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Entre el zoom y el audio: cómo preparar tu celular para grabar un concierto (como el de BTS 2026) Digital

Entre el zoom y el audio: cómo preparar tu celular para grabar un concierto (como el de BTS 2026)

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Ana Guajardo
Por : Ana Guajardo Presidenta Asociación Mujeres en la Industria de los Videojuegos - Mujeres en VG www.mujeresenvg.cl
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La iluminación, la estabilización y el sonido pueden cambiar por completo el resultado de un video. Desde la galería hasta la cancha frontal, probar el celular en un concierto también es una forma de descubrir qué puede hacer la tecnología cuando las condiciones no son precisamente fáciles.


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Me gusta ir a conciertos. Mucho. Y como mis gustos musicales son bastante variados, una parte importante de mi presupuesto termina destinada a entradas. Ya sea desde galería, tribuna, cancha trasera o cancha frontal, a mí me gusta estar ahí. No siempre se puede estar cerca del escenario, ni es necesario para disfrutar un espectáculo.

Pero hay algo que me gusta tanto como escuchar música en vivo: probar teléfonos en conciertos.

Así como tengo canciones que utilizo para probar audífonos o me gusta llevar los relojes al gimnasio para ver cómo responden, los conciertos se han convertido en uno de mis lugares favoritos para poner a prueba los celulares. Hay luces que cambian constantemente, artistas que se mueven, escenarios que pueden estar muy lejos y miles de personas cantando al mismo tiempo. Es una situación bastante más exigente que grabar un video en casa.

En los últimos años he tenido la suerte de probar distintos equipos en estos escenarios, incluso algunos antes de que lleguen al mercado. En ocasiones he podido llevar más de un teléfono, lo que me permite comparar resultados, aunque sé que esa no es la realidad de la mayoría de las personas. Para muchos, el celular que llevan al concierto es el mismo que utilizan todos los días y con el que quieren guardar un par de canciones para volver a escucharlas después.

No todos mis videos terminan perfectos. Tampoco necesito que lo hagan. A veces quiero recordar cómo se veía el escenario, escuchar de nuevo una canción o guardar ese momento que, por mucho que uno intente describirlo después, no se vive de la misma manera.

Por eso, antes del próximo concierto, hay algunos ajustes que vale la pena revisar.

Antes de salir: batería y almacenamiento

Puede parecer el consejo más obvio, pero de poco sirve tener una cámara capaz de grabar en alta resolución si el teléfono se queda sin espacio a mitad del espectáculo.

Antes de salir, revisa cuánto almacenamiento tienes disponible. Grabar videos largos, especialmente en 4K, ocupa bastante espacio. Si necesitas liberar memoria, puedes seguir estos consejos para administrar el almacenamiento del celular sin perder fotos, videos ni documentos.

También conviene llegar con la batería cargada y comprobar las condiciones de ingreso del recinto. En el caso de los conciertos de BTS en Chile, DG Medios informó que se permite ingresar con baterías externas de hasta 20.000 mAh. Las restricciones pueden variar según el evento, así que es mejor revisar las indicaciones oficiales antes de salir.

En mi caso, tener la posibilidad de repartir las grabaciones entre distintos teléfonos hace que la batería sea un problema menor. Pero si llevas un solo equipo, piensa de antemano qué quieres grabar y evita pasar todo el espectáculo con la cámara funcionando sin necesidad.

No es lo mismo una arena que un estadio

Una de las cosas que he aprendido es que las condiciones del concierto importan tanto como la cámara. No es igual grabar en una arena cerrada, con un escenario oscuro y focos intensos, que hacerlo en un estadio abierto, donde la luz ambiental puede cambiar durante el espectáculo.

Cuando las luces del escenario aparecen demasiado blancas y pierden sus detalles, prueba tocar sobre el artista en la pantalla. Si tu cámara permite ajustar la exposición, puedes bajarla ligeramente para recuperar parte de esa información. Hazlo mirando el resultado: si oscureces demasiado la imagen, también puedes perder detalles del cantante.

El zoom es otro factor importante, especialmente cuando no estás cerca del escenario. En galería o tribuna, acercar la imagen puede ayudar a registrar expresiones y movimientos que de otra manera quedarían demasiado pequeños. Sin embargo, no todos los niveles de zoom ofrecen la misma calidad.

Mi recomendación es probarlos antes del concierto. No necesitas conocer todos los términos técnicos: basta con identificar qué opciones ofrece la cámara y revisar cómo se ve la imagen en cada una.

¿Conviene grabar a 30 o a 60 cuadros por segundo?

Esta es una de las decisiones que puedes tomar antes de empezar a grabar. La diferencia no está solamente en la resolución, sino también en cómo se registra el movimiento y en las condiciones de luz.

Los 60 cuadros por segundo permiten obtener movimientos más fluidos, algo que puede resultar útil cuando el artista baila, corre o se desplaza constantemente por el escenario. El inconveniente es que, en condiciones de poca luz, esta configuración puede exigir más al sistema de captura para mantener una exposición adecuada.

A 30 cuadros por segundo suele ser más sencillo conseguir una exposición favorable en un recinto oscuro, dependiendo de cómo esté configurada la cámara. Por eso, como punto de partida, probaría con 4K a 30 fps si buscas conservar detalle en un concierto con poca iluminación. Si el escenario está bien iluminado y quieres registrar movimientos rápidos, puedes probar con 60 fps.

Eso sí, la resolución más alta no garantiza por sí sola un mejor video. También influyen el sensor, la óptica, el procesamiento de imagen y la estabilidad con la que sostienes el teléfono.

Una prueba breve antes del espectáculo puede ahorrarte la decepción de descubrir, cuando llegues a casa, que el video no quedó como esperabas.

Aprovecha el zoom de tu teléfono

En los conciertos, el zoom puede ser un gran aliado, pero conviene entender qué estás utilizando. Si tu celular ofrece accesos directos como 1x, 2x, 3x o 5x, comienza por ellos en lugar de ampliar la imagen sin referencia. Es una manera sencilla de identificar qué nivel te entrega un resultado más nítido.

Las diferencias entre equipos pueden ser importantes. El Samsung Galaxy S26 Ultra, por ejemplo, incorpora un teleobjetivo con zoom óptico de 5x y ofrece zoom de calidad óptica de hasta 10x. El Galaxy S26 FE, en cambio, cuenta con un teleobjetivo con zoom óptico de 3x. Son alternativas distintas para acercar el escenario, según las prestaciones de cada modelo.

En los teléfonos Huawei también hay distintos niveles de acercamiento según el modelo. En el material de cámara del Pura 90 Pro aparecen accesos identificados como W, 1x, 2x, 4x y 10x. La utilidad de estas opciones es poder cambiar rápidamente el encuadre cuando el artista se mueve o cuando quieres pasar de una toma general a una más cercana. Eso no significa que todos esos niveles correspondan a zoom óptico: es importante distinguir entre el aumento que ofrece la óptica y el que se consigue mediante procesamiento digital.

El Pura 80 Ultra fue, probablemente, uno de los teléfonos que más me sorprendió en los últimos dos años. Lo utilicé en el concierto de Chayanne y Hyde en Chile y pude probar sus posibilidades desde mi ubicación. Ahora me entusiasma conocer el Pura 90 Pro, aunque una cosa es la expectativa que genera un nuevo equipo y otra es lo que pueda comprobar cuando lo pruebe en un concierto.

Y hay una advertencia que sirve para cualquier teléfono: cuanto más acercas la imagen, más se notan los movimientos de las manos. A veces, un plano un poco más abierto termina siendo más agradable de ver que uno muy ampliado y tembloroso.

Amada y odiada estabilización

Estar en cancha tiene sus propias dificultades. Puedes estar cantando, saltando, moviéndote al ritmo de la música o intentando mantener el teléfono en alto mientras otras personas hacen exactamente lo mismo a tu alrededor.

En los conciertos de Jonas Brothers probé el HONOR Magic8 Pro, el teléfono que utilizo actualmente como equipo principal. Estaba en cancha frontal y las fotografías que obtuve del escenario me dejaron especialmente contenta. En este tipo de situaciones también resulta útil contar con modos de cámara preparados para grabar espectáculos, como el modo escenario del equipo, que permite partir desde una configuración específica sin tener que ajustar manualmente tantos parámetros.

La estabilización, eso sí, no hace milagros. El resultado depende del teléfono, del movimiento y de las condiciones de grabación. Si estás caminando o saltando, ningún sistema va a eliminar necesariamente todas las sacudidas.

Samsung también incorpora funciones que apuntan a este problema. El Galaxy S26 FE, por ejemplo, incluye Super Steady con Bloqueo horizontal, diseñado para mantener el encuadre nivelado durante movimientos de cámara. Puede ser útil en escenas dinámicas, aunque su resultado dependerá de las condiciones y del modo de grabación.

Independientemente del equipo, intenta sujetarlo con ambas manos cuando puedas, evita los movimientos bruscos y no cambies constantemente de zoom mientras grabas. Si estás muy cerca del escenario, prueba mantener un encuadre algo más amplio y deja que la acción ocurra dentro de la imagen.

El audio también cuenta: no todo es acercar la imagen

Hay algo que a veces olvidamos cuando grabamos conciertos: un video puede verse increíble y, aun así, sonar mal. La música puede saturarse, las voces pueden quedar enterradas entre los gritos del público y la ubicación desde la que grabamos puede cambiar bastante el resultado.

Lo comprobé de distintas maneras. En Pulp utilicé el Xiaomi 17T y me sorprendió lo bien que quedó el audio del video. También llevé el HONOR Magic7 Pro a Bad Bunny, donde estaba en cancha trasera, cerca de la casita, y obtuve un resultado que me dejó muy conforme. En ambos casos, la ubicación y las condiciones del espectáculo forman parte de la experiencia, así que no sería justo atribuir todo el resultado a una sola prestación del teléfono.

También he vivido el escenario contrario: cuando estuve muy cerca de los parlantes durante el concierto de Tini, el sonido no se registró como esperaba. Estar más adelante no garantiza una grabación de audio mejor. La intensidad del sonido y la distancia a los parlantes pueden influir en cómo los micrófonos capturan la música.

Por eso, antes de grabar una canción completa, prueba unos segundos y escucha el resultado si tienes la oportunidad. Asegúrate de no tapar los micrófonos con los dedos o la funda del teléfono y, si el sonido se escucha distorsionado, prueba una ubicación diferente cuando sea posible.

También existen herramientas para editar el audio después de grabar. En los iPhone 16 y modelos compatibles, la función Mezcla de Audio permite modificar el protagonismo de las voces y los sonidos ambientales en videos grabados con audio espacial. No significa que pueda separar perfectamente la voz del artista de todos los gritos del público, pero sí ofrece opciones para ajustar el resultado.

En algunos equipos Samsung también está disponible Audio Eraser, que permite reducir determinados sonidos no deseados en videos compatibles. Es una herramienta de edición la utilicé hace un tiempo en un concierto de Gloria Trevi donde pude disminuir considerablemente a mi vecino de butaca. De todas maneras sus resultados dependen del audio original y de las condiciones de grabación.

Otro detalle: antes de grabar, revisa que no hayas cambiado accidentalmente el modo de audio de la cámara. Algunos teléfonos permiten elegir entre opciones como sonido estéreo, mono o captura de audio ambiente. No conviene modificar estos ajustes sin saber qué hacen: según el equipo, pueden cambiar la forma en que se registran la música, las voces y el sonido que te rodea. Si no tienes claro cuál elegir, mantén la configuración predeterminada y haz una prueba breve antes de que empiece el concierto.

Al final, grabar un concierto no consiste en conseguir el video perfecto ni en pasar todo el espectáculo mirando la pantalla. A veces basta con guardar una canción, una toma del escenario o ese momento que sabes que vas a querer recordar.

Después de tantos conciertos, sigo disfrutando de probar los teléfonos en condiciones que no siempre son fáciles. Algunos videos quedan mejor que otros y cada equipo me permite descubrir algo distinto. Pero la razón por la que sigo grabando es mucho más sencilla que cualquier especificación técnica: me gusta volver a esos momentos y sentir, aunque sea por unos minutos, que estoy ahí otra vez.

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