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Belém invita a descubrir la Amazonía a través del cacao y el chocolate artesanal Viajes Crédito: El Mostrador.

Belém invita a descubrir la Amazonía a través del cacao y el chocolate artesanal

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La Isla de Combu, a pocos minutos de Belém, ofrece un recorrido que combina producción artesanal de cacao, gastronomía amazónica, comunidades ribereñas y arte flotante. La propuesta busca acercar a los visitantes a la cultura y los sabores de la región.


El Mostrador Fuente Preferida

La gastronomía se ha convertido en uno de los principales atractivos para quienes buscan conocer un destino desde su identidad cultural. En Belém, ciudad brasileña reconocida por la UNESCO como Ciudad Creativa de la Gastronomía, una experiencia turística invita a recorrer la Amazonía a través del cacao, el chocolate artesanal, los sabores locales y la vida de las comunidades ribereñas.

Belém: la puerta de entrada a la gastronomía amazónica

Ubicada en el norte de Brasil, Belém ha consolidado su identidad culinaria gracias a una cocina que combina influencias indígenas, africanas y europeas con ingredientes provenientes de la selva amazónica.

Reconocida como Ciudad Creativa de la Gastronomía por la UNESCO, la ciudad destaca por utilizar la cocina como una herramienta de identidad, inclusión social y desarrollo sostenible. Uno de sus principales puntos de encuentro es el tradicional Mercado Ver-o-Peso, donde conviven hierbas, raíces, especias y preparaciones típicas que reflejan la riqueza gastronómica de la región.

Una ruta por la Isla de Combu

A unos 20 minutos en lancha desde el centro de Belém se encuentra la Isla de Combu, la cuarta más grande del municipio y uno de los destinos donde es posible conocer de cerca la vida en la Amazonía.

El recorrido comienza navegando por los igarapés, pequeños canales naturales que conectan con los grandes ríos amazónicos, hasta llegar a comunidades ribereñas que conservan tradiciones ligadas al bosque y a la producción agrícola.

Uno de los principales atractivos es la visita a la propiedad agroforestal de Doña Nena, conocida como la Hija del Combu, quien guía a los visitantes por las distintas etapas del proceso del cacao.

Crédito: El Mostrador.

Del fruto al chocolate artesanal

Durante la experiencia, los visitantes conocen cómo se cultiva el cacao amazónico y observan cada una de las etapas de producción, desde la cosecha del fruto hasta la fermentación, el secado de las semillas y su transformación en chocolate elaborado de manera artesanal.

La visita finaliza con una degustación de chocolates, mermeladas y frutas regionales, además de la posibilidad de adquirir productos elaborados en la propia isla.

El açaí y la cocina tradicional amazónica

El recorrido continúa en Saldosa Maloca, donde la anfitriona Prazeres Quaresma comparte las tradiciones asociadas al cultivo y preparación del açaí.

La experiencia incluye una visita a las plantaciones para observar el trabajo de los peconheiros, expertos encargados de escalar las palmeras para recolectar el fruto. Posteriormente, los visitantes pueden degustar el açaí preparado según la tradición del estado de Pará, acompañado de pescado asado, harina de tapioca o en formato de helado.

El itinerario también contempla un almuerzo con productos típicos de la Amazonía. Entre ellos destacan el pescado asado a la brasa, el jambú, planta comestible que produce una característica sensación de hormigueo en la boca, el tradicional tacacá, elaborado con tucupí y camarones secos, además de frutas regionales como cupuaçu, bacuri y taperebá.

Créditos: El Mostrador.

 

Arte flotante sobre el río

La jornada concluye con un recorrido por Street River, considerada la primera galería de arte flotante de la Amazonía.

Impulsado por el artista Sebá Tapajós, el proyecto intervino más de una decena de viviendas sobre pilotes con murales realizados por artistas brasileños e internacionales. Las obras representan escenas de la vida ribereña y buscan preservar la memoria y la identidad cultural de las comunidades que habitan la zona.

Turismo y producción de cacao en la Amazonía

La experiencia forma parte de la oferta turística de Belém y pone en valor el patrimonio natural, gastronómico y cultural de la Amazonía a través de recorridos que conectan a los visitantes con productores locales y comunidades ribereñas.

Brasil cuenta con alrededor de 600.000 hectáreas cultivadas de cacao, cerca de 75.000 productores, en su mayoría pequeños emprendimientos familiares, y figura entre los mayores productores del mundo. La actividad se concentra principalmente en los estados de Bahía y Pará, este último convertido en una de las zonas de mayor crecimiento de la producción durante las últimas décadas.

Para quienes planean visitar la región, se recomienda utilizar ropa ligera, protector solar, repelente y sombrero. El acceso más directo es a través del Aeropuerto Internacional de Belém (Val-de-Cans), punto de entrada para los recorridos que permiten descubrir la Amazonía desde su gastronomía, sus paisajes y las comunidades que mantienen vivas sus tradiciones.

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