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Critican cambios de Becas Chile: “Una modificación de bases concursables no es un plan estratégico” CULTURA|CIENCIA Crédito: Archivo

Critican cambios de Becas Chile: “Una modificación de bases concursables no es un plan estratégico”

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Marco Fajardo Caballero
Por : Marco Fajardo Caballero Periodista de ciencia, cultura y medio ambiente de El Mostrador
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Para varias organizaciones, el problema central es que se trata de modificaciones instruidas por la ministra Ximena Lincolao sin dialogar con todas las actorías del mundo científico, y que no promueven un modelo de desarrollo basado en el conocimiento para fomentar la inserción de investigadores.


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A comienzos de agosto, el Ministerio de Ciencia dio a conocer los resultados de la revisión integral del programa Becas Chile, encargada por la ministra Ximena Lincolao al asumir su cargo.

El informe analizó, por primera vez de manera consolidada, la información correspondiente a todas las becas adjudicadas entre 2008 y 2026, y se convirtió en la base de las medidas de reordenamiento y modernización del programa anunciadas por la autoridad.

Los resultados muestran que, desde su creación, Becas Chile ha adjudicado 12.589 becas a 11.340 personas, con una inversión ejecutada de $688 mil millones. Del total de beneficiarios, el 33% ha cumplido completamente sus obligaciones, el 46% se encuentra en etapas de retribución, período de gracia o con beneficios vigentes, y el 14% mantiene un incumplimiento declarado. Estos 1.666 becarios en incumplimiento mantienen una deuda con el Estado de $92 mil millones.

Históricamente, la comunidad científica ha mostrado su disconformidad con este instrumento. Muchos dicen que el problema es que, tras especializarse en el extranjero, los investigadores vuelven al país para trabajar en empleos mal pagados y a honorarios, sin poder desarrollarse plenamente.

“No hay un plan de inserción, y ese es el principal problema de todo el sector, sin importar si tiene beneficios o becas con que esté ejerciendo su labor investigativa, becarios o no. En ese sentido, una modificación de bases concursables no es un plan estratégico. Tampoco es una política que congregue o que esté vinculada a una política pública que se articule con todos los programas del sector por medio de una visión de qué ciencia y qué país queremos construir a largo plazo. Es una política coja, que no tiene una base que la sostenga en el tiempo”, indican desde la directiva de la Asociación Nacional de Investigadores en Postgrado (ANIP).

 

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Medidas

Lo cierto es que, en virtud del reciente análisis, la cartera decidió varias medidas. Por ejemplo, se mantiene la suspensión temporal de la convocatoria 2026 de Becas Chile para programas de magíster y postdoctorado en el extranjero.

Además se anunció la focalización de las futuras convocatorias en áreas estratégicas para el desarrollo del país, la interoperabilidad de datos con otros organismos públicos que permitirán anticipar riesgos de manera temprana, y el avance hacia la unificación de los sistemas de ANID mediante tecnologías digitales y de inteligencia artificial.

“Estamos dando un paso decisivo hacia un Becas Chile más moderno, más trazable y más alineado con las prioridades estratégicas del país”, aseguró la ministra.

Reacción de los científicos

La institución de Becas Chile ha sido cuestionada desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, Jorge Babul, académico de la Universidad de Chile, señaló en una reciente columna publicada en El Mostrador que “no basta con pedirles a los becarios que regresen. El país debe generar las condiciones para que ese retorno tenga sentido”.

De manera similar se manifiesta Ximena Báez, doctora en Biotecnología y presidenta de la Red de Investigadoras de Chile.

“El problema es más profundo que dar solo números. Desde diversas organizaciones se ha viene levantando el tema que las becas Chiles deben modificar su decreto”, señala a El Mostrador.

Las organizaciones de científicos han trabajado durante años con las autoridades anteriores para ver una fórmula que incorpore nuevas formas de retribuir.

Porque lo cierto es que los científicos que hoy en día están en incumplimiento es porque no retornan a Chile debido a la realidad existente: no hay trabajo en la academia, o no en el área en que el investigador se especializó, y el sector privado no desarrolla investigación o lo hace en un nivel menos del mínimo.

Cambio de realidad

“Becas Chile se creó cuando en Chile habían pocos doctorados, por lo que el retorno era algo lógico de exigir, pero desde hace más de 10 años eso cambió y becas Chile siguió con la misma retribución, no se modernizó a la nueva realidad. Desde las organizaciones propusimos incorporar nuevas retribuciones como por ejemplo si un becario Chile estaba trabajando en el extranjero después de terminar la beca levante fondo para llevarse a un becario nacional a hacer una pasantía o que postule a proyectos con fondos internacionales y colabore con alguien en Chile, etc, pero nunca logramos avances en esas incorporaciones en los decretos”, lamenta la presidenta de la Red.

“Imagina que según el informe tienen que retornar 990 becarios. ¿Donde metes a 990 personas a trabajar cuando el sistema chileno ya está colapsado? En Chile el nivel de inestabilidad laboral es tremenda a nivel de científicos con postgrado, personas trabajando por años a boleta de honorario con sueldos de marzo a diciembre, con enero y febrero sin sueldo, haciendo investigación a boletas con sueldo menores al mínimo lo que obliga a tener dos o tres trabajos para llegar a fin de mes y con grado de doctor”.

“Mirar los números que se publican en el informe puede sonar alarmante, incluso indignante para la gente que no sabe cómo se maneja la interna en el mundo de la ciencia en Chile, y me llama la atención que desde el ministerio se haga tanta parafernalia de estos números sin hacer un análisis profundo de porque se da este problema. Publicar los números atrae prensa, pero hacer la pega profunda de modernizar y actualizar el sistema parece que les requiere de más trabajo que no se quiere hacer”, remató.

Análisis

Desde la perspectiva de la directiva de la ANIP, el problema central es que se trata de cambios que se hicieron sin dialogar con todas las actorías del mundo científico y que no promueven un modelo de desarrollo basado en el conocimiento para fomentar la inserción de investigadoras/es.

Para la ANIP debe haber un modelo que equilibre el fomento de todas las áreas del conocimiento, ya sea ciencia básica o ciencia aplicada. ¿Quién va a crear las políticas públicas? ¿Quién las va a aplicar? ¿Quién las va a monitorear en el tiempo? Los procesos sociales estudiados requieren seguimiento para evaluar los niveles de afectación de sus múltiples causas, ya que son multicausales y de carácter subjetivo. ¿Quién propone cambios de sociedad o de formas de investigar los problemas médicos que afectan a determinadas zonas del país?

Asimismo, estima que los fundamentos para las priorizaciones se desconocen y no se han discutido con todas las actorías del mundo científico y del conocimiento. Y que tampoco se ha dialogado con la sociedad, ya que es un tema a discutir en colectivo, más que una decisión a puertas cerradas.

Sin detalles

Para esta entidad, se habla de un porcentaje elevado de incumplimientos en la retribución de Becas Chile para dejar mal a todo el sistema científico en formación. Sin embargo, no se han entregado los datos detallados a qué Becas Chile corresponde la mayoría de los incumplimientos, ya que no todas las becas son lo mismo.

Por ejemplo, las becas Chile de profesores pide a sus beneficiados volver al país para trabajar en un colegio con financiamiento estatal, cuando la ley de carrera docente no reconoce los posgrados, aspecto contradictorio e injusto, que en muchos casos impide cumplir el requisito, mientras que a los becarios de Chile solo se les exige volver al país.

“Tampoco en el porcentaje general de incumplimientos se especifica la clase del mismo. Por ejemplo, no es lo mismo la falta de entrega de un papel o título estando dentro de los plazos y cumpliendo el requisito de retribución exigido de volver al país”, indican desde ANIP.

“En este sentido, sin los datos desglosados sobre a qué tipo de Beca Chile o a qué clase de incumplimiento se refieren, no podemos abordar y diagnosticar si efectivamente las personas incumplieron con el fondo del contrato”.

Para la asociación, en la problemática no se están explicitando los posibles problemas de seguimiento que podrían existir en el proceso de beca y posteriores trámites desarrollados en ANID, un aspecto que impide diferenciar nuevamente a qué caso de incumplimiento se refieren.

“La situación es compleja, ya que por unos pocos casos de incumplimiento del contrato por parte de Becarios Chile, se está cuestionando a la mayoría de las y los becarios e investigadores del país que en sí han cumplido con los requisitos estipulados. La mayoría cumple, vuelve al país y es responsable con su beneficio. Por eso no se puede poner en duda a todos los investigadores que ejercen en el país, por la irresponsabilidad de una mínima parte de ellos”.

Nueva propuesta

Para enfrentar este tema, actualmente la Sociedad Internacional de Investigadores de Chile (SICH) está realizando una encuesta entre los científicos para proponer mejoras al sistema. Se trata de la 2ª Encuesta de Retribución Efectiva 2026.

Uno de sus socios, Carlos Zamora, había manifestado previamente en El Mostrador que el programa de Becas Chile “tiene un problema de diseño desactualizado que no se ajusta a la realidad del siglo XXI. Es tiempo, entonces, de que la autoridad enmiende el rumbo y aproveche el contingente de profesionales, pensadores, científicos, humanistas y artistas que desean contribuir al país, pero que el sistema no solo no los considera, sino que los acusa injustamente de no aportar al país y de no retribuir la inversión que la sociedad ha hecho”.

Ahora, “para transformar el sistema de becas necesitamos datos reales. Esta encuesta busca visibilizar el aporte de quienes se especializan en el extranjero y promover mejoras urgentes en las condiciones de retribución, reinserción y situación laboral”, indican de la SICH.

Un estudio más que necesario, según señaló en sus redes la ONG Comunidad de Justicia Social y Educación.

“Lo importante es que está claro que los becarios son aliados de Chile, y no tienen que devolver el dinero porque no es un crédito. La mayoría está retribuyendo en Chile o desde el extranjero. Al poner en relación los montos invertidos en Becas Chile con el desfinanciamiento del Estado y de la ciencia que lleva a cabo la ministra y el gobierno, no es para nada el problema central. Cualquier excusa le sirve a la ministra para cerrar un programa que permite que chilenos y chilenas contribuyan a la ciencia desde Chile o desde el extranjero. El dinero invertido no se ha perdido, está produciendo ciencia”, concluyó.

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