Coctelería
Sarti llega a Chile: el aperitivo italiano que le da un giro rosado al clásico spritz
Los aperitivos evolucionan hacia propuestas más frutales, visuales y fáciles de preparar. Sarti llega al mercado chileno con una combinación de naranja sanguina siciliana, mango y maracuyá, un intenso color rosado y una receta que busca ampliar el universo del spritz.
El aperitivo ya no se limita a la antesala de una comida. Las terrazas, los brunch, los encuentros informales y las reuniones que comienzan a media tarde han ampliado las ocasiones para disfrutar de un cóctel. En paralelo, la categoría explora nuevos perfiles de sabor, propuestas visualmente atractivas y preparaciones sencillas que permiten reproducir en casa la experiencia de la coctelería.
Por eso el spritz se ha consolidado como uno de los protagonistas de la cultura contemporánea del aperitivo. Su combinación de burbujas, hielo y frescura, junto con una preparación relativamente simple, lo ha convertido en una alternativa versátil para distintos momentos sociales. Ahora, Sarti busca sumar una nueva expresión a esta categoría con su llegada oficial a Chile: un aperitivo italiano de intenso color rosado y un perfil frutal que combina naranja sanguina siciliana, mango y maracuyá.
Su tonalidad rosada le entrega una identidad reconocible en la copa, mientras que sus notas de frutas tropicales y cítricos proponen una alternativa para quienes prefieren sabores más dulces y amables, sin renunciar a la frescura característica de un spritz.
La propuesta responde también a una transformación en la manera de disfrutar los aperitivos, donde la experiencia no está determinada únicamente por lo que se bebe, sino también por su presentación, la facilidad de preparación y el contexto en que se comparte. En ese sentido, Sarti combina una estética contemporánea con una fórmula sencilla, pensada tanto para ocasiones espontáneas como para encuentros planificados.
Su historia, sin embargo, se remonta a mucho antes de las tendencias actuales. La marca toma su nombre de Casa Luigi Sarti & Figli, fundada en Bologna en 1885, y recoge esa tradición italiana del aperitivo desde una perspectiva adaptada a los códigos de consumo contemporáneos.
“Chile es un mercado relevante para la llegada de Sarti porque vemos una oportunidad de seguir ampliando el universo del spritz y conectar con consumidores que buscan perfiles más dulces, frescos y fáciles de disfrutar. Llegamos con una propuesta que tiene códigos muy claros: es italiana, rosada, frutal y muy visual, pero sobre todo está pensada para acompañar esos momentos sociales que se dan de manera natural, desde una tarde en una terraza hasta un encuentro entre amigos. Queremos sumar una alternativa distinta a las ocasiones de aperitivo y acercar nuevas formas de disfrutar el spritz”, señala Carolina Alayza, gerente de marketing de Campari Group Sudamérica.
Una receta sencilla para nuevas ocasiones
Parte del atractivo del spritz está en su facilidad de preparación. No requiere técnicas complejas ni equipamiento especializado, lo que permite trasladar la experiencia del bar a la casa y adaptar el cóctel a diferentes instancias de consumo.
La receta propuesta para Sarti Spritz sigue una proporción fácil de recordar: tres partes de Prosecco, dos de Sarti y una de soda. Se sirve en una copa con abundante hielo y se termina con una rodaja de lima.
El resultado es un cóctel fresco y frutal, en el que las notas de naranja sanguina se combinan con el mango y el maracuyá. Una mezcla que privilegia los sabores expresivos y una experiencia accesible, en línea con la búsqueda de alternativas que puedan disfrutarse sin necesidad de conocimientos avanzados de coctelería.
La versatilidad es otro de los atributos de la propuesta. El aperitivo puede acompañar un brunch, una tarde de terraza, una reunión entre amigos o el encuentro previo a una cena. Más que reservarlo para una ocasión específica, la marca busca incorporarlo a esos momentos en que compartir una copa forma parte de la experiencia social.
Con su lanzamiento en Chile, Sarti se suma a una categoría que combina tradición y experimentación, donde los clásicos encuentran nuevas interpretaciones a través de sabores, colores y formas de preparación. Su apuesta es llevar el espíritu italiano del aperitivo a otros momentos del día y ofrecer una alternativa que amplía las posibilidades del spritz, con una identidad marcada por el color rosado y las notas frutales.