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De la rutina a una experiencia: las nuevas tendencias que están cambiando la forma de tomar café Gastronomía

De la rutina a una experiencia: las nuevas tendencias que están cambiando la forma de tomar café

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Del espresso y americano a los cafés fríos, el cold brew, café tonic y formatos Ready to Drink: el café dejó de estar asociado exclusivamente a la taza caliente de la mañana. En Chile, crece el interés por distintos orígenes y los métodos de preparación y las cafeterías amplían sus propuestas.


El Mostrador Fuente Preferida

El café ya no es solamente esa taza caliente que acompaña el desayuno o marca el inicio de la jornada. Este 1 de octubre, Día Internacional del Café, la bebida más consumida del mundo llega a su celebración en medio de una transformación que también se observa en Chile: nuevos consumidores, nuevas preparaciones y nuevas formas de consumo están ampliando el universo cafetero.

El cambio no implica abandonar los clásicos. Espresso, americano, cortado, cappuccino y latte siguen siendo parte importante de las preferencias, pero junto a ellos crece una oferta que incorpora cafés fríos, sabores frutales, combinaciones con agua tónica, leches vegetales y formatos listos para beber.

En otras palabras, el café pasó de ser un producto asociado principalmente a la rutina a convertirse también en una experiencia ligada al descubrimiento y al disfrute.

Un consumidor que quiere saber más sobre su café

El crecimiento de esta categoría parte desde una base consolidada. Según el estudio Category Atlas Café Chile 2025, realizado por Corpa, tres de cada cuatro adultos en Chile consume café al menos una vez por semana y 89% de quienes toman café lo hacen en sus hogares.

Ese consumo doméstico también se ha vuelto más sofisticado. Ya no se trata solo de preparar una taza, sino de conocer el origen del grano, el nivel de tueste, la molienda y los métodos que permiten obtener distintos perfiles de sabor.

“El consumidor tiene hoy mayor acceso a distintos granos, orígenes y formas de preparar café, y eso también ha despertado curiosidad por entender qué hay detrás de una buena taza”, explica Karin Stoiber, Marketing Manager de Philips Hogar.

La tecnología ha acompañado este proceso. Cafeteras automáticas, molinos y máquinas con distintas opciones de preparación permiten trasladar parte de la experiencia de una cafetería al hogar, aunque variables como el origen, el tueste y la extracción siguen siendo determinantes para el resultado final.

Del espresso al café frío: una categoría que se expande

Uno de los cambios más visibles está en la temperatura. El café frío dejó de ser una alternativa ocasional para convertirse en una categoría propia, con preparaciones como cold brew, iced coffee y formatos Ready to Drink.

“El consumidor sigue buscando un buen café, pero quiere disfrutarlo de distintas maneras y en diferentes momentos del día. El café frío y los formatos Ready to Drink están ampliando esas ocasiones de consumo”, señala Rodolfo Tapia, de Marley Coffee Chile.

La expansión también abrió espacio para nuevas combinaciones. Café con pomelo, coco, almendra, agua tónica o ingredientes frutales forman parte de una generación de preparaciones que busca equilibrar la intensidad del café con perfiles más refrescantes.

Desde Bonafide observan una mayor apertura hacia estos sabores. “Los perfiles tostados y cremosos siguen siendo muy apreciados, pero al mismo tiempo existe una mayor apertura hacia notas frutales, cítricas y tropicales”, explica Maite Urbina, Product Manager de la compañía.

La tendencia refleja un cambio más amplio: el café comienza a comportarse como una categoría de bebidas capaz de dialogar con otros mundos gastronómicos, desde la coctelería hasta las bebidas refrescantes.

La cafetería como experiencia gastronómica

El cambio también se observa en los espacios de consumo. Las cafeterías dejaron de ser únicamente lugares para comprar una bebida y pasaron a funcionar como espacios de encuentro, trabajo y socialización, donde la ambientación, la gastronomía y la propuesta de bebidas forman parte de una experiencia más completa.

El crecimiento de marcas con identidad propia refleja esta evolución. Cassis, nacida en Pucón, combina café de especialidad tostado en el sur, heladería, pastelería y una propuesta de bistró en sus locales.

Más allá del modelo de negocio, el fenómeno muestra una tendencia de la industria: el café se convirtió en una puerta de entrada a experiencias gastronómicas donde la bebida comparte protagonismo con el espacio y la comida.

Ese cambio también alcanza al canal gastronómico. Hoteles, restaurantes y operadores de alimentación están ampliando sus propuestas de café, incorporando nuevas preparaciones y formatos para responder a consumidores que buscan más alternativas.

Un mercado que ya no gira alrededor de una sola taza

La transformación del café puede resumirse en una palabra: diversidad.

Diversidad de orígenes, métodos, temperaturas, horarios y espacios de consumo. El espresso mantiene su lugar, pero convive con cold brew, café tonic, bebidas saborizadas y formatos Ready to Drink.

El café puede ser una bebida funcional para comenzar el día, una experiencia de especialidad para descubrir sabores, una pausa social o parte de una propuesta gastronómica mayor.

La pregunta ya no es solamente cómo se toma el café, sino cuántas formas distintas puede adoptar.

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