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Centros de nieve y una temporada desafiante: el estado de las pistas tras las últimas nevadas
La temporada 2026 confirma una tendencia observada durante los últimos años: la variabilidad climática obliga a los centros de nieve a adaptarse constantemente mediante sistemas de fabricación de nieve, mejoras en infraestructura y una gestión mucho más dinámica de sus operaciones.
La temporada de nieve 2026 ha demostrado, una vez más, que el invierno ya no responde a patrones tradicionales. Si bien Chile continúa siendo uno de los destinos de esquí más importantes del hemisferio sur, este año la cordillera ha ofrecido un escenario desigual, donde la ubicación geográfica y la altitud han marcado la diferencia entre centros con excelentes condiciones y otros que han debido adaptarse a una operación parcial.
Las bajas precipitaciones registradas durante buena parte del invierno en la zona central afectaron especialmente a los centros cercanos a Santiago. Aunque los últimos sistemas frontales permitieron mejorar parcialmente el panorama durante julio, muchos complejos han mantenido una apertura limitada de pistas, apoyándose en la producción de nieve artificial para sostener la temporada.
En contraste, los centros ubicados más al sur han recibido una mayor cantidad de nieve natural, ofreciendo mejores condiciones para el esquí y el snowboard, además de una experiencia paisajística que se ha convertido en uno de los principales atractivos del invierno chileno.
Zona central: nieve variable, pero con opciones
Los centros de la cordillera de Santiago siguen siendo la alternativa más accesible para quienes buscan escapadas de uno o dos días.
Valle Nevado continúa siendo el complejo con mayor superficie esquiable del país y uno de los más modernos de Sudamérica. Gracias a su altitud —sobre los 3.000 metros en gran parte del dominio esquiable— ha logrado mantener mejores condiciones que otros centros cercanos, aunque la temporada ha estado lejos de ser abundante en nieve natural.
La Parva, El Colorado y Farellones también permanecen operativos, pero con una oferta que ha variado según las condiciones meteorológicas de cada semana. En estos centros resulta especialmente recomendable revisar diariamente el estado de pistas antes de programar la visita.
A ello se suma la complejidad del acceso por el camino a Farellones, donde durante el invierno continúan aplicándose horarios especiales de subida y bajada para mejorar la seguridad y la circulación de vehículos.
Más al sur, mejores condiciones
El escenario cambia considerablemente desde la Región del Biobío hacia el sur.
Centros como Nevados de Chillán, Corralco y Antillanca han sido algunos de los más beneficiados por las nevadas de esta temporada, ofreciendo una mayor cobertura natural y una experiencia más estable para los deportes invernales. En estos destinos, además, el atractivo no se limita al esquí: volcanes, bosques nativos, termas y parques nacionales permiten complementar el viaje con actividades para toda la familia.
La combinación entre nieve abundante y menor congestión respecto de la zona central ha impulsado el interés de turistas nacionales y extranjeros que buscan estancias más largas.
Antes de viajar
En una temporada tan cambiante, los especialistas recomiendan revisar diariamente el estado de los centros de nieve antes de salir de viaje. La apertura de andariveles y pistas puede modificarse de un día para otro dependiendo de nuevas nevadas, viento o temperaturas.
También es aconsejable verificar el pronóstico meteorológico, las condiciones del camino y las exigencias para el uso de cadenas, especialmente en los accesos a la cordillera de la Región Metropolitana.
Chile mantiene una de las ofertas de turismo invernal más completas del hemisferio sur. Desde complejos de alta montaña con estándares internacionales hasta centros insertos en parques nacionales y volcanes activos, el país continúa ofreciendo experiencias únicas para quienes buscan disfrutar de la nieve, aunque hoy más que nunca la planificación y la información actualizada son parte esencial del viaje.