CULTURA
Crédito: Cedida
Editor argentino: “Es un privilegio poder hacer lo que uno quiere sin tener que andar preguntando”
Camino a Chile como parte de la editorial Barba de Abejas para ser parte de la feria MATERIA IMPRESA, Eric Schierloh se refiere a las potencialidades de la edición artesanal y de los lazos que espera abrir en este encuentro que se desarrollará prontamente del 2 al 4 de octubre de este año en el MAC.
Barba de Abejas es una editorial artesanal de City Bell (Buenos Aires, Argentina). Creada en 2010, produce publicaciones de impresión hogareña y encuadernación manufacturada en pequeñas tiradas numeradas. Su catálogo está centrado en la traducción, el libro-objeto, las artes y oficios de la publicación y las escrituras contemporáneas. Y eso es lo que proyectan traer al otro lago de la cordillera, para ser parte deMATERIA IMPRESA.
La feria anunció recientemente los proyectos seleccionados para ser parte de su próxima edición en Santiago de Chile. En total, serán más de 80 los proyectos de arte impreso que llegarán del 2 al 4 de octubrehasta el Museo de Arte Contemporáneo sede Parque Forestal, de los cuales 28 vienen desde fuera del país.
Barba de Abejas es una de ellas, que llegará junto a las argentinas “Todo esto podría no existir” y “Ediciones Arroyo”. A estas iniciativas se suman “Amapolay”, “Estado de limbo” y “Taller la Cómplice”, de Perú; “Bariza estudio”, “Colectivo La Bandita” y “Los Laberintos” de México; y una veintena de otras provenientes de Ecuador, Costa Rica, España e Italia.
Eric Schierloh nació en La Plata, Argentina en 1981. Es autor, editor e impresor. Desde 2010 dirige la editorial artesanal Barba de Abejas. Dicta regularmente el taller PRINT OR DIE!/Publicar con los cuerpos, de autopublicación y edición artesanal. Forma parte del equipo docente de la Diplomatura en Procesos Editoriales como Práctica Artística de la Escuela de Arte y Patrimonio, Universidad Nacional de San Martín. Colabora con la Diplomatura en Artes del Libro de la Universidad Nacional de las Artes. Ha publicado novelas, libros de poesía y ensayos.

-¿Cómo eligen lo que publican en Barba de Abejas?
A veces me topo con un texto que cuadra perfectamente en el catálogo, ya sea leyendo, surfeando en internet o conociendo al autor/editor en alguna feria. Otras me choco con una anomalía que me obliga a torcer un poco el programa, algo ante lo cual, sencillamente, me rindo. Es un privilegio, en este sentido, poder hacer lo que uno quiere sin tener que andar preguntando nada a (casi) nadie. Si uno ve el catálogo y el plan editorial de Barba de Abejas está todo bastante claro y ordenado, pero nunca deja de tratarse de una seguidilla de caprichos y hasta de accidentes.
-¿Cómo describirías el gesto político que hay en gestar publicaciones de producción más caseras y de bajo tiraje? ¿Cómo es que esto cobra sentido para ustedes en el escenario más actual para Argentina y Latinoamérica?
Para mí se trata de un gesto político que es doble, crítico y propositivo a la vez. Le dice no a un montón de lógicas de la industria de la cultura y del sistema industrial de publicación y al mismo tiempo saluda y evidencia una alternativa posible que tiene que ver con un ritmo diferente, con materialidades diversas y con una batería de estrategias en torno a la autogestión. En la montaña rusa de la historia argentina la estructura pequeña y la publicación manufacturada son, definitivamente, una ventaja innegable.
-Imagino que al producir así también hay “un afecto”, un cuidado, un cariño con eso que hacen, con su materialidad. Cuéntanos cómo lo experimentan.
Creo de verdad que las publicaciones hechas en nuestras casas-talleres con nuestras propias máquinas y manos nos plantean un tipo de conversación diferente y nos acercan físicamente, generando con el tiempo redes y comunidades. Es justo lo contrario, para mí, de lo que producen la industria y la profesionalización, e incluso la vida digital que todos vivimos o tenemos que vivir en mayor o menor grado.
-Llevas muchos años en esto. Tienes una trayectoria muy potente y reconocida. ¿Cómo hacen para no perder el horizonte de creatividad?
Supongo que tiene que ver con mantener vivo el interés, y yo creo que eso se logra manteniéndose crítico y alerta, y también lúdico, en cierta forma. Siempre hay un gesto en el origen de nuestras prácticas, y me parece importante identificarlo y preservarlo de mandatos y lógicas, a veces impuestas y a veces tristemente autoimpuestas. Es un desafío, claro, y es uno que requiere, paradójicamente, de cierta perseverancia.
-Estamos cerca de Argentina. ¿Cómo fluyen usualmente, aparte de MATERIA IMPRESA, los vínculos con Chile?
Para mí de manera muy fluida desde hace unos diez años. Siempre que puedo viajo a algunas de sus muchas y muy buenas ferias, lo que me ha permitido construir una red de amigos y compinches que me ayudan a traficar y distribuir algunas de mis publicaciones con tanta efectividad como afectividad.
-¿Qué implica creativamente para ti, para ustedes, salir a este tipo de encuentros que los sacan de las escenas más locales, como la de La Plata que ya es mega potente?
Si bien es un terreno ya conocido, siempre es un poco ir al encuentro de lo inesperado, ¿no? Ir más allá de nuestra zona de lectura inmediata siempre implica relacionarse y construir un poco un contexto nuevo y más amplio, y eso siempre me resulta un desafío muy interesante y estimulante.
-Vi que dentro de las autorías tuyas hay un libro sobre aves que citó Alex Zani en otra entrevista que hice para otro tema. ¿Cómo dialoga el trabajo escritural tuyo Eric con la producción de libros de Barba de Abejas?
La verdad es que desde que existe Barba de Abejas las escrituras más literarias, digamos, han pasado a un más que justificado segundo plano; son apenas otra herramienta sobre la mesa, diría, tan importante como traducir, diseñar o cortar cartón. El trabajo editorial ha ido fagocitando ciertas escrituras más o menos genéricas llevándolas a zonas donde prima lo experimental.
-¿Con qué inquietudes andan ahora desde la editorial? ¿Qué tipo de libros y contenidos andan buscando?
Desde la publicación de El arte nuevo de hacer libros de Ulises Carrión allá en 2018 se ha mantenido el rumbo editorial que tiene que ver con la caja de herramientas sobre publicación: me interesa compartir materiales y experiencias en torno al arte gráfico e impreso y la edición como práctica artística, manufacturada, artesanal, para multiplicar los publicadores y las redes y comunidades en torno a ellxs.
Las próximas publicaciones en las que estoy trabajando, que son de @publicar_como_practica, @gabinete.paratextual (¡Muere, libro, muere!) y Martha Hellion, van justamente en este sentido. El año 2018 fue también el del inicio de la publicación de fanzines, un formato que desde entonces no ha hecho más que crecer en títulos y ganar protagonismo.
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