Publicidad
“La Vendimia del Valle del Maipo es una mirada de política pública que fomenta economías diversas”

“La Vendimia del Valle del Maipo es una mirada de política pública que fomenta economías diversas”

Publicidad
Loreto Santibáñez
Por : Loreto Santibáñez Editora de Agenda País, Revista Jengibre y Braga.
Ver Más

La gerenta general de la Corporación Regional de Desarrollo de Santiago, Nicole Sáez, analiza los resultados de la cuarta versión de la Vendimia del Valle del Maipo, el traslado al Parque Estadio Nacional y el desafío de consolidar a Santiago como la capital del vino y el turismo.


El Mostrador Fuente Preferida

En medio de uno de los períodos más complejos que ha enfrentado la industria vitivinícola en las últimas décadas —marcado por los cambios en los hábitos de los consumidores y crecientes desafíos para los productores—, la Vendimia del Valle del Maipo entregó una señal positiva para el sector.

La cuarta edición del evento, realizada por primera vez en el Parque Estadio Nacional entre el 21 y 23 de mayo, reunió a más de 155 mil personas, generó más de $1.255 millones en actividad económica y alcanzó un récord histórico de 21.510 copas vendidas, consolidándose como una de las principales vitrinas para el vino chileno y el enoturismo nacional.

Para Nicole Sáez Pañero, gerenta general de la Corporación Regional de Desarrollo de Santiago, el éxito de esta versión confirma que el vino sigue siendo un poderoso articulador cultural, turístico y gastronómico cuando se acerca a nuevos públicos desde una experiencia inclusiva y vinculada al territorio.

“Queremos democratizar el acceso. Hay muchas personas que nunca habían visitado una viña ni participado de una vendimia. Poder acercarlas a esa experiencia también es una forma de construir identidad”, señala en conversación con Revista Jengibre de El Mostrador.

Nicole Sáez.

El riesgo de cambiar una fórmula exitosa

La decisión de trasladar la vendimia desde el Parque Padre Hurtado al Parque Estadio Nacional no estuvo exenta de incertidumbre. Después de tres versiones en una misma locación, el equipo sabía que abandonar una fórmula consolidada implicaba riesgos.

“Desde el punto de vista logístico teníamos una operación muy aceitada en el Parque Padre Hurtado. Había una puesta en escena que funcionaba muy bien y movernos significaba empezar prácticamente de nuevo”, recuerda Sáez.

Sin embargo, el aumento de los costos de arriendo del recinto anterior, la posibilidad de acceder a un espacio de mayor conectividad y el apoyo del Instituto Nacional de Deportes y del municipio de Ñuñoa terminaron inclinando la balanza.

“Optamos por el Estadio Nacional con el propósito de acercar a más personas la experiencia de la vendimia. Tener una estación de Metro al lado era parte de una visión que buscaba que más santiaguinos pudieran vivir esta experiencia”, sostiene.

Las primeras señales aparecieron incluso antes de la inauguración. “Una semana antes ya teníamos entre 30 mil y 35 mil inscritos. El año anterior, a la misma fecha, teníamos cerca de 15 mil. Ahí nos dimos cuenta de que algo diferente estaba ocurriendo“, detalla la ejecutiva.

El interés fue tan alto que la organización tuvo que cerrar anticipadamente algunas jornadas debido a la capacidad operativa disponible: “No pensamos que se nos iba a agotar tan rápido. Nunca nos había pasado”.

La cifra final fue contundente, incluso con uno de los días más fríos del año: más de 155 mil asistentes durante las tres jornadas.

Del vino a una experiencia para toda la familia

Pero para Sáez, el dato más relevante no fue solo la cantidad de público, sino su diversidad: “Lo más importante fue que vimos públicos distintos. Había familias completas, jóvenes, turistas nacionales y extranjeros. Sentimos que realmente logramos ampliar la audiencia”.

“Queríamos posicionar la vendimia como un evento familiar. No se trataba solamente de venir a degustar vino, sino de vivir una experiencia completa“, agrega.

La organización apostó por ampliar la experiencia más allá de la degustación de vinos. La programación incorporó zona kids, cinemóvil, un punto azul para personas neurodivergentes,  un punto morado para mujeres, espacios pet friendly, juegos y actividades culturales para distintos públicos.

A ello se sumó una programación artística encabezada por María José Quintanilla, Los Tres y Los Jaivas. “Había momentos en que claramente se veía cambiar el público. Durante el día predominaban las familias y hacia la tarde aparecían grupos que venían especialmente por los conciertos”, destaca.

El éxito económico de la vendimia

Uno de los aspectos que más destaca la gerenta general de la Corporación Regional de Desarrollo es el impacto económico generado por el evento. Las viñas participantes registraron ventas por $481.400.000 en botellas y tours, además de $287.183.400 por concepto de tickets de degustación.

A ello se suman ventas estimadas por $181.250.000 en los cinco restaurantes presentes y $249.035.256 en los 27 food trucks participantes.

En total, la fiesta de la vendimia movilizó más de $1.255 millones durante sus tres días de funcionamiento, mientras que la Municipalidad de Ñuñoa recaudó $56.872.675 en patentes asociadas al evento.

“Muchas veces se ve este tipo de iniciativas solo como eventos, pero detrás hay desarrollo económico local, generación de ingresos para emprendedores, para las viñas, para los municipios y para toda la cadena turística“, enfatiza.

La evaluación de los participantes también fue positiva. “Todos quedaron muy contentos. Los mensajes que recibimos fueron principalmente de agradecimiento”, afirma.

La cuarta versión también permitió romper un récord nacional. Después de haber sido reconocida en 2025 como la vendimia con mayor cantidad de copas vendidas del país, este año alcanzó las 21.510 copas comercializadas, frente a las 12.500 de la edición anterior: “El crecimiento fue de 72,8%. Sabíamos que íbamos a crecer, pero no imaginamos una diferencia tan significativa”.

Santiago, capital del vino y del enoturismo

Para Sáez, el éxito de la vendimia forma parte de una estrategia de largo plazo impulsada por el Gobierno de Santiago, que busca posicionar a la Región Metropolitana como un destino enoturístico de referencia.

“No estamos haciendo este evento porque sí. Está vinculado a una visión de largo plazo que busca fortalecer el turismo, la cultura y el desarrollo económico regional. Es una mirada de política pública dentro de nuestra estrategia regional de desarrollo que fomenta economías diversas“, recalca.

Y destaca el sentido de la iniciativa: “El desarrollo de las personas también es disfrutar de la cultura, de la música, de la experiencia de la ciudad. La vendimia permite reconocer una tradición que forma parte de nuestra identidad y, al mismo tiempo, generar oportunidades para cientos de emprendedores, viñas y territorios”.

Tras una edición histórica, el desafío ahora será consolidar al Parque Estadio Nacional como la nueva casa de una celebración que, según reconoce su principal organizadora, dejó de ser un evento de nicho para convertirse en una de las grandes fiestas ciudadanas de Santiago.

La cuarta versión de la Vendimia del Valle del Maipo no solo superó todas las expectativas de convocatoria, sino que también confirmó que se puede acercar el mundo del vino a un público mucho más amplio.

Publicidad