Couso apunta a Judd: EEUU “no va a respetar la soberanía” si choca con sus intereses
Javier Couso cuestionó que Brandon Judd celebrara la aplicación de la “Doctrina Donroe” en Chile, pese a que, afirmó, esta relativiza la soberanía frente a los intereses de EEUU. También calificó de “extraordinariamente negativo” que Kast tolere que Milei intente importar un discurso que divide.
El abogado constitucionalista y director del Doctorado en Derecho de la UDP, Javier Couso, puso el foco en las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, durante el Foro Madrid y advirtió sobre el significado que, a su juicio, tiene que el diplomático celebre la aplicación en el país de la denominada “Doctrina Donroe”: una estrategia que relativizaría el principio de no intervención cuando este entra en conflicto con los intereses estadounidenses.
En entrevista con Al Pan Pan de El Mostrador, Couso reaccionó a las palabras de Judd, quien sostuvo durante la cita que “lo genial de esto es que cuando tenemos administraciones como la del Presidente Kast, se vuelve algo muy fácil”, en referencia a la aplicación de esa doctrina bajo el actual Gobierno chileno.
Para Couso, el problema trasciende la cercanía ideológica entre las administraciones de José Antonio Kast y Donald Trump. El académico sostuvo que Chile debe asumir las asimetrías propias de su relación con potencias como Estados Unidos y China, pero sin renunciar a su autonomía.
“Me parece que una cosa es tener realismo político en las relaciones internacionales y entender que Chile, ante una potencia mundial como los Estados Unidos, así como lo es China, por supuesto que no tiene una relación simétrica, pero de ahí a, por decirlo así, arrodillarse ante cualquiera de las dos potencias que hoy día están en juego en el mundo, ya sea China o ya sea Estados Unidos, me parece muy lamentable”, señaló.
Couso explicó que la nueva estrategia estadounidense recupera la Doctrina Monroe y, según su lectura, establece que Washington no necesariamente mantendrá una adhesión rígida al principio de no intervención cuando estén comprometidos sus propios intereses. “Estados Unidos va a velar por sus intereses y eventualmente no va a respetar la soberanía de los países, en este caso América Latina”, afirmó.
Por eso, cuestionó especialmente que las palabras del embajador hayan sido pronunciadas en Chile sin provocar, a su juicio, una respuesta acorde. “Está muy bien que Estados Unidos se preocupe de los intereses norteamericanos, pero que en Chile celebremos o no reaccionemos ante una declaración así me parece muy lamentable”, sostuvo.
El constitucionalista planteó que el tamaño y peso geopolítico del país no impiden mantener una posición propia. En ese sentido, destacó al ministro de Defensa, Fernando Barros, como una de las autoridades que, a su juicio, ha reivindicado que Chile sigue siendo una nación soberana.
“Un mínimo de dignidad es algo que este país ha tenido”, sostuvo Couso, quien recordó como ejemplo la decisión del entonces Presidente Ricardo Lagos de no respaldar la posición estadounidense sobre la guerra de Irak mientras Chile negociaba un tratado de libre comercio con Washington. Para el académico, ese episodio demuestra que mantener una posición autónoma no necesariamente perjudica los intereses nacionales.
Couso sostuvo que esperaba que el propio Kast reivindicara esa autonomía frente a la estrategia estadounidense. Si bien valoró el tono moderado utilizado por el Mandatario durante el Foro Madrid, afirmó que Chile debe plantear sus reparos frente a una doctrina “donde se señala explícitamente que no se va necesariamente a respetar la soberanía de Chile, si es que va contra los intereses norteamericanos”.
Dichos de Milei
Pero Judd no fue el único invitado extranjero que generó reparos del constitucionalista. Couso también cuestionó la intervención del Presidente argentino Javier Milei, quien durante el encuentro habló de “zurdos mugrosos”, del “cáncer de la izquierda” y reivindicó la denominada “batalla cultural”.
A juicio del académico, el problema de esas declaraciones no puede reducirse a las formas utilizadas por Milei. “Me parece a mí que es un error señalar que es solo un problema de tono, yo creo que hay un problema de fondo”, afirmó.
Couso sostuvo que una democracia supone reconocer la existencia de una oposición legítima, mientras que los populismos autoritarios construyen su discurso sobre la existencia de enemigos. En ese marco situó las expresiones del mandatario argentino y su división entre “buenos y malos, patriotas y traidores”.
El constitucionalista cuestionó que esa lógica haya sido desplegada por un mandatario extranjero invitado a Chile. “Yo estoy bien impresionado en que personas que se reivindican como nacionalistas chilenos permiten que un líder extranjero, invitado a nuestro país, utilice no solo ese tono, sino que trate de importar a nuestro país una manera de ver el mundo donde solo hay dos grupos, los patriotas y los traidores”, señaló.
Para Couso, “esa idea de intentar importar a Chile un país de amigos y enemigos parece extraordinariamente negativo”, insistiendo en que “no es solo un tema de estilo”.
Aunque valoró que Kast adoptara un registro diferente al de Milei durante el encuentro, sostuvo que el Mandatario chileno debió marcar un límite frente a las expresiones de su invitado.
“No es razonable que el Presidente de Chile tolere que un invitado suyo, que es el líder de Argentina, importe, por decirlo así, o intente importar una dialéctica, un discurso que separa al país entre buenos y malos”, afirmó.
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