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Del bosque a fenómeno turístico: cómo el Reino Fungi se convirtió en una experiencia de naturaleza Viajes

Del bosque a fenómeno turístico: cómo el Reino Fungi se convirtió en una experiencia de naturaleza

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Las rutas de observación de hongos, festivales especializados y experiencias guiadas en bosques están transformando al Reino Fungi en uno de los nuevos protagonistas del turismo de naturaleza. En Chile, el fenómeno crece desde la Región Metropolitana hasta la Patagonia.


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Durante décadas, los hongos permanecieron ocultos a los ojos de la mayoría. Habitando silenciosamente bajo la tierra, entre hojas caídas y troncos húmedos, fueron vistos principalmente como un recurso gastronómico, un objeto de estudio científico o una tradición de recolección local. Sin embargo, en los últimos años algo cambió. El Reino Fungi salió de las sombras para convertirse en una de las tendencias más llamativas del turismo de naturaleza a nivel mundial.

Desde Japón y Corea del Sur hasta España, Italia, Estados Unidos y diversos países de América Latina, el llamado micoturismo —viajes motivados por la observación, aprendizaje y experiencia en torno a los hongos— ha experimentado un crecimiento sostenido. Senderistas, fotógrafos, naturalistas, familias y viajeros interesados en la biodiversidad buscan cada vez más experiencias que les permitan descubrir estos organismos fundamentales para la vida de los ecosistemas.

La fascinación responde tanto a su extraordinaria diversidad de formas y colores como al creciente interés por comprender su rol ecológico. Los hongos son responsables de procesos esenciales para la regeneración de los bosques, el reciclaje de nutrientes y la conexión entre especies vegetales a través de complejas redes subterráneas de micelio, conocidas popularmente como la “internet del bosque”.

Chile: un paraíso para el turismo fungi

Chile posee condiciones excepcionales para el desarrollo de este tipo de turismo. Sus bosques templados lluviosos, especialmente en la zona centro-sur y austral, albergan una enorme diversidad de especies que emergen con fuerza durante los meses de otoño e invierno.

En los últimos años, distintas regiones del país han comenzado a incorporar el Reino Fungi como parte de su oferta turística, combinando educación ambiental, senderismo, fotografía, gastronomía y conservación.

Uno de los ejemplos más visibles es la Región de Los Ríos, donde Valdivia se ha consolidado como la capital fungi de Latinoamérica gracias a FungiFest, considerado el evento de hongos más importante de Chile. Su edición 2026 reunió a más de 17 mil asistentes durante tres jornadas dedicadas a la ciencia, la naturaleza, la gastronomía y el turismo.

Créditos: Cedida.

El festival incluyó más de treinta excursiones especializadas en espacios naturales como el Jardín Botánico de Valdivia, el Parque Urbano El Bosque y el Parque Llancahue. El impacto turístico fue significativo: cerca del 78% de los asistentes declaró haber viajado especialmente a la ciudad para participar en la experiencia.

La misma región continúa fortaleciendo esta identidad a través de iniciativas como Expo Fungi Neltume, organizada por la Municipalidad de Panguipulli y Fundación Huilo Huilo. El evento reunió talleres, charlas, excursiones guiadas y ferias abiertas al público para difundir la importancia ecológica, cultural y gastronómica de los hongos.

Micoturismo, educación y conservación

En La Araucanía, Pucón también ha identificado el creciente interés por este segmento. Durante este otoño, el Departamento de Turismo de la Municipalidad impulsó el taller “Reconociendo el Reino Fungi” en el Parque Nacional Huerquehue, una iniciativa destinada a estudiantes, guías turísticos y miembros de la comunidad.

La actividad forma parte de una estrategia para diversificar la oferta turística más allá de la temporada estival y potenciar el turismo de intereses especiales.

Según el alcalde Sebastián Álvarez, el auge de las rutas fungi responde a una tendencia internacional que atrae visitantes interesados en el aprendizaje, la conservación y la conexión profunda con la naturaleza. Los bosques de Pucón, ricos en biodiversidad y tradición recolectora, ofrecen un escenario privilegiado para este tipo de experiencias.

El interés por el Reino Fungi también está llegando a comunidades cercanas a áreas protegidas del extremo sur.

Créditos: Cedida.

En la Región de Aysén, más de cuarenta vecinos de Villa Cerro Castillo y Puerto Ingeniero Ibáñez participaron recientemente en el denominado Ciclo Fungi, organizado por el programa Amigos de los Parques de Fundación Rewilding Chile.

Las jornadas incluyeron caminatas guiadas por sectores del Parque Nacional Cerro Castillo para descubrir el papel que cumplen los hongos en la salud de los ecosistemas patagónicos.

La iniciativa forma parte de una serie de actividades que también se desarrollan en parques nacionales como Alerce Andino y Pumalín Douglas Tompkins, fortaleciendo la educación ambiental y el vínculo de las comunidades con sus territorios.

El fenómeno llega a Santiago

Pero el interés por los hongos ya no es exclusivo del sur de Chile. En la Región Metropolitana, la Asociación Parque Cordillera desarrolló una innovadora experiencia de observación fungi en el Parque Natural Cantalao, en Peñalolén. La actividad combina un trekking de baja intensidad con observación especializada de hongos, líquenes y musgos utilizando lupas y espejos, culminando con una degustación gastronómica basada en hongos.

La iniciativa fue desarrollada junto a la ONG Micófilos Chile y busca acercar a las personas a la biodiversidad oculta de la precordillera.

Durante los recorridos es posible observar especies como Collybia nuda, Agaricus y diversos líquenes, además de flora y fauna nativa característica del bosque esclerófilo.

Créditos: Cedida.

“Se suele generalizar y creer que todos los hongos son dañinos, pero en realidad cumplen funciones ecológicas fundamentales. Si no hubiese micelio, por ejemplo, no habría bosque después de un incendio”, explica la monitora ambiental Tamara González Vega, especialista en funga y colaboradora de la ONG Micófilos Chile.

Experiencias para vivir este otoño e invierno

Aunque el otoño avanza, la temporada fungi está lejos de terminar. De hecho, la humedad y las bajas temperaturas del invierno suelen ofrecer excelentes condiciones para la aparición de nuevas especies.

Entre las experiencias que aún pueden disfrutarse destacan las excursiones guiadas en los bosques de Pucón y Huerquehue, las actividades educativas vinculadas al Reino Fungi impulsadas por comunidades y organizaciones ambientales en Aysén y Los Lagos, así como las propuestas de observación y educación ambiental que continúan desarrollándose en distintos parques y reservas del país.

Además, se puede visitar:
  • Reserva Nacional Radal Siete Tazas: Ubicada en la Región del Maule, destaca por sus bosques de robles y coigües ideales para encontrar Amanitas y setas.
  • Parque Nacional Nahuelbuta: En la Región de La Araucanía, es un paraíso de bosques milenarios donde abundan los hongos de coral.
  • Parque Nacional Villarrica: Famoso por sus bosques de araucarias y coigües en las cercanías del volcán.
  • Parque Nacional Nonguén: En la Región del Biobío, protege bosques nativos ideales para el avistamiento micológico.
  • Parque Nacional Chiloé: Perfecto para explorar bosques húmedos y descubrir especies como hongos de luche

Para quienes buscan una forma diferente de recorrer Chile, el micoturismo ofrece una invitación a bajar el ritmo, observar los detalles y descubrir un universo que durante siglos permaneció oculto bajo nuestros pies. Un turismo que no solo permite admirar la naturaleza, sino también comprender las complejas redes de vida que sostienen los bosques y que hoy están cautivando a viajeros de todo el mundo.

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