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VIGNO celebra 15 años de puesta en valor del Carignan del secano maulino Vinos

VIGNO celebra 15 años de puesta en valor del Carignan del secano maulino

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Quince años después de la creación de VIGNO, el Carignan del secano del Maule se ha convertido en ejemplo de cómo Chile puede diferenciar sus vinos a partir de la historia, territorio y sus viñedos antiguos. La iniciativa, que reúne a 15 viñas, conmemora su trayectoria con un seminario internacional


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En la historia del vino chileno, algunas de las transformaciones más significativas han surgido de volver la mirada hacia lo que ya existía. El Carignan es un ejemplo de ello: una cepa que durante años permaneció en un segundo plano y que, gracias al trabajo de productores que apostaron por los antiguos viñedos del secano del Maule, ha ganado reconocimiento y un lugar propio en la vitivinicultura nacional.

Su valor está ligado tanto a las características de la variedad como a la historia del territorio donde se cultiva. Los viñedos antiguos, las prácticas transmitidas entre generaciones y las condiciones particulares del secano conforman una identidad que ha permitido diferenciar estos vinos dentro y fuera de Chile.

En 2011, un grupo de viñas decidió asociarse para rescatar y posicionar el Carignan del Maule. Así nació VIGNO, una iniciativa que hoy reúne a 15 viñas bajo reglas compartidas de procedencia, producción y calidad. Inspirado en la lógica de una denominación de origen, su modelo busca vincular los vinos con su territorio y establecer una identidad común que trascienda a cada productor.

En el marco de sus quince años, VIGNO desarrollará entre el 27 y el 29 de octubre una agenda de actividades que contempla recorridos por distintas zonas del secano maulino, visitas a viñedos y encuentros con productores y enólogos internacionales. El programa culminará el jueves 29 de octubre en Viña Gillmore, en San Javier, con el Seminario Internacional del Carignan 2026, donde se analizarán los avances alcanzados y los desafíos para proyectar estos vinos en los mercados internacionales.

El valor de los viñedos antiguos

Una parte fundamental de esta identidad está en las parras de secano, muchas de ellas conducidas tradicionalmente en cabeza, sin las estructuras de soporte habituales en otros viñedos. Estas plantaciones forman parte del paisaje agrícola del Maule y representan una herencia productiva construida durante décadas.

La disponibilidad de agua, las características de los suelos y las variaciones climáticas influyen en el desarrollo de las plantas y en la expresión de la uva. Sin embargo, mantener estos viñedos plantea desafíos frente a la escasez hídrica, el cambio climático y la necesidad de asegurar la rentabilidad de los productores. Su preservación depende, por tanto, no solo de reconocer su valor histórico, sino también de generar condiciones para que las familias que los trabajan puedan dar continuidad a esta actividad.

La investigación científica ha contribuido a profundizar en el conocimiento de estos vinos. El académico de la Universidad de Talca Yerko Moreno ha desarrollado estudios para caracterizar muestras provenientes de distintos sitios del Maule, analizando aspectos como la composición fenólica, los aminoácidos y los compuestos volátiles. Estos trabajos permiten examinar las diferencias entre los vinos y comprender mejor la interacción entre la variedad, el suelo, el clima y las características de cada viñedo.

Así, la experiencia de los productores y el conocimiento científico se complementan para sustentar la singularidad del Carignan maulino. Esta combinación resulta clave para valorizar un patrimonio vitivinícola que hoy busca consolidarse como un elemento distintivo de Chile y, al mismo tiempo, contribuir a la continuidad de los viñedos antiguos y de las comunidades vinculadas a ellos.

Un patrimonio que necesita continuidad

Quince años después de su fundación, VIGNO demuestra el potencial de la asociatividad para construir una identidad compartida y proyectar un patrimonio local más allá de las fronteras. El desafío ahora es consolidar ese reconocimiento mediante la conservación de los viñedos, el respaldo a los productores y la investigación que permita profundizar en las particularidades del Carignan maulino.

Con ese propósito, el Seminario Internacional del Carignan reunirá a especialistas que aportarán distintas perspectivas sobre estos vinos y sus posibilidades de desarrollo.

Entre los invitados figuran Luis Gutiérrez, crítico de The Wine Advocate, quien durante más de una década estuvo a cargo de la evaluación de vinos de Chile, Argentina y España, y Joaquín Hidalgo, periodista, enólogo y crítico de Vinous, que en 2025 publicó un reporte dedicado al Maule, sus viñedos antiguos y su transformación vitivinícola.

También participarán la periodista brasileña Suzana Barelli, columnista especializada de O Estado de S. Paulo y comentarista de CBN; el crítico y consultor brasileño Eduardo Milan, Senior Judge del Decanter World Wine Awards; la sommelier mexicana Joanna Vallejo, fundadora de Sommelier a la Carta; y el sommelier peruano Joseph Ruiz Acosta, tetracampeón nacional de sommeliers de su país.

La diversidad de los invitados busca acercar el Carignan a distintos mercados y generar nuevas perspectivas sobre su calidad, procedencia y proyección comercial. La participación nacional estará a cargo del académico Yerko Moreno, quien presentará los aprendizajes técnicos acumulados durante estos quince años y los avances en el conocimiento de los viñedos antiguos del secano.

De una variedad recuperada a una oportunidad para Chile

La historia de VIGNO refleja uno de los desafíos de la industria vitivinícola chilena: avanzar desde una oferta históricamente asociada a variedades como Cabernet Sauvignon, Carménère y Sauvignon Blanc hacia una identidad que también destaque sus territorios, viñedos antiguos y cepas patrimoniales.

En ese escenario, el Carignan del Maule se ha convertido en un caso relevante de diferenciación. Según cifras entregadas por VIGNO, los vinos de sus asociados llegan a más de 25 países y alcanzan un precio promedio de exportación cuatro veces superior al promedio chileno. La organización también destaca una mayor estabilidad en el precio pagado por la uva Carignan del secano maulino, lo que contribuye a dar continuidad económica a los productores y a mantener estos viñedos en actividad.

Estos resultados muestran que el origen y la historia pueden convertirse en atributos de valor comercial. Sin embargo, el posicionamiento internacional debe ir acompañado de condiciones que permitan preservar las plantaciones, sostener a las familias productoras y asegurar el relevo generacional.

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