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Chile se prepara para recibir a The 50 Best Vineyards con ceremonia en Viña Don Melchor Vinos

Chile se prepara para recibir a The 50 Best Vineyards con ceremonia en Viña Don Melchor

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Loreto Santibáñez
Por : Loreto Santibáñez Editora de Agenda País, Revista Jengibre y Braga.
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Santiago será sede de The 50 Best Vineyards 2026, la celebración anual que reconoce las mejores experiencias en viñas y viñedos del mundo. Y Viña Don Melchor fue nombrada Official Venue Partner de la ceremonia de premiación, en un evento que espera congregar referentes mundiales de la industria.


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Que The 50 Best Vineyards haya escogido a Santiago para realizar por primera vez en Chile su ceremonia es, sin duda, una señal del momento que atraviesa el enoturismo y la gastronomía nacional.

El próximo 18 de noviembre, referentes internacionales del mundo del vino, la gastronomía, los viajes y la hospitalidad se reunirán en Viña Don Melchor, en Pirque, para la ceremonia que da a conocer uno de los listados más influyentes del mundo.

La viña será Official Venue Partner de un encuentro que, más que una ceremonia, permitirá durante varios días poner a Chile frente a una audiencia especializada que observa los territorios vitivinícolas también desde aquello que ocurre fuera de la botella.

La importancia del acontecimiento está precisamente ahí. Chile lleva décadas construyendo una reputación internacional como productor de vinos, pero la competencia entre los grandes destinos vitivinícolas ya no se juega solamente en la calidad de sus etiquetas. Hoy también importa qué puede vivir un visitante cuando llega a una viña, el paisaje, la arquitectura, la gastronomía, la cultura, el patrimonio, la relación con los productores y la capacidad de transformar una visita en una experiencia.

Una gran oportunidad para el enoturismo

Esta es una gran oportunidad. Durante los últimos años, la industria vitivinícola nacional ha ampliado su mirada hacia el turismo y ha comenzado a invertir en infraestructura, hospitalidad y experiencias capaces de conectar el vino con los territorios donde se produce. Esa evolución es parte de lo que explica que Santiago haya sido escogido como sede de un encuentro de esta magnitud.

Rikki Tidball, directora general de Eventos de The 50 Best Vineyards, destacó que “es muy apropiado que celebremos en un destino que ha obtenido reconocimiento mundial por la calidad y la diversidad de su oferta vinícola. Chile sigue marcando la pauta a través de la innovación, la autenticidad y una profunda conexión con su tradición vitivinícola”.

La elección resulta especialmente significativa porque Santiago funciona como puerta de entrada a buena parte de la geografía vitivinícola chilena. En pocas horas es posible pasar de la ciudad a algunos de los valles más reconocidos del país, mientras la capital ofrece una escena gastronómica, hotelera y cultural que complementa la experiencia del vino.

Claudio Orrego, gobernador de Santiago, comentó que “albergar este evento internacional consolida nuestro liderazgo global. Santiago, como capital del vino, es la gran puerta de entrada al enoturismo de nuestro país; un escenario único donde el pulso urbano y la tradición vitivinícola se unen para crear una gran sinfonía en el Valle del Maipo”.

El encuentro, por lo tanto, no pone solamente a Santiago en el mapa. Pone en conversación a distintos territorios y permite mostrar una industria que dejó hace tiempo de entender el enoturismo como una simple visita a una bodega.

Max Raide, presidente de Grupo Liderazgo, comentó que “como chilenos, es un gran orgullo ser sede por primera vez en Santiago del evento más importante del mundo del vino y es un sueño realidad. Esta es una invitación a todos a visitar y conocer no sólo nuestros reconocidos valles, que albergan las mejores cepas como Cabernet Sauvignon y Carménère, sino también nuestros productos que provienen de la tierra y las costas de Chile, y que se pueden disfrutar con los mejores vinos chilenos”.

El vino como un nuevo relato de territorio

La sede escogida para la ceremonia también tiene un significado particular. Viña Don Melchor está ubicada en el Valle del Maipo, uno de los territorios más reconocidos internacionalmente por su Cabernet Sauvignon, y forma parte del Centro del Vino de Viña Concha y Toro en Pirque.

Inaugurado en 2025, el centro representa una de las inversiones recientes de mayor envergadura en materia de enoturismo en Chile. Fue concebido para proyectar internacionalmente la cultura del vino chileno a través de una propuesta que integra patrimonio, vino, gastronomía, arte, paisaje y hospitalidad.

“Que Santiago de Chile sea anfitrión de The 50 Best Vineyards 2026 constituye una señal muy positiva para la proyección internacional de nuestra industria vitivinícola y turística”, señaló Isabel Guilisasti, vicepresidenta de Vinos Finos e Imagen Corporativa de Viña Concha y Toro.

“Durante los últimos años, el país ha realizado una apuesta decidida por fortalecer su oferta enoturística, elevando los estándares de experiencia, hospitalidad e infraestructura. Que esta comunidad internacional se reúna en Chile representa una oportunidad única para mostrar al mundo la calidad de nuestros vinos, la riqueza de nuestros territorios y el nivel de desarrollo que ha alcanzado el enoturismo nacional”, agregó.

Por su parte, Enrique Tirado, CEO y gerente general de Viña Don Melchor, destacó el significado que esta elección tiene para la viña y para el país: “La elección de Viña Don Melchor como sede de esta ceremonia constituye un reconocimiento a la excelencia que Chile ha alcanzado como productor de vinos de clase mundial y como destino enoturístico de referencia internacional”.

“Más allá de nuestra propia historia, esta será una oportunidad privilegiada para mostrar al mundo la calidad, diversidad y sofisticación que distinguen hoy a la industria vitivinícola chilena”, detalló.

Que sea allí donde se reúnan los protagonistas de The 50 Best Vineyards permite, además, contar una historia que va más allá de Don Melchor. El vino ícono de Viña Concha y Toro representa una parte de la historia de la vitivinicultura chilena y de su internacionalización, pero el desafío actual es mostrar que detrás de unas pocas etiquetas reconocidas existe una diversidad mucho mayor de territorios, cepas, productores y experiencias.

Ese es uno de los principales valores que tiene la llegada de The 50 Best Vineyards a Chile: la posibilidad de que quienes llegan por el vino descubran también el país que existe detrás del vino.

La propia organización reúne las experiencias de bodegas y viñedos a partir de las opiniones de más de 700 especialistas en viajes y enoturismo. Sus premios, por tanto, no se limitan a medir la calidad del producto: forman parte de una conversación internacional sobre los lugares que vale la pena conocer y experimentar.

Más allá de los premios

Durante mucho tiempo, Chile fue reconocido internacionalmente por producir buenos vinos a precios competitivos. La siguiente etapa ha sido demostrar que también puede ofrecer experiencias capaces de competir con destinos vitivinícolas consolidados, desde Mendoza y Napa hasta Burdeos, Toscana o Rioja.

La llegada de The 50 Best Vineyards ocurre justamente en ese momento de transición, cuando el vino chileno ya no necesita solamente ser descubierto en una copa, sino también en su lugar de origen, al conectar el vino con otros atributos que forman parte de la identidad chilena.

El impacto del encuentro no estará solamente en quién aparezca en el listado final. Durante la semana de actividades, Chile tendrá la posibilidad de recibir a productores, profesionales del turismo, chefs, expertos y medios internacionales que recorrerán el país y conocerán parte de su oferta vitivinícola y gastronómica.

Y es que el futuro del enoturismo no parece estar solamente en vender una botella o una degustación. Es una oportunidad para mostrar cuánto ha avanzado el país en la construcción de una experiencia alrededor del vino.

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