Investigación
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Amenazas del crimen organizado: 13 fiscales cuentan con protección policial
Tren de Aragua creó un grupo de mensajería llamado “Datos de fiscales y jueces”, donde agregaban información respecto de eventuales blancos de amenazas y ataques, según evidencian pantallazos recopilados en indagatoria efectuada en Arica.
Al menos 14 personas pertenecientes al aparato de persecución penal del país, casi todos fiscales, cuentan en este momento con distintos mecanismos de protección, luego de ser amenazados en el contexto de investigaciones de crimen organizado. Entre ellos se cuentan al menos dos fiscales de Arica, que tienen escolta policial permanente desde hace tres años, así como otro de Antofagasta, que vive en las mismas condiciones desde prácticamente la misma cantidad de tiempo.
Hace poco, en Arica se realizó un juicio abreviado en el cual dos miembros de “Los Gallegos” (uno de los brazos del Tren de Aragua) fueron condenados por un delito que es primera vez que se aplica en Chile: conspiración para cometer un delito terrorista, debido al plan que -como informó El Mostrador– fue descubierto por personal de la Dirección de Investigación Criminal de Gendarmería. Por este hecho terminaron condenados a 300 días William Celas Garrido, condenado a 32 años en el megaproceso contra “Los Gallegos”, actualmente internado en la cárcel de Concepción, y Wilmer García Malafito, más conocido como “Maleficio”, quien purga una condena de poco más de cuatro años en la cárcel de Rancagua.
De acuerdo con la documentación judicial del caso, el plan consistía en que tres sujetos instalarían un coche bomba en las afueras del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Arica, como represalia por las altas condenas emitidas contra “Los Gallegos” y también con el fin de facilitar la fuga de al menos uno de ellos, Celas.
Según la sentencia, “Maleficio” se comunicaba por medio de papeles con otro preso (Germán Padilla, apodado “El Húngaro”, perteneciente al Tren del Coro) con el fin de coordinar la búsqueda de los vehículos que se utilizarían y reclutar sujetos para el ataque. Asimismo, se estableció que William Celas guardaba una cuerda artesanal y que, además, sujetos externos al penal lanzaron un “pelotazo” al interior de este con llaves de esposas.
Sin embargo, Gendarmería no solo captó a un informante, sino que además incautó el teléfono de uno de los implicados en el plan, en el cual, entre otras cosas, había mensajes que decían “que había luz verde por miembros de la organización” que estaban presos en La Serena.
Asimismo, se lograron interceptar capturas de pantalla de grupos de Instagram -como ha informado El Mostrador, el Tren de Aragua crea cuentas falsas en las cuales van dejando mensajes en la sección de “historias”- en las que, por ejemplo, se dice que “la idea es recatar y dar plomo”, comunicación firmada por “La Casa”. Esto en lenguaje interno significa que dicha instrucción estaba autorizada desde Venezuela, por el ahora presuntamente fallecido Héctor Niño Guerrero, quien según los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela, murió en un ataque a distancia ejecutado en contra de la casa donde se refugiaba, en junio de este año.
Otro mensaje, firmado por Guerrero, rezaba “a las 12 am se abrirá el grupo donde estaremos dando detalles y coordenadas”, agregando que (SIC) “vamos a reventar los edificios más importante, vamo con todo el fuego plomo y muerte al que se atravieze somos el tren de Aragua nuestra gente y casa se respeta”. Además de la “firma” de Guerrero y de otro sujeto (“Coco el negro”) firmaban “El tren de aragua”, “El tren del oriente”, “El tren del Coro” y “El tren de los valencianos”.
Un tercer texto del mismo tipo decía “esto es guerra con el gobierno y los tipos mis causas”.
El grupo de fiscales y jueces
El pantallazo que mayor inquietud causó a nivel policial y judicial, y que se mantuvo en estricto secreto hasta hace un par de semanas, es otro que insiste en lo mismo: “el objetivo es rescatar a los hermanos y darle plomo a quien sea”, parte diciendo. No obstante, lo esencial es lo que indicaba en las últimas líneas: “los que están en el juego pasen los datos a las 12 por el grupo datos de fiscales y jueces que se comieron la luz”. Por cierto, la expresión “la luz” en el lenguaje del grupo tiene que ver con una autorización.
La información que Gendarmería logró desde el interior de los penales de Arica y La Serena confirmó que efectivamente existía un grupo de Whastapp o Instagran en el cual los presos agregaban datos acerca de fiscales y jueces.
De hecho, precisamente una de las personas que integra el Poder Judicial de Arica fue amenazada en aquella época (y se mantiene con custodia policial), y aunque la PDI y Gendarmería realizaron una serie de esfuerzos con el fin de dar con el grupo “Datos de fiscales y jueces” no tuvieron éxito.
Finalmente, “Maleficio” y Celas, conocido como “Ángelo” terminaron condenados a 300 días adicionales por “conspiración para cometer el delito terrorista de colocación de artefacto explosivo y conspiración para cometer el delito terrorista de atentar en contra de la vida de autoridades judiciales”.
Pese a ello, la defensora de ambos, Trinidad Parra, dijo a El Mostrador que sus clientes son inocentes de esa fuga y que optaron por el procedimiento abreviado solo para evitar el desgaste que les habría significado un juicio oral y la posibilidad de sumar aún más penas a sus historiales penitenciarios.
El mismo fallo indica que posteriormente, en marzo de 2025, se descubrió otro plan de parte de “Los Gallegos” con el fin de fugarse de otra cárcel, esta vez en Concepción. En dicho plan, el objetivo habría sido la libertad de uno de los sentenciados en Arica (David Santana, según fuentes cercanas al caso). Tras esto, Santana fue cambiado de unidad penal.
En marzo de 2026 se indagó otro intento de fuga en Concepción, donde habrían participado miembros del Tren de Aragua junto a narcotraficantes chilenos, caso que aún se mantiene en investigación.
La protección
Desde la unidad de comunicaciones del Ministerio Público señalaron que hasta la semana pasada un total de 13 fiscales permanecían con algún grado de protección, producto de distintas amenazas. En el caso del Poder Judicial, se indicó que dicha información debía ser solicitada vía Transparencia (lo que implica que podría haber alguna respuesta en un mes), pero fuentes de El Mostrador indican que existe al menos una personal del escalafón de jueces, en Arica, que cuenta con escolta policial.
Fuentes policiales y fiscales que han sido amenazados coincidieron en señalar que el sistema debe ser perfeccionado, dado que los departamentos de Protección de Personas Importantes (PPI) con que cuentan Carabineros e Investigaciones están diseñados en función de brindar protección a autoridades políticas: desde el Presidente de la República hasta ministros, parlamentarios y alcaldes, pero no para proteger a personas como fiscales y jueces, cuyo trabajo es de una naturaleza muy distinta y mucho más expuesta, por lo general, dado que ya sea en tribunales o en los sitios del suceso (en el caso de los persecutores) están generalmente rodeados de ambientes criminógenos.
A lo anterior, explica una fuente vinculada al trabajo policial, se suma la propia resistencia de los persecutores y otras autoridades a tener protección, pues es muy invasiva. “Hay otros aspectos que culturalmente son muy difíciles de cambiar como, por ejemplo, dejar de pedir comida por delivery” detalla la misma fuente.
Un fiscal que pide reserva de su identidad, y que ha contado varias veces con escolta, comenta que efectivamente el contar con policías en forma permanente “termina siendo un castigo”, pues no solo hay problemas asociados a la privacidad e incluso la intimidad del hogar, sino que como existen tantos requerimientos de protección en todo el país, Carabineros y la PDI no siempre tienen personal especializado a cargo de dicha labor, y eso significa una alta rotación de escoltas, lo que se traduce en que en no pocas oportunidades “ese escolta que acaba de llegar no conoce las complejidades del caso debido al cual se tomó la medida de protección, y eso puede llegar a ser un riesgo de seguridad”.