Viajes
Las protestas en Europa comienzan a golpear al turismo: Francia e Italia enfrentan cancelaciones
Las movilizaciones en distintas ciudades europeas comienzan a tener efectos más allá de la política. Francia registra cancelaciones hoteleras, cierres de museos y advertencias internacionales a viajeros, mientras que en Italia los bloqueos y huelgas han afectado carreteras, aeropuertos y trenes.
Las protestas que durante las últimas semanas se han extendido por distintos países europeos empiezan a tener un efecto colateral sobre uno de los principales motores económicos del continente: el turismo.
Francia es hasta ahora el caso donde ese impacto resulta más evidente. Las movilizaciones iniciadas por estudiantes y ampliadas posteriormente a sindicatos y otros sectores, en medio de reclamos por el costo de vida y los servicios públicos, han provocado manifestaciones multitudinarias y episodios de violencia en París, Marsella, Lyon y otras ciudades.
El sábado 24 de octubre, el Ministerio del Interior francés contabilizó 410 mil manifestantes en 289 movilizaciones en el país, 110 mil de ellos en París. La jornada terminó además con más de 1.300 detenciones y decenas de intervenciones por incendios.
La situación tuvo consecuencias inmediatas para quienes visitaban la capital francesa. El Louvre, el Museo de Orsay y la Ópera de París cerraron preventivamente durante las manifestaciones del sábado y más de 20 estaciones del metro permanecieron clausuradas. Comercios del centro de la ciudad también bajaron sus cortinas ante el temor de nuevos saqueos.
El problema para la industria turística francesa, sin embargo, comienza a ir más allá de las incomodidades provocadas durante las protestas.
Según datos de MKG Consulting recogidos por medios franceses, los hoteles de París ya están observando una desaceleración de las reservas para las próximas seis semanas. Entre el 19 y el 20 de octubre, la ventaja que mantenían las reservas respecto del mismo período de 2025 cayó desde 1 punto porcentual a solo 0,2 punto para las estadías previstas entre el 20 y el 29 de octubre.
Didier Arino, director de la consultora especializada Protourisme, calculó que una sola jornada de disturbios en París habría provocado la cancelación de cerca del 1% de las reservas previstas para el mes.
El especialista advirtió además que el efecto puede ser mayor entre los turistas provenientes de mercados lejanos. “Cuanto más lejos vienen los clientes, más sensibles son a los riesgos relacionados con la seguridad”, explicó.
La preocupación es especialmente relevante para Francia. Según la Dirección General de Empresas del Ministerio de Economía francés, el país recibió 102 millones de turistas internacionales durante 2025, que generaron ingresos récord por 77.500 millones de euros. Los visitantes internacionales gastaron en promedio unos 760 euros por estadía.
Christelle Chassagne, presidenta de ADN Tourisme, organización que reúne a los organismos institucionales del turismo francés, advirtió que las imágenes de violencia pueden tener consecuencias internacionales para el destino.
“El impacto para la proyección internacional de Francia es considerable”, señaló, alertando especialmente sobre eventuales cancelaciones de visitantes asiáticos, un mercado que la industria francesa aún intenta recuperar completamente después de la pandemia.
Laurent Abitbol, presidente de Selectour –red que reúne unas 1.800 agencias de viajes independientes–, considera que hasta ahora el daño sigue siendo contenido. Pero advierte que la duración de las movilizaciones será decisiva: “Si esto dura dos semanas no será muy grave. En cambio, si continúa durante varios meses será catastrófico”.
La situación ya llevó además a varios gobiernos extranjeros a actualizar sus recomendaciones para viajar a Francia.
Estados Unidos elevó el 21 de octubre su advertencia para Francia al nivel 2, recomendando “mayor precaución” debido, entre otros factores, a los disturbios y protestas. El Departamento de Estado aconsejó evitar manifestaciones, grandes concentraciones y sectores con fuerte presencia policial.
El Gobierno británico también actualizó el 22 de octubre sus recomendaciones y advirtió que las manifestaciones pueden producirse con poca anticipación, interrumpir el transporte público e incluso derivar en restricciones locales o toques de queda.
Italia también afectada
Italia, en tanto, enfrenta un escenario diferente, aunque también empieza a generar problemas para los viajeros.
Durante las últimas semanas el país ha vivido protestas de transportistas, agricultores y otros sectores por el precio de los combustibles y el costo de vida. Los bloqueos realizados por camioneros provocaron problemas de abastecimiento en distintas zonas, especialmente del sur del país.
La situación llegó directamente a la infraestructura turística. El organismo italiano encargado del tráfico aéreo, ENAV, informó que los aeropuertos de Crotone y Reggio Calabria se quedaron sin combustible para aviones producto de las interrupciones en la distribución generadas por las protestas de transportistas. Las autoridades debieron recomendar a los pilotos abastecer suficiente combustible en sus aeropuertos de origen para cubrir los trayectos posteriores.
Los bloqueos también provocaron largas filas en carreteras, problemas en estaciones de servicio y dificultades en el abastecimiento de supermercados y hospitales. Tras negociaciones con el Gobierno de Giorgia Meloni, parte de los camioneros comenzó a levantar las movilizaciones el 22 de octubre.
Pero Italia enfrenta una nueva jornada particularmente sensible para el turismo: el 30 de octubre está convocada una huelga general nacional.
El registro oficial de huelgas del Ministerio de Infraestructura y Transportes señala que una de las convocatorias contempla paralizaciones en el transporte aéreo durante toda la jornada, el ferroviario desde las 21:00 horas del 29 de octubre hasta las 20:59 del día siguiente y movilizaciones en transporte público, carreteras, taxis y puertos. También está convocada una huelga de 24 horas del personal de los aeropuertos de Pisa y Florencia.
El Gobierno británico ya incorporó la huelga en su recomendación oficial para quienes viajen a Italia y advirtió que espera afectaciones en los sistemas de transporte.
La dimensión económica del riesgo tampoco es menor. Italia acaba de registrar cifras históricas para su industria turística. El Ministerio de Turismo informó que en 2025 alcanzó 160,7 millones de llegadas y 535,5 millones de pernoctaciones, mientras que durante los primeros nueve meses de 2026 contabilizaba 523,7 millones de noches.
Los datos de Eurostat permiten dimensionar la exposición de ambos países. Durante 2025, España, Italia, Francia y Alemania concentraron en conjunto el 61,7% de todas las noches registradas en alojamientos turísticos de la Unión Europea. Italia sumó 476,9 millones y Francia 471,7 millones.
Por ahora, los números no permiten hablar de una crisis general del turismo europeo. De hecho, el sector venía mostrando resultados positivos antes de las actuales movilizaciones: durante el primer semestre de 2026 las pernoctaciones turísticas en la Unión Europea aumentaron un 1,7% frente al mismo período del año anterior.