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Se acaba la época de vendimia con la fiesta gratuita y familiar del Valle del Maipo 

Se acaba la época de vendimia con la fiesta gratuita y familiar del Valle del Maipo 

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Loreto Santibáñez
Por : Loreto Santibáñez Editora de Agenda País, Revista Jengibre y Braga.
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La 4ta Vendimia del Valle del Maipo reunirá a más de 41 viñas, espectáculos de nivel internacional y actividades para toda la familia. El evento se realizará este 21, 22 y 23 de mayo en el Parque Estadio Nacional y busca consolidar a Santiago como la principal puerta de entrada al mundo del vino.


Cuando en gran parte de Chile las fiestas de la vendimia comienzan a despedirse hasta la próxima temporada, Santiago recién empieza a descorchar la suya. Y no cualquiera. La Vendimia del Valle del Maipo —que en apenas cuatro años se ha convertido en una de las celebraciones enoturísticas más convocantes del país— prepara su edición más ambiciosa hasta ahora: un encuentro masivo, gratuito y familiar que este 21, 22 y 23 de mayo tomará el Parque Estadio Nacional, en Ñuñoa, para transformar a la capital en un verdadero epicentro del vino chileno.

Organizada por el Gobierno de Santiago junto a su Corporación Regional, la fiesta reunirá a más de 41 viñas abiertas al turismo, además de emprendedores, artesanos, food trucks, cocinerías y representantes de las 52 comunas de la Región Metropolitana, que llegarán con una muestra de su identidad cultural, patrimonial y turística. Todo esto en un formato al aire libre que espera convocar a más de 150 mil personas durante tres jornadas donde el vino será el gran protagonista, pero no el único.

Porque la Vendimia del Valle del Maipo ya dejó de ser solo una feria vitivinícola. Hoy se proyecta como un evento ciudadano que mezcla tradición, cultura, música, gastronomía y turismo en una experiencia pensada para públicos diversos: desde conocedores del vino hasta familias completas que buscan un panorama urbano distinto en pleno otoño santiaguino.

Democratizando el enoturismo

La consigna de este año apunta precisamente a eso: democratizar el acceso al enoturismo y acercar la cultura del vino a todos quienes viven o visitan Santiago. Una apuesta que cobra sentido en una región que, aunque muchas veces es reconocida por su vida urbana, concentra una de las mayores riquezas vitivinícolas del continente.

Para el gobernador de Santiago, Claudio Orrego, el desafío ha sido posicionar a la capital como un destino donde el vino forma parte de la identidad cotidiana de la ciudad.

“Queremos que el turista, tanto nacional como extranjero, viva la experiencia de conectarse con la historia y el campo chileno a través del vino. Uno visita París, pero no necesariamente por el vino; lo mismo ocurre en Roma. En cambio, Santiago tiene algo único: aquí la experiencia urbana convive con viñas de nivel internacional a pocos minutos de la ciudad. Ese es nuestro sello y nuestra gran ventaja”, señala.

La capital del vino chileno

El Valle del Maipo es considerado una de las zonas vitivinícolas más emblemáticas de Sudamérica y alberga algunas de las viñas más históricas y reconocidas del país, como Concha y Toro, Santa Rita, Cousiño Macul y Pérez Cruz, además de una nueva generación de proyectos boutique que han revitalizado la escena enológica capitalina.

“Santiago no es la capital del vino como un eslogan turístico vacío; lo es desde un punto de vista real y cuantitativo”, enfatiza el gobernador Orrego. “No existe otra capital en el mundo que tenga cerca de 60 viñas dentro de su territorio, y muchas de ellas abiertas al enoturismo. Eso nos convierte en una puerta de entrada natural al mundo del vino en Chile”.

Y es precisamente esa conexión entre ciudad y campo la que la vendimia busca poner en valor. Entre degustaciones, catas guiadas y talleres especializados, el público podrá recorrer los distintos aromas y cepas que han dado fama internacional al Valle del Maipo, donde el cabernet sauvignon sigue siendo el rey indiscutido, acompañado por notables carmenère, syrah y merlot que han consolidado el prestigio de la zona.

Más que vino

Pero si algo ha marcado el crecimiento de esta celebración ha sido su capacidad de transformarse en un evento transversal. La programación de este año incluye una robusta parrilla artística con nombres como Los Tres, María José Quintanilla y Los Jaivas, además de más de 250 artistas locales que se presentarán durante las tres jornadas.

A eso se suman clases de cocina en vivo, muestras folclóricas, talleres de enoturismo, espacios de emprendimiento, zonas de descanso y una completa área kids, reforzando el sello familiar que ha caracterizado al evento desde sus primeras versiones.

La fórmula parece haber resultado. En 2025, la Vendimia del Valle del Maipo no solo fue la más masiva del país, sino también la que registró mayor venta de copas de degustación, consolidándose como un referente dentro del circuito nacional y obteniendo el Sello Vendimia entregado por Enoturismo Chile.

Más que una fiesta, el evento se ha convertido en una vitrina estratégica para el turismo regional y en una oportunidad concreta para acercar las tradiciones vitivinícolas a nuevas generaciones. Una experiencia donde Santiago deja por unos días el ritmo acelerado de la ciudad para reconectarse con sus raíces agrícolas y campesinas.

La invitación es abierta: entrada gratuita previa inscripción (a través de Gobierno de Santiago o Vendimia Valle del Maipo), degustaciones, gastronomía y tres días donde el Valle del Maipo llegará al corazón de la capital para recordar que, cuando se habla de vino en Chile, Santiago también tiene mucho que decir.

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