productos que pueden adquirirse directamente en el local o mediante servicios de despacho.
Con ello, la iniciativa busca ampliar el acceso a recetas vinculadas a la cocina costera y facilitar su consumo fuera del restaurante.
Arquitectura, arte y memoria costera
La propuesta también incorpora elementos de diseño inspirados en la identidad marítima chilena.
El desarrollo arquitectónico estuvo a cargo del estudio A al Cubo, liderado por Alicia Albornoz, mientras que los murales que decoran el espacio fueron realizados por el artista nacional Faya.
En los postres, el concepto sigue la misma línea que inspira al resto del proyecto: recetas sencillas, de inspiración casera y vinculadas a sabores reconocibles para quienes crecieron visitando balnearios y localidades costeras.