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Cepa País: la uva chilena que creó un vino de lujo y hoy busca recuperar su lugar en la industria Vinos

Cepa País: la uva chilena que creó un vino de lujo y hoy busca recuperar su lugar en la industria

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La Cepa País, una de las variedades más antiguas de Chile, fue protagonista de un vino dulce considerado de alta gama durante el siglo XIX. Hoy, investigadores y productores trabajan para rescatar su valor patrimonial y demostrar el potencial que tiene para elaborar distintos tipos de vinos.


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Durante décadas, la Cepa País fue vista como una variedad destinada principalmente a la producción de chicha y vinos tradicionales. Sin embargo, mucho antes de que Chile desarrollara la industria vitivinícola moderna, esta uva dio origen a uno de los vinos más apreciados de la época: el vino asoleado, una elaboración dulce que llegó a ser considerada un producto de lujo en el país.

En el marco del Día Nacional del Vino, investigadores del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), dependiente del Ministerio de Agricultura, destacan el proceso de revalorización que vive esta histórica variedad y el potencial que ofrece para fortalecer la producción vitivinícola de pequeños productores del secano interior.

¿Qué es la Cepa País y por qué es importante para la historia del vino chileno?

La Cepa País es considerada una de las variedades más antiguas presentes en Chile. Se encuentra principalmente en viñedos centenarios de las regiones del Maule, Ñuble y O’Higgins, donde ha sido preservada por generaciones de pequeños productores.

Aunque durante años fue considerada una cepa de menor calidad frente a variedades europeas introducidas posteriormente, hoy existe un creciente interés por rescatar su valor histórico, cultural y enológico.

“Por muchos años se consideró una variedad de menor calidad organoléptica que las variedades europeas. Sin embargo, los pequeños productores siempre vieron su valor intrínseco y la mantuvieron y conservaron”, explica Marisol Reyes, investigadora de INIA Chile.

El vino asoleado: el producto premium que nació de la Cepa País

Uno de los ejemplos más representativos del potencial de esta variedad es el vino asoleado, una preparación tradicional elaborada mediante la exposición de las uvas al sol para concentrar azúcares y aromas antes de la vinificación.

Durante el siglo XIX y antes de la Guerra del Pacífico, este vino dulce alcanzó gran prestigio en Chile. Su llegada a las principales ciudades era anunciada con anticipación y era considerado un producto de alta gama dentro del mercado nacional.

Con el paso de los años, la producción fue perdiendo protagonismo y quedó restringida principalmente a las zonas rurales donde nació esta tradición. Actualmente, investigadores y productores buscan recuperar su reconocimiento y posicionarlo nuevamente como un producto distintivo del patrimonio vitivinícola chileno.

Más allá de la chicha: los nuevos vinos elaborados con Cepa País

Si bien la chicha sigue siendo una de las expresiones más conocidas de esta variedad, la Cepa País ha demostrado una notable versatilidad enológica.

Hoy es posible encontrar:

  • Vinos País Rosé.
  • Vinos País Reserva.
  • Espumantes elaborados con Cepa País.
  • Vinos dulces y licorosos.
  • Vinos asoleados.
  • Vinos desalcoholizados.

“Esta variedad se presta muy bien para otros productos enológicos que son conocidos en la zona. Hay espumantes de País muy bien catalogados en el mercado que vale la pena probar, además de vinos dulces, asoleados y otras elaboraciones”, señala Reyes.

Investigación para proteger y valorizar el vino asoleado

Con el objetivo de fortalecer esta tradición, INIA trabaja junto a productores en proyectos destinados a autentificar los vinos asoleados y diferenciarlos de imitaciones presentes en el mercado.

Las investigaciones consideran el desarrollo de perfiles químicos y organolépticos, además de protocolos que permitan mantener la calidad del producto en el tiempo y aumentar su valor comercial.

La iniciativa busca entregar herramientas que favorezcan a los pequeños productores y contribuyan a preservar una tradición vitivinícola única de Chile.

Una cepa resiliente frente a la sequía y el cambio climático

Además de su valor patrimonial, la Cepa País presenta características que hoy adquieren especial relevancia para la agricultura.

Según los investigadores, esta variedad muestra una mayor tolerancia a las restricciones hídricas y a las altas temperaturas, condiciones cada vez más frecuentes debido al cambio climático. Muchos de sus viñedos se desarrollan en secano, aprovechando principalmente el agua acumulada durante las lluvias de invierno.

A ello se suma una menor sensibilidad al oídio, uno de los principales hongos que afecta a la vid, lo que reduce la necesidad de tratamientos y favorece una producción más sostenible.

El desafío de recuperar el prestigio de la Cepa País

Para especialistas y productores, el principal desafío es cambiar la percepción histórica que existe sobre esta variedad y mostrar a los consumidores la diversidad de vinos que puede ofrecer.

Los viñedos centenarios de Maule, Ñuble y O’Higgins representan no solo un patrimonio agrícola y cultural, sino también una oportunidad para impulsar el desarrollo de comunidades rurales que han conservado estas parras durante generaciones.

En un escenario donde los consumidores buscan autenticidad, origen y productos con identidad territorial, la Cepa País aparece como una de las grandes protagonistas del renacimiento del vino chileno, reivindicando una historia que estuvo cerca de quedar en el olvido.

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