Gastronomía
Virgilio Martínez y el desafío de Aruba: construir una identidad gastronómica más allá de las playas
El chef peruano, fundador de Central y uno de los principales referentes de la gastronomía latinoamericana, llega al Auténtico Aruba Culinary Festival con la experiencia de que los destinos no se construyen solo con restaurantes, sino con historias, productos y una relación con el territorio.
Aruba tiene una de esas imágenes que parecen completas desde el primer vistazo: playas de arena blanca, aguas turquesas, sol durante prácticamente todo el año y una hospitalidad que se convirtió en una de sus principales marcas turísticas. Pero detrás de esa postal hay una pregunta que la isla comenzó a hacerse con más fuerza: ¿qué sabor tiene Aruba?
La respuesta no parece estar en importar una gastronomía reconocible desde afuera, sino en mirar hacia lo que ya existe en la isla y encontrar allí una historia que contar. Ese es uno de los desafíos que plantea Auténtico Aruba Culinary Festival, que entre el 3 y el 11 de octubre de 2026 celebrará su tercera edición reuniendo a restaurantes, cocineros, productores y chefs internacionales para explorar la identidad culinaria de la isla.
Entre los invitados estará Virgilio Martínez, fundador de Central, restaurante peruano que convirtió la biodiversidad, los ecosistemas y los productos de su territorio en el eje de una narrativa gastronómica reconocida internacionalmente. Su llegada a Aruba ocurre, además, desde una perspectiva particular: ya conocía la isla, pero esta vez vuelve no solo como viajero, sino como cocinero dispuesto a observar qué hay detrás de ese destino turístico.
“Me impresionó obviamente la playa. Es un paraíso para pasarla bien y conectar con la naturaleza. Obviamente no conecto de la misma forma como conecto con mi naturaleza de Perú, que son los Andes, las montañas. Pero conecto con agua, con el mar”, cuenta.
Y es precisamente esa diferencia la que comienza a interesarle. “Aruba es una isla desértica, prácticamente. Para un cocinero también estas cosas son lindas porque lo que crece, uno como cocinero le busca valor”.
Ahora regresa con otra pregunta en mente: qué puede contar Aruba a través de su cocina.

Créditos: Auténtico Aruba Culinary Festival
La identidad del lugar llevada al plato
Para Martínez, participar en Auténtico no consiste solamente en asistir como chef internacional. Es también una forma de conocer cómo otros territorios latinoamericanos están buscando construir una identidad a partir de aquello que tienen.
“Para mí es una responsabilidad obligatoria conocer territorios en Latinoamérica, Hispanoamérica y todo, porque cuando viajo por el mundo, voy a Japón, a Corea, y la gente me pregunta: ¿qué onda por acá?”, explica.
Por eso considera especialmente relevante estar en una isla que intenta convertir su diversidad cultural en un relato propio. “Cuando hay un congreso importante en un país que se plantea fortalecer la identidad de la isla culinariamente, me parece una gran oportunidad poder estar ahí, poder conocer a los cocineros que están gestando este movimiento de Aruba en términos de gastronomía”.
En su primera visita, antes de pensar en Aruba como territorio gastronómico, reconoce que no podía no caer en los los clichés. “De verdad quería comprar una langosta caribeña”. Pero ahora la pregunta, dice, es cómo hacer que los productos, tradiciones y culturas se vuelvan un mensaje de Aruba. “No es solamente tener muchas cosas. Es entender cómo esas cosas pueden contar algo”.
Y esa búsqueda coincide con una transformación que Martínez observa en los viajeros. Ya no basta con que un destino tenga playas, buen clima y hospitalidad. “Ya no está la gente yendo a un lugar solo por sus playas hermosas y por su gente tan amable. La hospitalidad, todo eso relacionado también a lo que está comiendo”.
La comida dejó de ser un complemento del viaje para convertirse en una forma de entrar en contacto con el lugar. “Antes probablemente tú ibas a Aruba y lo que buscabas era ir a comer un espagueti con langosta y tomar champaña. Y hoy en día no es así”.
La expectativa es otra. “Tú vas a Aruba y quieres probar algo que están haciendo ahí. Quieres conocer un cocinero de Aruba que te prepara algo de ahí, o alguien que de repente dice: ‘oye, yo en mi casa hago esto. Ha cambiado mucho la cultura gastronómica, desde la alta cocina hasta la cocina casual”.

Créditos: Auténtico Aruba Culinary Festival
El caso peruano como aprendizaje
La conversación sobre Aruba inevitablemente lleva a Perú, un país que durante las últimas décadas consiguió transformar su gastronomía en una de sus principales expresiones culturales y en un poderoso atractivo turístico. Martínez, sin embargo, no habla de un modelo que otros deban copiar, sino de un proceso que tomó tiempo.
“En Perú esto se gestó hace 25 años y hasta ahora se sigue trabajando”.
La construcción de esa identidad comenzó por mirar de otra manera aquello que ya estaba allí. “Hemos construido una identidad, primero en relación a nuestro recetario, luego en relación a nuestras regiones, y como tercera cosa en relación a nuestra riqueza, diversidad y cantidad de productos”.
A eso se sumó una historia marcada por múltiples influencias. “También están nuestras herencias: africanos, japoneses, chinos, culturas preincas, incas, árabes, Italia, España. Ha habido una mezcla natural”. Una realizada que también tiene Aruba con una identidad moldeada por más de 100 nacionalidades.
Lo importante no fue poseer el mismo paisaje o los mismos productos que otros destinos, sino reconocer aquello que podía representar al país. “Perú no tenía el mar de grandes playas como Aruba, por ejemplo, pero teníamos un gran ceviche. Creo que supimos darle fuerza a eso. Hoy en día tú lo ves en todo el mundo”.
La experiencia peruana, dice, demuestra que un plato puede convertirse en una puerta de entrada al territorio cuando existe detrás una historia capaz de sostenerlo.

Créditos: Virgilio Martinez
Por eso su consejo a los cocineros no pasa tanto por la técnica como por la capacidad de mirar alrededor. “Levanta la cabeza”, les dice. “Deja de estar cortando tus cosas y levanta la cabeza y piensa realmente qué estás mostrando a otra gente. No solo viene por tu comida rica, sino viene por experiencias, viene por emociones, viene con expectativas”.
En Central esa relación con el visitante es parte del trabajo. En 14 platos y 35 preparaciones, explica, existen múltiples oportunidades para conectar al visitante con el territorio. “Tenemos oportunidades importantísimas como para que puedan conectar con nuestras regiones. El año siguiente alguien puede decir: ‘ahora me voy a la Amazonía del Perú porque probé una conexión con este plato’”.
Buscando la identidad gastronómica de Aruba
En esa búsqueda aparece también una advertencia sobre una tentación habitual en los destinos turísticos: tomar formatos gastronómicos internacionales y simplemente incorporarles productos locales.
Martínez es directo: “No busquen hacer una cocina internacional para complacer al americano que va. No digas: voy a hacer pizzas porque a la gente le gusta la pizza, entonces voy a hacer unas pizzas increíbles y voy a usar ingredientes locales. No es suficiente. ¿Por qué no conceptualizas otra cosa que no es una pizza?”

Créditos: Auténtico Aruba Culinary Festival
La diferencia está en construir algo que no podría encontrarse de la misma manera en otro lugar. “Hacer que la gente venga y se quede”. Para eso también es necesario resistir la tentación de recurrir siempre a los productos que ya tienen un valor internacional.
“Cuando en el mundo sabemos que está de moda usar caviar, que está de moda usar atún, que está de moda usar la carne Wagyu, claro que eso es muy fácil de traer”.
Pero esa facilidad puede tener un costo para la identidad local. “Eso atenta contra la diversidad, atenta contra la producción, atenta contra la pequeña producción que pueda haber. ¿Por qué no empezar a comprar más local? ¿Conocer más?”
La experiencia peruana también le ha enseñado que una identidad gastronómica no puede depender de un solo chef ni de un solo restaurante. “La gente no viene a Perú solo por Central, viene también por otras cosas, por disfrutar cocina casual, cocina tradicional, cocina regional, cocina criolla, cocina en la calle”.
Esa diversidad requiere colaboración. En Perú, recuerda, los cocineros tuvieron que aprender a conversar entre ellos “Constantemente nos hablábamos los cocineros, de cómo estamos atendiendo, qué estamos sirviendo, a qué productores apoyamos, cuáles son los siguientes productos que el mundo está pidiendo”.
De ahí que la identidad gastronómica de un destino no pueda depender exclusivamente de lo que sucede dentro de una cocina. “No depende del que filetea pescado y le pasa pescado al que lo sella. Ahora todos somos parte del proceso”.

Créditos: Auténtico Aruba Culinary Festival
Latinoamérica y la oportunidad de volver a mirar lo propio
Para Martínez, este movimiento forma parte de algo más amplio que está ocurriendo en la gastronomía internacional. Hay una búsqueda de productos desconocidos, territorios y conocimientos que durante mucho tiempo quedaron fuera del centro de la conversación gastronómica.
“Lo de Latinoamérica está siendo muy especial”, afirma. “Estamos en momentos que la gente quiere reconectar con lo ancestral y reconectar con productos desconocidos, con lugares”.
En esa búsqueda, Latinoamérica tiene una ventaja: “Qué mejor que nuestros paisajes, nuestra gente. Primero que somos demasiado hospitalarios, somos muy atentos cuando viene gente afuera”.
También existe una relación particular con la naturaleza y con formas de producción que todavía sobreviven. “Trabajamos todavía con creencias, no tan industrializadas. En Latinoamérica puede vivir naturaleza. Puedes vivir la ancestralidad vía la innovación. La siguiente innovación está claramente en entender un poco la ancestralidad”.
No se trata necesariamente de volver atrás, sino de descubrir qué conocimientos, productos y relaciones con el territorio pueden convertirse en nuevas formas de creación.
En Aruba, esa búsqueda recién está tomando forma. La isla tiene el mar, los productos que crecen en un territorio árido, sus comunidades y una mezcla cultural construida a partir de más de un centenar de nacionalidades. El desafío está en hacer que todo aquello deje de ser simplemente una suma de atributos y pueda convertirse en una experiencia reconocible.

Créditos: Auténtico Aruba Culinary Festival
La tercera edición del Auténtico Aruba Culinary Festival
Entre el 3 y el 11 de octubre de 2026 realizará la tercera edición del Auténtico Aruba Culinary Festival,. El evento busca reunir a chefs internacionales, cocineros locales, restaurantes y productores para explorar cómo la diversidad cultural de la isla puede convertirse en una experiencia gastronómica.
La programación contempla tres grandes momentos. La tradicional Restaurant Week, entre el 3 y el 9 de octubre, con restaurantes participantes ofreciendo menús y experiencias especiales; las Bucket List Experiences, cenas íntimas que reúnen a talentos locales con chefs invitados internacionales; y The Pavilion, el cierre del festival que los días 10 y 11 de octubre transformará las calles de Wilhelminastraat, en el centro de Oranjestad, en un espacio abierto de gastronomía, bebidas, música y comunidad.
La edición 2026 tendrá como uno de sus principales invitados al chef peruano Virgilio Martínez, el mixólogo Luca Cinalli y el chef y restaurador estadounidense Marcus Samuelsson.
Más que una exhibición de nombres internacionales, la propuesta de Auténtico apunta al intercambio entre cocineros locales y referentes globales. La idea es que la gastronomía funcione como una herramienta para contar Aruba desde sus propios sabores. Porque una mesa puede reunir culturas, crear conexiones y dejar recuerdos que trascienden una comida.
Autentico Aruba Culinary Festival 2026
- Fecha: 3 al 11 de octubre de 2026.
- Restaurant Week: 3 al 9 de octubre de 2026.
- Bucket List Experiences: se llevarán a cabo en fechas seleccionadas entre el 3 y el 9 de octubre de 2026. Próximamente se publicará más información sobre estas experiencias.
- The Pavilion: 10 al 11 de octubre de 2026.
- Lugar: Aruba.