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Créditos: El Mostrador.
Minas Gerais: el corazón cultural y gastronómico de Brasil que quiere conquistar a los chilenos
Minas Gerais llegó a Santiago a dar a conocer por qué es uno de los estados más diverso de Brasil, que emerge como un destino imperdible para 2026 al combinar combinar historia, paisajes, gastronomía y calidez de su gente.
Minas Gerais, tierra de montañas, ciudades coloniales, sabores ancestrales y una de las cocinas más queridas de Brasil, está potenciando su proyección internacional, sobre todo en Chile. Por estos días, el estado culminó con éxito dos encuentros de negocios y capacitación turística realizados en Santiago, reforzando su estrategia para acercarse al mercado chileno y mostrar por qué hoy figura entre los destinos más atractivos de la región.
La delegación minera —compuesta por autoridades, representantes del sector turístico y cultural, y la destacada chef Fabi Rodrigues— llegó a Chile a reafirmar que “Minas Gerais está más viva, más diversa y más preparada que nunca para recibir visitantes de todo el mundo”.
Y los números lo confirman. Entre enero y septiembre de 2025, el estado registró un aumento del 23,1% de su turismo interno, impulsado sobre todo por viajes grupales, un fenómeno que está transformando el mercado brasileño. A ello se suma un crecimiento del 74% en las reservas internacionales para el último trimestre del año, con avances especialmente notorios en Europa y Estados Unidos. Un escenario que consolida una tendencia: el mundo está mirando a Minas Gerais.
A esa visibilidad creciente ahora se suma que Condé Nast Traveler eligió a Minas Gerais como uno de los mejores lugares del mundo para visitar en 2026, reconociendo su riqueza cultural, sus paisajes monumentales y su gastronomía como pilares de un destino que sorprende por su autenticidad y diversidad.
Montañas, sabores y memoria
Hablar de Minas Gerais es hablar de contrastes: sierras cubiertas de vegetación, ciudades coloniales que parecieran detenidas en el tiempo, parques naturales infinitos, museos al aire libre y la calidez inconfundible de su gente. Ese mosaico escénico —que va desde la Serra do Cipó hasta los cañones de Capitólio, pasando por cascadas, cuevas y toda una red de rutas escénicas— convierte al estado en un paraíso para el ecoturismo y los viajes de aventura.
En su geografía se encierra parte importante de la historia brasileña. Ouro Preto, Diamantina, Tiradentes y São João del Rei conforman un circuito monumental del barroco brasileño, con iglesias ornamentadas por Aleijadinho, plazas coloniales, museos y minas de oro que revelan el pasado del Ciclo del Oro. Estas ciudades, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, son hoy uno de los mayores orgullos del estado.
Justo a esa identidad histórica se suma su capital, Belo Horizonte, donde conviven la obra modernista de Oscar Niemeyer en el complejo de Pampulha, el icónico Mercado Central —un santuario para los fanáticos del queso, los dulces y la cachaça— y una oferta cultural dinámica. A pocos kilómetros, Inhotim, uno de los museos de arte contemporáneo al aire libre más importantes del planeta, se despliega como un jardín botánico y artístico que sintetiza la creatividad de Minas Gerais.
Una gastronomía que conquista paladares
Si hay un sello que ha convertido a Minas Gerais en uno de los destinos más atractivos de Brasil, es su gastronomía. Con preparaciones cargadas de historia y un profundo vínculo con el territorio, la cocina minera ha trascendido fronteras gracias a su autenticidad y a una combinación única de tradición, producto local, técnicas artesanales y abundancia de sabores.
No por nada es considerada una de las cocinas más importantes de Brasil, amada por locales y viajeros, y reconocida también como Patrimonio Cultural Inmaterial de Brasil por la Unesco. Platos como el feijão tropeiro, el pão de queijo, el frango com quiabo, el tutu de feijão o la clásica combinación de queso con goiabada forman parte de una identidad culinaria que no busca impresionar con artificios, sino con cariño, sazón y memoria afectiva.
Durante la visita a Santiago, los asistentes pudieron degustar versiones preparadas especialmente por la chef Fabi Rodrigues, quien destacó la conexión entre la cocina minera y la creatividad del Barrio Italia —el lugar elegido para el encuentro— como un gesto simbólico: ambos espacios celebran la autenticidad, la artesanía y la cultura como motores de identidad.
Un puente cultural con Chile
La presencia de Minas Gerais en Santiago fue una invitación a conocer el destino. Desde la Embajada de Brasil en Chile, el embajador Paulo Pacheco subrayó el valor de este acercamiento: “Minas Gerais aporta un patrimonio cultural y gastronómico único, y su presencia en Santiago abre un camino sólido para ampliar las conexiones entre nuestros países”, señaló, enfatizando las oportunidades de cooperación en turismo, patrimonio, economía creativa y gastronomía.
La secretaria de Estado de Cultura y Turismo de Minas Gerais, Bárbara Botega, destacó que “Chile es un mercado prioritario, con un público que valora la cultura, la gastronomía y la autenticidad. Estos encuentros nos permitieron avanzar en alianzas que serán fundamentales para nuestro posicionamiento en el Cono Sur”.
Por eso la apuesta es fortalecer la colaboración con Chile, atraer a un público cada vez más interesado en experiencias genuinas, y mostrar la amplitud de un destino que combina historia, aventura, arquitectura, naturaleza y una de las gastronomías más reconocidas de Brasil, sobre todo considerando que hay vuelos directos desde Santiago a Belo Horizonte de poco más de 4 horas de duración.
Por qué Minas Gerais se perfila como destino imprescindible
El creciente interés global por Minas Gerais no es casual. El estado ofrece una mezcla difícil de igualar:
- Patrimonio monumental, con ciudades históricas únicas en América Latina.
- Naturaleza diversa, desde cañones y cascadas hasta sierras y parques nacionales.
- Una de las ofertas gastronómicas más sólidas de Brasil, con reconocimientos nacionales e internacionales.
- Un pueblo hospitalario, cuya calidez es parte esencial de la experiencia.
- Rutas turísticas integrales, como la Estrada Real, que conectan ecoturismo, historia, aventura y cultura.
Además, Minas Gerais está estratégicamente ubicado en el sureste de Brasil, una región muy conectada, diversa y llena de destinos complementarios que permiten armar viajes combinados. Limita con los estados de Sao Paulo, Río de Janeiro, Bahía, entre otros.