PAÍS
Captura de pantalla
La Moneda amplía querella por agresión a ministra Lincolao y apuesta por figura de “secuestro”
El Gobierno busca endurecer el caso para lograr lo que el tribunal ya le negó: prisión preventiva. Para eso recalifica los hechos como “secuestro” e invoca la Ley de Seguridad del Estado, elevando la gravedad jurídica y abriendo la puerta a cautelares más duras.
El Gobierno endureció su ofensiva judicial por la agresión a la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao: amplió la querella, invocó la Ley de Seguridad del Estado y volvió a presionar por prisión preventiva para los tres estudiantes formalizados.
El lunes, Pablo Vásquez, Joaquín Monje y María Jesús Madariaga quedaron con cautelares leves —prohibición de acercarse y firma quincenal— tras ser imputados por el incidente en la Universidad Austral. Pero el Ejecutivo no quedó conforme y activó un cambio de estrategia.
La nueva arremetida, liderada por el Ministerio de Seguridad de Trinidad Steinert, sostiene que no solo hubo atentado contra la autoridad, sino también un eventual secuestro. Para eso, según consigna La Tercera, invocó el artículo 5° letra b de la Ley de Seguridad del Estado, argumentando que Lincolao estuvo cerca de dos horas sin poder salir del Aula Magna por accesos bloqueados, con el fin de presionar decisiones.
La ampliación de querella —declarada admisible el 22 de abril— se apoya en testimonios ya conocidos: empujones, lanzamiento de líquidos, coordinación de manifestantes y convocatoria previa contra la ministra.
Ahí está el flanco. Intervinientes advierten que no hay antecedentes nuevos respecto de la querella original, lo que complica sostener un salto a un delito más grave.
El movimiento apunta directo a revertir el rechazo del juez Pablo Yáñez a la prisión preventiva —esperable por la baja penalidad y la irreprochable conducta de los imputados—, ahora con un tipo penal que permite medidas más duras.